Los pros y los contras de Mercosur para la agroalimentación española

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Mercedes Salas

Madrid, 9 ene (EFECOM).- El acuerdo con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) genera amenazas y oportunidades para las empresas agroalimentarias españolas, aunque para el sector primario se ha convertido en el catalizador del descontento y de las protestas contra las políticas de la Unión Europea (UE).

La ganadería destaca entre los sectores que se ven más amenazados mientras que, del lado opuesto, hay ventajas para los aceites de oliva o los vinos españoles.

El Gobierno español insiste en la importancia de una zona de libre comercio entre los dos bloques y, más aún, en el entorno geopolítico actual.

Los agricultores y los ganaderos rechazan el acuerdo mientras que en la industria transformadora, representada por su patronal FIAB, hay una posición favorable.

"Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios", según ha declarado a EFE el director general de Cooperativas Agro-Alimentarias, Gabriel Trenzado.

El acuerdo incluye concesiones a Mercosur en el vacuno, en las aves de corral, en el etanol y en el arroz, aunque con plazos y de forma gradual; en los envíos cárnicos limita las preferencias a una fracción de la producción de la UE (el 1,5 % para la carne de vacuno y el 1,3 % para las aves de corral).

En cuanto a los productos que exporta España, beneficia al vino, a las bebidas, al aceite de oliva, el chocolate o los lácteos; no obstante, desde el sector manejan plazos que se pueden alargar diez años para esas ventajas.

En la pesca, la liberalización podría beneficiar al abastecimiento de materia prima para la industria española y entre las eventuales concesiones hay plazos muy dilatados, como por ejemplo un desarme arancelario en 16 etapas para las ventas españolas de sepia y calamares.

Las salvaguardas fijadas para tranquilizar a los agricultores europeos se basan en un refuerzo de la vigilancia y en la reacción rápida ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios; afectan a productos sensibles, como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar.

Supondrían la vuelta de los aranceles si hay problemas serios con los productores comunitarios.

Según Trenzado, "ya le gustaría" al sector español tener esta clase de salvaguardas para otros acuerdos como el de la UE con Marruecos.

España exporta a Mercosur bienes agroalimentarios por 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones anuales, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 2024.

Los productos españoles más exportados a Mercosur son el aceite de oliva (106 millones), el vino y el mosto (33,6 millones) y las frutas de hueso (31,8 millones), mientras que los más importados son las tortas y habas de soja (1.880 millones), el café (381 millones) y los crustáceos (317,4 millones).

El acuerdo, según la valoración del Gobierno, desmantela aranceles impuestos a las ventas españolas de aceite de oliva, vino y bebidas espirituosas, porcino, frutas y hortalizas, especias, productos agrícolas transformados (confitería, espesantes, salsas) o quesos, ahora situados entre el 10 % y el 35 %.

En cuanto a las importaciones, fuentes de Agricultura señalan que incluso la ganadería se va a beneficiar de las concesiones a Mercosur, porque tendrá mayor seguridad de abastecimiento de granos esenciales como la soja, lo que favorece a la industria de los piensos.

Una opinión que no comparte el sector, que precisamente ha alertado de la amenaza que supone la apertura a los productos ganaderos de líderes agrícolas mundiales como Brasil o Argentina, en un momento muy delicado para la cabaña española.

Dentro de las frutas y hortalizas hay oportunidades para España, pero también amenazas por la apertura a los cítricos, especialmente a los zumos de Mercosur.

"El acuerdo es desequilibrado. Queda claro que el sector agroalimentario no ha estado del todo presente, sino que han pesado otros intereses", ha concluido Trenzado. EFECOM