Copenhague, 2 ene (EFECOM).- La multinacional energética danesa Ørsted anunció este viernes que ha presentado una nueva demanda contra el Gobierno de EE.UU. para que revoque la orden de paralizar la construcción del parque eólico marino Revolution Wind, en la costa este estadounidense.
La querella ha sido interpuesta por la sociedad de riesgos del mismo nombre que el parque -en la que participa un consorcio liderado por Skyborn Renewables- ante un tribunal de distrito de Columbia (EE.UU.), después de que el Gobierno suspendiese el pasado día 22 el arrendamiento a cinco grandes proyectos de energía eólica marina.
Revolution Wind ya había sido paralizado en agosto pasado por orden gubernamental, lo que provocó una demanda inicial y que el tribunal de Columbia le garantizase un mes después el levantamiento temporal del cese de las obras.
El consorcio ha presentado ahora una demanda suplementaria, a la que seguirá una moción para una orden preliminar.
"Mientras Revolution Wind sigue buscando trabajar de forma constructiva con la Administración y otras partes interesadas hacia una resolución rápida y duradera de este asunto, cree que la suspensión del arrendamiento viola la ley aplicable", consta en un comunicado difundido por Ørsted.
La multinacional danesa recuerda que, al igual que con la orden gubernamental de agosto, la del pasado día 22 le causa un daño "sustancial" y resalta que Revolution Wind cuenta con todos los permisos requeridos desde 2023 y que se cerró un acuerdo con el Departamento de Defensa para mitigar el posible impacto del proyecto a la seguridad nacional.
La suspensión dictada hace dos semanas por el Departamento del Interior aludía a los riesgos para la seguridad nacional identificados por el Departamento de Guerra "en informes clasificados recientemente elaborados", sin especificar.
Revolution Wind ha sido completado ya al 87 % y esperaba empezar a generar electricidad en enero de este año para más de 350.000 hogares, así como para centros de datos, los próximos veinte años.
La multinacional danesa informó de que sigue evaluando "todas las opciones" respecto al proyecto eólico marino Sunrise Wind, en el que también participa.
Sunrise Wind es otro de los cinco proyectos suspendidos por la Administración estadounidense, entre los que también figura el Vineyard Wind 1, que impulsa la española Iberdrola.
La decisión de las autoridades estadounidenses, que revoca los arriendos concedidos por el Gobierno de Joe Biden (2021-2025), deja en el aire inversiones de miles de millones de dólares y el futuro de este tipo de energía en la costa este.
Esta región había apostado con fuerza por los proyectos de generación marina y que esperaba que estos desarrollos produjeran energía para más de 2,5 millones de hogares.
Desde que regresó al poder hace un año, el presidente Donald Trump ha expresado repetidamente su contrariedad con la energía eólica, argumentando que estropea el paisaje o afecta negativamente a los ecosistemas de las aves. EFECOM


