Redacción deportes, 17 ene (EFE).- La selección española de balonmano puso pie y medio en la segunda fase del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega al imponerse este sábado por 25-30 a la de Austria, en un encuentro en el que los Hispanos brillaron en defensa de la mano de un sensacional Sergey Hernández en la portería.
Tal y como reflejaron las trece paradas con las que el guardameta navarro cerró una contienda que deja a España a las puertas de una ronda principal que los de Jordi Ribera alcanzarán este mismo sábado si Alemania, la vigente subcampeona olímpica, cumple con los pronósticos y vence a Serbia.
Un billete que el equipo español cimentó en defensa, donde Antonio Serradilla y Abel Serdio, tras la notable actuación que firmaron ante Serbia en el eje central, se enfrentaron a otro reto todavía más complicado, contener a la dupla que forman el central Lukas Hutecek y el pivote Tobias Wagner.
Una tarea nada sencilla, ya que si Hutecek destaca por su facilidad para superar a las defensas rivales con sus poderosas penetraciones, contener al inmenso Wagner, una mole de casi dos metros y más de 120 kilos, es casi imposible cuando gana cualquier mínima ventaja.
Lo demostraron los seis tantos, tres de Hutecek y tres de Wagner, que contabilizaban los dos jugadores, las tres cuartas partes de los goles del conjunto austríaco (8-10), superado el ecuador de la primera mitad.
Pero si a España le costó controlar la zona central del ataque del conjunto europeo, los de Jordi Ribera anularon por completo a los extremos Sebastian Frimmel y Jakob Nigg, que en la primera jornada ante Alemania lograron un total de dieciséis dianas.
Una tarea en la que fue determinante el portero Sergey Hernández, que, por fin, logró mostrar con la selección el excelente nivel que muestra con su equipo, el Magdeburgo alemán, con el que se ha consagrado como uno de los mejores guardametas del mundo.
Pero los Hispanos no sólo pueden presumir de portero, sino también de contar, hoy por hoy, con uno de los jugadores más en forma del panorama continental, el central Ian Tarrafeta, que volvió a mostrar el mismo excelso nivel que ya le llevó a ser elegido mejor jugador del partido ante Serbia.
Con Tarrafeta a pleno rendimiento todo parece más fluido en el ataque del conjunto español, lo que permitió brillar, y de qué manera, tanto el pivote Abel Serdio, sobresaliente en los dos lados del campo, como, sobre todo, al lateral Jan Gurri, que firmó sus mejores minutos con el equipo nacional.
Un gran trabajo que no sirvió, sin embargo, para que los Hispanos se distanciaran de manera clara en el marcador, como demostraron los tres goles de ventaja (10-13) con los que contaban los de Jordi Ribera al entrar en los diez últimos minutos del primer período.
Tiempo en el que surgió imponente la figura de Sergey Hernández, que se disparó hasta las ocho intervenciones en la primera parte y que con sus paradas permitió a los Hispanos alcanzar una renta de siete tantos (12-19) al descanso.
Diferencia que pareció encarrilar la victoria del conjunto español, pero nada más lejos de la realidad, ya que los Hispanos, como ya les ocurrió en el partido inaugural con Serbia, se atascaron en ataque en la segunda mitad.
Un problema al que se sumó el resurgir, tras unos primeros treinta minutos más que grises, del portero austríaco Constantin Mostl, un jugador que ya fue decisivo en la eliminación que la selección española sufrió a manos del conjunto centroeuropeo en la primera fase del último Europeo.
Paradas que permitieron a Austria, a la que sólo le valía la victoria para seguir viva en la competición, reducir la ventaja española a tan sólo cuatro tantos (20-24) con todavía quince minutos de juego por delante.
Un momento para medir la madurez del remozado equipo español, que en momentos de duda se aferró a su mejor argumento, el trabajo defensivo, donde los Hispanos volvieron a mostrar la contundente versión que exhibieron durante todo el primer período.
Defensa en la que volvió a jugar un papel decisivo, aunque sin la exuberancia de la primera parte, el portero Sergey Hernández, que pareció dejar sentenciada la contienda con una parada que el guardameta completó con un gol de portería a portería que puso a los Hispanos con una renta de cinco goles (23-28) a poco más de seis minutos para la conclusión.
Diferencia que, pese al empeño de Mostl, el conjunto español supo conservar hasta el final para sumar un triunfo (25-30) que, salvo una sorpresa inimaginable, asegura a los de Jordi Ribera su presencia en el segundo turno del torneo.
- Ficha técnica:
25 - Austria: Mostl; Nigg (3), Kofler (1), Herburger (-), Hutecek (5), Bylik (5) y Frimmel (4, 1p) -equipo inicial- Bergmann (ps), Mahr (1), Bozovic (-), Petrusic (-), Moser (-), Belos (-), Zivkovic (-), Dambock (-) y Wagner (6)
30 - España: Sergey Hernández (2); Aleix Gómez (4, 1p), Garciandia (4), Tarrafeta (2), Gurri (3), Dani Fernández (1) y Serdio (3) -equipo inicial- Biosca (ps), Serradilla (-), Casado (3), Alex Dujshebaev (3), Odriozola (2), Fis (1), Dani Dujshebaev (-), Barrufet (2) y Javi Rodríguez (-)
Marcador cada cinco minutos: 2-3, 5-7, 7-10, 10-13, 10-16 y 12-19 (Descanso) 15-21, 17-24, 20-24, 22-27, 24-28 y 25-30 (Final)
Árbitros: Lah y Sok (SLO). Excluyeron por dos minutos a Frimmel (2) y Kofler (2) por Austria; y a Serradilla, Garciandia, Dani Dujshebaev, Javi Rodríguez y Gurri por España.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la segunda jornada del grupo A de la primera fase del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega disputado en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca). EFE


