
La directora del centro de día de Picanya, en la provincia de Valencia, mencionó en un escrito dirigido al Juzgado de Catarroja que, durante la mañana del 29 de octubre de 2024, observó desde la propia instalación una inusual crecida del caudal del barranco próximo, acompañada de arrastre de suciedad, situación nunca antes constatada en los años de funcionamiento del centro. Este episodio se produjo durante un periodo de lluvias torrenciales que afectaron diferentes localidades de la provincia, motivo por el cual la responsable decidió anticipar el cierre del establecimiento y avisar a los familiares para que recogieran a los usuarios antes del horario habitual. Según detalló Europa Press, la instructora del caso incluyó este testimonio en el sumario y citó a la directora para declarar como testigo en la investigación sobre la gestión de la dana.
En el escrito presentado ante el Juzgado, la directora expone que su decisión se basó en la información transmitida por los medios de comunicación sobre las intensas precipitaciones registradas en Chiva, así como en la difusión continua de alertas meteorológicas en televisión. A esto se sumó la suspensión, entre las 13:30 y las 14:00 horas, de las clases de sus hijos en el municipio vecino de Torrent y el cierre de las instalaciones escolares, circunstancias que reforzaron la preocupación ante la evolución del episodio de lluvias. Ante la ausencia de directrices oficiales específicas, la responsable acudió a las redes sociales del Ayuntamiento de Picanya en busca de orientaciones, aunque no encontró respuestas.
De acuerdo con lo consignado por Europa Press, la supervisora también revisó la información disponible en los canales oficiales del Ayuntamiento de Torrent, dado que este municipio se encuentra en las proximidades de Picanya. Allí constató que se habían cancelado las actividades en centros educativos y de día para mayores, lo que influyó en su propio criterio sobre la conveniencia de desalojar el recinto bajo su responsabilidad.
A las 14:00 horas, la directora salió nuevamente al entorno del barranco cercano al centro de día y, aunque en ese momento no detectó alteraciones de relevancia, decidió volver a comprobar la situación tras ver nuevas noticias televisivas sobre los efectos de las lluvias. Entre 35 y 40 minutos después de la primera inspección, ella y los trabajadores se percataron de que el nivel del agua había aumentado de forma rápida, algo que nunca antes habían presenciado en ese lugar, especialmente en ausencia de precipitaciones directas sobre la zona, detalló el medio.
Posteriormente, entre las 14:40 y las 15:00 horas, la directora se puso en contacto con la Policía Local de Picanya para consultar la pertinencia de desalojar el centro, dada la cercanía del barranco y la información acumulada. El agente encargado le respondió que no existía ninguna orden oficial ni constancia de la necesidad de cierre o evacuación. Según relató la responsable en el documento, pese a insistir sobre la alerta roja y la transmisión de medidas preventivas en Torrent, la policía local reiteró que en caso de que fuera preciso evacuar, las autoridades avisarían al centro de día, algo que nunca ocurrió.
La directora explicó a Europa Press que la ausencia de una notificación oficial no disipó su inquietud por la seguridad de los usuarios del centro. Por este motivo, optó por informar a las familias sobre el adelanto en el horario de cierre y la necesidad de recoger a sus familiares antes de la finalización normal de las actividades. El centro quedó completamente evacuado y cerrado a las 16:30 horas, tal como figura en el texto incluido en las diligencias judiciales.
La instrucción abierta por el Juzgado de Catarroja investiga el proceder institucional ante la dana, centrando la atención en la gestión y transmisión de alertas, así como en los protocolos seguidos para salvaguardar la integridad de los usuarios de instalaciones vulnerables como centros de día. La actuación individual de la directora ha quedado recogida en el sumario tras la presentación de su escrito, en el que deja constancia de que no recibió directriz específica desde las autoridades municipales ni policiales, y que su intervención se apoyó en la información pública y en medidas adoptadas en municipios limítrofes, difundidas a través de medios y plataformas oficiales, reportó Europa Press.
Entre los elementos clave relatados en el escrito se encuentran la vigilancia continua de la situación meteorológica, la consulta periódica a los canales institucionales y la evaluación directa del entorno del centro. La directora explicó que la combinación de estos factores y la falta de instrucciones oficiales directas motivaron la decisión de adelantar el cierre, con el objetivo de proteger a usuarios y trabajadores frente a posibles riesgos asociados a la crecida del barranco.
En este contexto, la magistrada instructora resolvió incorporar el testimonio de la responsable al expediente y citó a la directora como testigo para esclarecer qué información concreta estaba disponible para la toma de decisiones durante el episodio de lluvias torrenciales. Así, el desarrollo de la investigación se centra en determinar si existió una respuesta coordinada por parte de las administraciones locales y cuál fue la influencia de los protocolos desplegados en municipios vecinos en la gestión adoptada por el centro de día de Picanya, según informó Europa Press.


