Guardiola reivindica la igualdad como un "deber democrático" que "no se suplica" sino que "se conquista"

La jefa autonómica apela a la unidad, la protección efectiva y el compromiso genuino del conjunto de la sociedad ante la discriminación, subrayando que “una sociedad decente se mide por cómo protege la libertad de las mujeres”

Guardar
Imagen PJ27D425Q5GSZI55XJQHRBKTWU

María Guardiola, presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, sostuvo que el avance hacia la igualdad requiere “coraje institucional” y unidad, planteando que “una sociedad decente se mide por cómo protege la libertad de las mujeres”. Durante su intervención en el acto institucional realizado en la Asamblea de Extremadura por el Día Internacional de las Mujeres, 8 de marzo, la mandataria extremeña puso de relieve la importancia de convertir la igualdad en una realidad permanente, respaldada por leyes eficaces y transformaciones tanto sociales como individuales. Según consignó Europa Press, Guardiola destacó la necesidad de respaldo efectivo y compromiso colectivo para erradicar la discriminación y proteger los derechos y la seguridad de las mujeres y sus hijos.

Guardiola recalcó que la igualdad no constituye una petición: “La igualdad no se suplica, se conquista. No se anuncia, se garantiza. No se discute como si fuera una opinión, porque lo justo no está sometido a debate. Los derechos no se negocian, no son un arma arrojadiza”, expresó durante el acto, que este año llevó el lema “Por todas, entre todos”. El evento contó con la presencia de autoridades como el presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, Mª Félix Tena; el expresidente autonómico Juan Carlos Rodríguez Ibarra, así como otros representantes políticos y militares.

PUBLICIDAD

Durante su discurso, Guardiola recordó a las mujeres que han experimentado miedo, opresión, humillación, agresiones y a aquellas que han perdido la vida. A ellas, aseguró que les corresponden garantías de protección más allá de las palabras o los minutos de silencio. Planteó que la lucha contra la desigualdad no reconoce bandos y debe realizarse a diario a través de leyes bien formuladas acompañadas de cambios estructurales y personales. Europa Press reportó que la presidenta en funciones enfatizó su compromiso con la protección frente a la violencia machista, el fomento de la conciliación y la corresponsabilidad, así como la educación basada en respeto y libertad.

“No vamos a normalizar el desprecio, la violencia machista o la desigualdad”, afirmó Guardiola, quien, según publicó Europa Press, afirmó que mantendrá firme su voz como presidenta, mujer y feminista para defender los derechos de las mujeres en Extremadura y no retroceder en la conquista de la igualdad de oportunidades.

PUBLICIDAD

El presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro, también intervino en el acto. Subrayó que la igualdad es una responsabilidad compartida y reiteró el compromiso de la cámara regional con una sociedad más justa e igualitaria. Naharro expresó su convencimiento de que los representantes elegidos en los últimos comicios comparten el deseo de una sociedad con mayor igualdad y más oportunidades. Hizo un llamado a la unidad y al rechazo de la confrontación, destacando que la defensa de la igualdad de derechos y oportunidades no pertenece en exclusiva a ninguna persona, partido o ideología, sino que constituye una tarea colectiva.

De acuerdo con la información de Europa Press, Naharro instó a la cooperación de las instituciones, el empresariado, los centros educativos, las asociaciones, las familias y el conjunto de la sociedad en la vida cotidiana, con el objetivo de luchar de forma decidida contra cualquier manifestación de violencia, discriminación y desigualdad. En sus palabras, nadie debe quedar fuera de este esfuerzo común.

El acto conmemorativo del 8 de marzo en la Asamblea de Extremadura se encuadró en un contexto en el que distintas autoridades remarcaron la necesidad de no tratar la igualdad como una cuestión de debate ideológico, sino como un deber democrático que requiere acciones concretas de toda la sociedad. El mensaje central consistió en que los avances en igualdad y en materia de derechos de las mujeres deben preservarse y ampliarse mediante la colaboración institucional, legal y ciudadana, reforzando una protección efectiva ante situaciones de discriminación y violencia.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD