La cúpula del PP se moviliza para capitalizar el "bloqueo" de Vox a Guardiola y apelar al voto útil a Mañueco

En la recta final de la campaña, fuentes del principal partido de la oposición llaman a respaldar a su candidato en Castilla y León, advirtiendo que la división de apoyos puede generar escenarios de incertidumbre similares a los ocurridos en Extremadura

Guardar
Imagen OLC2QPN26NDYLA7QEMKHS4OBUU

El Partido Popular nacional ha puesto el foco en evitar que se repita en Castilla y León la incertidumbre institucional que experimenta actualmente Extremadura. Según informó Europa Press, fuentes de la formación han señalado que un acuerdo para investir presidenta a María Guardiola aún no ha llegado, pues Vox votó de nuevo contra su candidatura, acercando la posibilidad de nuevas elecciones si no se logra un pacto antes del 3 de mayo. Ante este escenario, la dirección del PP ha impulsado una estrategia de concentración del voto de centroderecha en Alfonso Fernández Mañueco, actual candidato en Castilla y León, buscando evitar fragmentaciones que deriven en escenarios de bloqueo.

Europa Press detalló que la cúpula del Partido Popular ha decidido intensificar su campaña en la recta final antes de los comicios en Castilla y León. El objetivo consiste en capitalizar la situación generada por el rechazo de Vox a la investidura de María Guardiola en Extremadura, interpretado por los populares como una muestra de “cálculo electoral” por parte del partido de Santiago Abascal. Según trasladaron fuentes del PP al mencionado medio, este sería el principal argumento para convencer al electorado de centroderecha de que el voto útil para garantizar la gobernabilidad reside únicamente en la lista encabezada por Mañueco.

PUBLICIDAD

En declaraciones recogidas por Europa Press, miembros destacados del PP han subrayado que la estrategia de Vox se centra en postergar acuerdos por motivos electoralistas, afectando la estabilidad en regiones como Extremadura, donde sólo Guardiola respaldó su investidura el pasado 21 de diciembre, obteniendo más del 43% de los votos. Ante el riesgo de una repetición electoral, la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo busca movilizar a los votantes indecisos apelando a la unidad y presentándose como la única opción directa para un cambio de gobierno nacional y autonómico.

El presidente del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo, abordó públicamente la cuestión durante un mitin celebrado en La Bañeza (León), apenas unas horas después de que Vox volviera a votar contra Guardiola. “Nunca pensamos que el partido de Santiago Abascal uniría sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un Gobierno del PP”, sostuvo Feijóo en declaraciones difundidas por Europa Press, remarcando la necesidad de evitar que ese modelo se extienda a Castilla y León. El candidato popular también calificó como una “estafa” el acercamiento puntual entre Vox y el PSOE extremeño y advirtió sobre la posibilidad de que estos episodios se reproduzcan en futuras citas electorales, como las previstas en Andalucía.

PUBLICIDAD

Desde la secretaría general del partido, Miguel Tellado también criticó la postura de Vox. Según publicó Europa Press, Tellado afirmó que tras votar junto al PSOE y Podemos en contra de Guardiola, el partido de Abascal intentaría replicar la situación en Castilla y León, instando a los votantes a no facilitar bloqueos adicionales en esa comunidad. En el entorno de la dirección nacional del PP, recogen la idea de que el comportamiento de Vox responde más a intereses partidistas que a la búsqueda de acuerdos programáticos, situando el caso extremeño en paralelo con la situación de Aragón y otras regiones donde la gobernabilidad se encuentra en entredicho.

En contraste con Vox, la cúpula del PP ha destacado de forma positiva la actitud del Partido Regionalista de Cantabria (PRC), liderado por Miguel Ángel Revilla, que cerró esta semana un acuerdo con los populares para sacar adelante los presupuestos autonómicos de 2026. Fuentes consultadas por Europa Press apuntan que la dirección de Feijóo desea que Vox abandone las disputas internas y priorice la estabilidad territorial. Han puesto como ejemplo las recientes expulsiones en las filas de Vox —incluidos Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo— para ilustrar el clima de tensión que, según el PP, dificulta la posibilidad de pactos sólidos.

Mientras tanto, en lo interno, la dirección nacional del PP expresa su satisfacción con el papel desempeñado por Fernández Mañueco en campaña. Según fuentes recogidas por Europa Press, el equipo de Feijóo confía en convencer al electorado de que la única vía para garantizar un gobierno de centroderecha sólido en Castilla y León pasa por concentrar el voto en el Partido Popular y evitar la dispersión entre distintas formaciones de ese espectro ideológico.

Mientras la Asamblea de Extremadura mantiene activa la cuenta atrás institucional —que desembocará en la disolución automática y la convocatoria de nuevos comicios si antes del 3 de mayo no se produce un acuerdo para investir presidenta— fuentes del PP esperan que, tras las elecciones en Castilla y León, pueda reabrirse el diálogo para alcanzar un pacto con Vox. Guardiola ha reiterado su intención de dar todos los pasos posibles para lograr un entendimiento que permita la gobernabilidad regional, según informó Europa Press.

En los últimos mensajes de campaña, el Partido Popular ha insistido en que “nadie votó a Vox para bloquear un gobierno de centroderecha” y ha transmitido su confianza en que los electores sabrán atribuir en las urnas las responsabilidades derivadas de la situación en Extremadura. Según fuentes populares citadas en Europa Press, consideran que la ciudadanía responderá a la estrategia de dilatar acuerdos promovida por Vox con un mensaje claro en las urnas, y subrayan que la estabilidad institucional constituye una prioridad en el actual contexto político.

Europa Press indicó que la actual consigna en el Partido Popular busca también detener el avance de Vox, que aspira a superar el 20% de los votos en las elecciones de Castilla y León. De acuerdo con el análisis de los populares, el crecimiento de la formación de Abascal podría intensificar los escenarios de incertidumbre si los apoyos no se concentran en la fuerza con aspiraciones claras de gobierno. El equipo de campaña de Mañueco redobló esfuerzos para proyectar la imagen del PP como alternativa única al actual proyecto encabezado por Pedro Sánchez y evitar repeticiones de alianzas entre el PSOE y Vox dirigidas a obstaculizar pactos de centroderecha.

De este modo, la última semana de campaña en Castilla y León se ha transformado en un terreno de confrontación en el que el Partido Popular pretende movilizar a los votantes de su espectro y frenar los efectos del “bloqueo” institucional observado en Extremadura, según narró Europa Press a partir de testimonios recabados de varios dirigentes nacionales y regionales del partido.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD