Las defensas de los acusados del asesinato del joven tiroteado en Alcorcón solicitan su libre absolución

El jurado ya delibera el fallo tras la petición de condenas de hasta 55 años realizada por la fiscalía, mientras los letrados de los procesados insisten en que no existen pruebas concluyentes que los vinculen con la muerte de Bori

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Uno de los puntos que ha salido a la luz durante el juicio es que la víctima, Bori, intentó proteger a un amigo actuando como “escudo humano” en medio de los disparos, según informaron peritos y se detalló durante las sesiones finales del proceso. El caso, que ha quedado visto para sentencia, mantiene expectante al jurado popular, que ya delibera el fallo tras la petición de la fiscalía de condenas de hasta 55 años de prisión para los acusados. De acuerdo con el medio, las defensas insisten en que no existen pruebas concluyentes que vinculen a sus clientes con la muerte de Bori y han solicitado la libre absolución al cierre de la vista oral.

Según publicó la fuente consultada, la fiscalía imputa a los tres procesados los delitos de asesinato consumado, dos tentativas de asesinato y uno de tenencia ilícita de armas, en relación con el tiroteo que acabó con la vida de K. J. Z. F., conocido como Bori, durante la madrugada del 2 de octubre de 2022 en Alcorcón, Madrid. Los hechos se originaron a la salida de la discoteca Diverso, ubicada en la calle Polvoranca, donde una pelea multitudinaria dejó como resultado varios heridos, entre ellos uno de los acusados y la víctima mortal.

El medio detalló que, tras la reyerta, los tres acusados, presuntamente de común acuerdo, decidieron buscar a dos de los jóvenes que habían participado en el altercado con la intención de atentar contra sus vidas. La acusación sostiene que se trasladaron en un vehículo hasta Torres Bellas, una zona próxima al domicilio de uno de los implicados en la pelea. Hacia las 5:45 horas, dieron con las víctimas en la calle Sierra de la Estrella. De acuerdo con la fiscalía, los acusados salieron del coche, al menos uno de ellos armado, mientras proferían gritos como "tírale" y "mátalo". Ante esta situación, los jóvenes trataron de escapar, pero fueron perseguidos y tiroteados, según el relato de la investigación.

El Ministerio Público sostiene que Bori recibió dos impactos de bala a la salida de la discoteca, uno en la espalda y otro en la cabeza, este último efectuado a corta distancia. De acuerdo con los informes de la policía científica presentados en el juicio, en el bolsillo de la sudadera que vestía Bori se halló un perfil genético plenamente coincidente con el de uno de los acusados, identificado como J. G. L. Los peritos calificaron este hallazgo de alto valor dentro de las pruebas biológicas analizadas. El impacto en la cabeza se realizó, según la policía, a alrededor de un metro de distancia, una versión que difiere de la acusación particular, que había sostenido que fue a quemarropa.

Los abogados defensores, según recogió la fuente, argumentaron durante sus alegatos finales que la acusación contra sus clientes carece de sustento probatorio suficiente. Dos de las defensas requirieron la absoluta exoneración de los procesados, mientras que la representación legal del supuesto autor material del asesinato solicitó que se le condene solo por homicidio, y no por asesinato, proponiendo siete años de prisión e invocando las atenuantes de consumo de alcohol y drogas. Los acusados negaron en su declaración haber cometido los hechos. Uno de ellos aseguró que también fue herido durante la pelea ocurrida en el interior del local y que posteriormente se trasladó al hospital de Leganés, atribuyendo la acusación a una "mentira" y no a pruebas objetivas.

Durante la vista, forenses ratificaron la presencia del ADN de uno de los procesados en la prenda de la víctima, aportando un elemento biológico que, en opinión de los expertos, refuerza la teoría de la implicación directa. Según los testimonios aportados en el proceso y reportados por el medio, el ataque se perpetró tras una persecución, donde uno de los procesados portaba un arma de fuego y abrió fuego en reiteradas ocasiones, alcanzando primero a Bori en el hombro hasta hacerlo caer, para después dispararle en la cabeza. Los disparos, en total siete según las actuaciones, pusieron en peligro la vida de dos jóvenes más, por lo que la acusación pública les atribuye también dos intentos de asesinato.

La investigación incluyó el análisis de la prenda de Bori donde, según el testimonio de los especialistas de la policía científica citado por el medio, se halló el perfil genético de J. G. L. Aunque las defensas han tratado de invalidar la solidez de la prueba biológica, los forenses expusieron que dicho indicio presenta una alta verosimilitud y debe contemplarse en el conjunto de los elementos probatorios.

El jurado popular, como señaló el medio, se ha retirado para deliberar sobre el veredicto, que podría traducirse en condenas de hasta 55 años de prisión, según la solicitud formulada por la fiscal. La vista oral ha finalizado con la exposición de las conclusiones por parte de las partes. Mientras, los procesados han insistido en proclamar su inocencia y en desvincularse de los hechos. Las peticiones de penas incluyen, además de los delitos de asesinato y tentativas, la acusación contra uno de los encausados de tenencia ilícita de armas.

El proceso judicial concentra la atención sobre los hechos producidos en Alcorcón, que involucraron a jóvenes en el entorno de una discoteca y cuyo desenlace ha derivado en la muerte de Bori y en graves cargos para los presuntos responsables. El desenlace ahora depende del veredicto del jurado, tras un juicio en que las partes han confrontado pruebas biológicas, testimonios presenciales y reconstrucciones periciales del tiroteo y los hechos que lo precedieron, tal como reportó el medio.