El PP propone diez medidas urgentes para paliar el "deterioro" que el Gobierno produce en la clase media

Salarios estancados desde 2017, precios disparados y una presión fiscal creciente impactan de lleno en el poder adquisitivo de los hogares españoles, según un informe del principal partido de la oposición, que exige medidas inmediatas

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La proporción de trabajadores asalariados a tiempo completo con ingresos inferiores a 30.000 euros alcanza el 80%, lo que, según expone el documento elaborado por la Vicesecretaría de Economía y Desarrollo Sostenible en manos de Alberto Nadal, desmiente un escenario de prosperidad y evidencia que el acceso a un empleo no garantiza actualmente una situación de clase media en España. Las conclusiones de este análisis cobran especial peso al advertir que “casi ocho años más tarde, los españoles -y, especialmente, sus clases medias- viven peor que cuando Sánchez llegó a la Moncloa”. Esta constatación sirve de marco al informe dado a conocer por el Partido Popular, en el que se subraya la preocupación por la caída del poder adquisitivo y los efectos negativos de las políticas económicas impulsadas por el actual Gobierno.

De acuerdo con la información reportada por el Partido Popular y recogida por diversos medios, los salarios reales permanecen estancados o han retrocedido en todos los tramos laborales entre 2017 y 2023. El informe sostiene que, a pesar de que se ha registrado crecimiento económico, este no se ha reflejado en mejoras tangibles para la mayoría de los trabajadores. El texto remarca, además, que los sueldos se concentran cada vez en mayor medida cerca del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), mientras que la presión fiscal sigue aumentando. Según detalló el PP, esta coyuntura afecta especialmente a los jóvenes, quienes también enfrentan precios inmobiliarios considerados inasequibles.

En el desglose presentado por la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo, se señala que la pérdida de poder adquisitivo por los efectos combinados de inflación e impuestos alcanza al menos un 4% en el salario mediano, dato que figura en la documentación distribuida tanto por el partido como por la Vicesecretaría responsable del análisis. El Producto Interior Bruto por ocupado ha descendido un 0,9% desde 2019, lo que aporta un indicador adicional de la situación adversa por la que atraviesan los hogares españoles.

El Partido Popular, en su documento titulado ‘Análisis del declive de las clases medias’, denuncia que los niveles de gasto real en alimentación, ropa, restauración y hostelería no han conseguido recuperar los valores de 2018. Según publicó el PP, las familias han tenido que ajustar sus presupuestos y recortar en bienes básicos, debido principalmente al aumento del gasto en vivienda y sanidad, categorías que han crecido en peso sobre el total del gasto familiar. El mismo documento subraya que el encarecimiento de los productos básicos ha tenido un impacto directo sobre la calidad de vida de los hogares, en particular entre aquellos con hijos a su cargo.

El precio de los alimentos básicos ha experimentado una subida del 38% desde 2018, según datos consignados por el propio partido, algo que penaliza especialmente a las rentas más bajas, ya que estas destinan un mayor porcentaje de su ingreso a la compra de alimentos. De acuerdo con el PP, el consumo de carne de vacuno, pescado y aceite de oliva ha sufrido un descenso considerable en los últimos años, muestra de la tendencia de ajuste en el consumo de bienes esenciales frente al encarecimiento general de la cesta de la compra.

La recaudación histórica alcanzada por el Estado constituye otro de los ejes del análisis presentado, ya que, según el PP, este aumento en los ingresos fiscales no ha supuesto una mejora paralela en los servicios públicos ni en la conservación y desarrollo de infraestructuras. El partido sostiene que los hogares, además de soportar una mayor presión fiscal, no han percibido avances en bienestar real ni en acceso a prestaciones. El documento también hace hincapié en que solo durante 2024 los gastos por hogar superaron cifras de años anteriores, aunque este aumento se atribuye a mayores desembolsos en vivienda y sanidad y no a un incremento del bienestar general.

Ante este diagnóstico, el Partido Popular ha dado a conocer una batería de diez propuestas de intervención con carácter urgente, según detalló la formación. Entre las más destacadas, se encuentra la realización de una auditoría exhaustiva del gasto público, el ajuste inmediato de los parámetros del IRPF para reflejar la inflación que, además, contempla la devolución a la clase media de una parte del monto recaudado. La formación también propone un plan urgente de vivienda para facilitar el acceso a la misma a los grupos más afectados y la aprobación de una normativa ‘antiokupación’ con el fin de proteger la propiedad privada.

Adicionalmente, el partido de la oposición plantea un plan integral de desregulación y simplificación administrativa basado en la digitalización, la automatización y el uso de la Inteligencia Artificial, con el propósito de acortar plazos y reducir los costos para empresas y ciudadanos. Entre las medidas fiscales, la propuesta pone el acento en un modelo impositivo que incentive el ahorro y contemple el ‘silencio administrativo positivo’, facilitando así aspectos clave para la actividad económica y personal.

El PP detalla que, dentro de su plan, aboliría el calendario de cierre nuclear y eliminaría el impuesto sobre la generación de energía, buscando medidas orientadas a la simplificación normativa para dinamizar la economía. Desde ese enfoque, el partido insiste en que solo una reestructuración profunda tanto de la gestión pública como de la fiscalidad permitirá que el crecimiento económico tenga un reflejo efectivo en el bienestar de las familias y en el mantenimiento de los servicios esenciales, según recoge el informe elaborado y difundido por la Vicesecretaría de Economía y Desarrollo Sostenible.