
El recuerdo de los cinco trabajadores fallecidos y de las más de cien personas que sufrieron lesiones durante la intervención policial del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz sigue siendo motivo de reclamo para la sociedad actual. La eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha insistido en que este episodio debe considerarse un crimen de Estado y ha reiterado la exigencia de que el Ejecutivo asuma la responsabilidad institucional por lo sucedido en aquella jornada, según informó el medio que cubrió el acto conmemorativo.
En el marco de una ofrenda floral dedicada a las víctimas, Montero recordó que miles de ciudadanos salieron a las calles de Vitoria-Gasteiz con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida tras cuatro décadas de dictadura. Según detalló el medio, la eurodiputada señaló que la protesta surgió de problemáticas cotidianas, como el encarecimiento de los alimentos, cuyos precios podían consumir hasta un 70% del salario de los trabajadores. La dirigente observó cómo diferentes sectores sociales, incluidas mujeres que diariamente portaban bolsas de la compra vacías para evidenciar la crisis, se sumaron a las movilizaciones para exigir derechos laborales y mejoras frente a la congelación salarial existente en ese momento.
PUBLICIDAD
Tal como consignó el medio, Montero subrayó que la represión a la que fueron sometidos los manifestantes en 1976 fue una acción consciente del Estado, dirigida contra quienes luchaban por la democracia. En palabras de la eurodiputada, “les dispararon a tiro limpio, con total conciencia de que lo que estaban cometiendo era un crimen de Estado”. Montero expresó que el contexto social de entonces estaba marcado por la acción de una extrema derecha que, según sus declaraciones, “estaba literalmente rompiendo la vida” de quienes se manifestaban.
De acuerdo con la cobertura periodística, Irene Montero hizo énfasis en que, casi cincuenta años después, los responsables de la matanza siguen sin haber rendido cuentas ante la justicia. Durante el homenaje, criticó que la “impunidad” persiste y que ninguno de los políticos implicados fue juzgado ni castigado por los hechos. Además, lamentó que el relato oficial de la transición aún reivindique a los responsables como figuras fundamentales en la consolidación democrática de España, en lugar de reconocer su papel en la represión y la violencia estatal.
PUBLICIDAD
En declaraciones recogidas por el medio, la eurodiputada mencionó directamente a Manuel Fraga, entonces ministro de Gobernación, y a Rodolfo Martín Villa, titular de la cartera de Relaciones Sindicales en 1976. Montero denunció que ambos continúan siendo homenajeados en la vida pública y empresarial española. Según sus palabras, resulta contradictorio que se les presente como “padres de la democracia”, cuando en realidad ocupaban posiciones de responsabilidad en la represión de la protesta obrera y en la toma de decisiones políticas que llevaron a la muerte de los trabajadores. Además, puntualizó que Martín Villa, tras su gestión política, ocupó puestos destacados en entidades como Endesa y Sogecable, lo que, para la eurodiputada, es un reflejo de la falta de consecuencias para quienes ejercieron el poder durante y después de la dictadura.
El medio igualmente detalló que Montero cuestionó el papel de la transición democrática española, sosteniendo que no representó una ruptura con el régimen dictatorial, sino que sirvió para dar continuidad a los poderes existentes. Afirmó que la transición “no se hizo para traer la democracia”, sino “para garantizar que mandaban los mismos que mandaban en la dictadura” y que los verdaderos impulsores del cambio fueron los trabajadores que participaron en protestas y movilizaciones sociales.
PUBLICIDAD
Según consignó la fuente, Montero insistió en que no puede consolidarse una democracia sobre los cimientos de la mentira y el olvido. En este contexto, pidió al Gobierno que avance en políticas de memoria, enfatizando la necesidad de “verdad, justicia, reparación y no repetición” para las víctimas de la represión estatal. La dirigente de Podemos advirtió sobre el riesgo de perpetuar una narrativa en el sistema educativo y en la cultura pública que exalte a quienes, a su juicio, deberían haber enfrentado procesos judiciales por su implicación en crímenes contra la población.
Durante su intervención ante los periodistas, la eurodiputada señaló que mientras en las escuelas se siga presentando a Martín Villa o a Manuel Fraga como ejemplos de demócratas, se corre el riesgo de alentar el crecimiento de la extrema derecha y de mantener el olvido institucional sobre hechos violentos del pasado. Montero finalizó su declaración enfatizando que este reconocimiento estatal constituye una deuda pendiente con la memoria histórica y con una sociedad que, según remarcó, continúa reivindicando justicia para las víctimas del 3 de marzo de 1976, según reportó el medio.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD


