Ascienden a 34 las denuncias por el accidente y abren 148 diligencias previas

La instrucción judicial en torno al descarrilamiento en Adamuz avanza con nuevas medidas, mientras la justicia tramita peticiones de investigación, numerosos afectados se suman como parte del proceso y se intensifican labores para esclarecer las causas del siniestro ferroviario

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Una pieza clave en el proceso de investigación para esclarecer las causas del accidente ferroviario en Adamuz se encuentra aún bajo análisis, según consignó el medio El Día de Córdoba: el trozo de vía desprendido por donde circulaba el tren Iryo será sometido a exámenes en un laboratorio especializado en tratamiento de material metalúrgico, perteneciente a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Esta labor de peritaje busca aportar datos técnicos esenciales para determinar cómo y por qué ocurrió el siniestro que dejó 46 personas fallecidas y más de 120 heridas el pasado 18 de enero. El caso judicial progresa a ritmo intenso, con la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos, recibiendo 34 denuncias de víctimas hasta el martes, según detalló el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

De acuerdo a la información brindada por el TSJA y reproducida por El Día de Córdoba, se han abierto 148 diligencias previas relacionadas con partes médicos entregados al tribunal. Asimismo, siete entidades han solicitado actuar como acusación popular, incluyendo partidos políticos y asociaciones, pero aún no se ha resuelto su admisión formal en el proceso. A cada perjudicado se le ofrece la posibilidad de presentar acciones particulares dentro del sumario, mientras la autoridad judicial gestiona tanto esas denuncias como la pieza separada derivada de la acción popular.

El avance en la tramitación de los diferentes expedientes ha requerido refuerzos extraordinarios. El presidente del TSJA, Lorenzo del Río, explicó en declaraciones recogidas por El Día de Córdoba que se ha solicitado la presencia de un juez adicional específicamente para ayudar en la Plaza número 2 y garantizar la gestión ordinaria del juzgado, colaborando a la vez en el procedimiento del accidente. Para agilizar la instrucción, dos funcionarios de refuerzo de la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía ya se incorporaron, y también se gestionan más apoyos, como la petición de un Letrado de la Administración de Justicia. Del Río resaltó que el gran volumen de información y la necesidad de abrir piezas separadas para cada persona y cada investigación convierten este proceso en una tarea compleja.

A un mes del accidente, los restos de los tres vagones del tren Iryo continúan estacionados y bajo precinto de la Guardia Civil en la finca colindante a la zona afectada, quedando a disposición de la autoridad judicial que dirige la investigación. El mismo 18 de enero, sobre las 19:45 horas, este tren Iryo sufrió el descarrilamiento en dirección Madrid, impactando contra el Alvia que viajaba en sentido opuesto, con destino a Huelva, y que también descarriló como consecuencia del primer siniestro. Las pesquisas siguen centradas en desentrañar la cadena de hechos que derivaron en el accidente.

En el marco de la instrucción, el Ministerio Fiscal ha presentado diversas peticiones al Tribunal de Instancia, según detalló El Día de Córdoba. Entre ellas figura la solicitud de un informe pericial que determine las causas técnicas del suceso, para el que se propuso la designación de ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Esta propuesta contempla la posibilidad de llamar a peritos en otros campos técnicos si así lo requieren los resultados de los exámenes preliminares. Además, la Fiscalía ha reclamado el acceso, ante presencia judicial, a las cajas negras de ambos trenes implicados, por considerarlas piezas fundamentales que aportarán información electrónica y de registro sobre lo sucedido en los instantes previos y posteriores al accidente.

Por parte de la investigación policial, la Guardia Civil entregó un informe preliminar al juzgado de Montoro, inventariando distintas pruebas recabadas en la 'zona cero', entre las que figuran unas 2.500 fotografías, los registros de las cajas negras, y testimonios del maquinista del Iryo—el cual sobrevivió—, así como de tripulación y pasajeros. La Guardia Civil ha solicitado también al tribunal las grabaciones de las cámaras del apeadero de Adif en Adamuz y de las cámaras internas de los coches de ambos trenes, información que podría ser determinante para reconstruir la secuencia del accidente. Según publicó El Día de Córdoba, la policía judicial conserva parte del tramo de vía analizado, pues su investigación aspira a esclarecer posibles responsabilidades penales.

La importancia del análisis de las cajas negras ha sido destacada por la propia autoridad judicial y la CIAF, ya que contienen datos técnicos y operativos de los trenes que resultarán determinantes para la reconstrucción del accidente. Se prevé que el volcado de estas cajas se realice con la participación de representantes de la Guardia Civil y miembros de la comisión de investigación oficial.

La CIAF, conforme trasladó El Día de Córdoba, comunicó avances preliminares sobre el estado de la vía, al indicar que el carril sobre el que circulaba el Iryo ya presentaba fractura antes del paso del tren. De acuerdo con sus declaraciones, "se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento". Esta hipótesis se apoya en las muescas advertidas en las ruedas del Iryo y las deformaciones localizadas en la vía, consideradas por la comisión “compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado”. La CIAF, no obstante, insistió en destacar el carácter provisional de estas hipótesis, a falta de la verificación técnica mediante pruebas adicionales previstas en futuras fases del análisis oficial.

En el plano administrativo, recientemente tomaron posesión las dos juezas titulares de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, en un acto formal realizado hace dos semanas, según consignó El Día de Córdoba. Si bien la Plaza número 2 focaliza la investigación, desde la presidencia judicial de Andalucía se impulsó la colaboración de ambas magistradas para abordar el volumen y complejidad del caso. De confirmarse los refuerzos solicitados por la presidencia del TSJA, el tribunal podría contar en fechas próximas con una estructura reforzada destinada a responder con agilidad a la pluralidad de expedientes y a la participación de múltiples partes personadas en el proceso.

Hasta el momento, la autoridad judicial evalúa las solicitudes pendientes de resolución, mientras el trabajo de recopilación y análisis de la evidencia sigue activo. La investigación judicial y técnica se desarrolla en varias líneas paralelas, con la meta de precisar las causas que motivaron una de las tragedias ferroviarias más graves registradas en la región y establecer si existen responsabilidades individuales o colectivas derivadas de lo sucedido.