
El Premio ‘Nacho de la Mata’, destinado a distinguir trayectorias que benefician a la infancia en situación de vulnerabilidad, fue otorgado en esta edición a Carmen Díaz, fundadora y presidenta del colectivo Madres Unidas contra la Droga de Vallecas. Durante el acto de entrega de los XXVII Premios Derechos Humanos Carlos Carnicer, Díaz puso de manifiesto que el consumo de drogas “es solo la punta del iceberg: detrás de él se esconden desigualdades y fallos de un sistema que no protege a quienes más lo necesitan. Por eso es imprescindible promover una educación integral para la salud, acompañada de redes de apoyo que prevengan el sufrimiento antes de que se haga visible”. Según informó la Abogacía Española, estos galardones reconocen anualmente la labor de quienes dedican su vida a la defensa de activistas y colectivos vulnerables ante situaciones de amenaza, persecución e injusticia en diferentes países.
El evento, celebrado este jueves, convocó en Madrid a más de 300 participantes entre representantes de instituciones jurídicas, entidades sociales y autoridades. De acuerdo con el comunicado difundido por la Abogacía Española, en esta ocasión los premios también adoptaron el nombre de Carlos Carnicer, en homenaje al ex presidente del Consejo General de la Abogacía Española, cuya labor durante quince años resultó decisiva en la consolidación de estos reconocimientos. Marian Carnicer, hija del homenajeado, destacó durante el acto la motivación que suscitaban estos galardones en su padre y la relevancia que otorgan al “reconocer a una abogacía valiente, digna y comprometida, capaz de cruzar fronteras, de sostener a quién se cae y de decir aquí estoy cuando otros callan”.
Durante esta vigésima séptima edición se consideraron un total de 32 candidaturas, e incluyeron la votación ciudadana online como uno de los criterios para la selección final, según consignó la Abogacía Española. En la categoría de ‘Persona’, el premiado fue César Sivo, abogado argentino y presidente de la Asociación de Abogadas, Abogados, Jueces y Fiscales por los Derechos Humanos de América Latina y el Caribe. El organismo resaltó que Sivo “ha consolidado una red regional de juristas, fortaleciendo la cooperación internacional y promoviendo la protección de defensores de derechos humanos en múltiples países”. Sivo recibió el galardón de manos del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, afirmando en su discurso que “trabajar en derechos humanos es enfrentarse con Estados autoritarios, con grupos económicos inescrupulosos y con detentadores de poder en general, lo que lleva a que busquen aislarte entre otras cosas. La protección empodera, sin duda”.
En el apartado de ‘Institución’, el premiado fue el Colegio de Abogados de Estambul. Dicha organización resultó galardonada tras exigir una investigación independiente tras la muerte de dos periodistas kurdos ocurrida en 2024. Como consecuencia, el decano Ibrahim Kaboglu y varios miembros del Colegio fueron destituidos y sometidos a procesos judiciales por cargos de ‘propaganda terrorista’. A pesar de estas acciones, el Colegio de Abogados de Estambul ha continuado con su defensa del acceso universal a la defensa jurídica, la libertad de expresión y la independencia de la profesión. Ezgi Sahin Yalvarici, secretaria general del Colegio, recogió el reconocimiento y expresó que “cuando los abogados son silenciados en un país se debilita a la Justicia en todas partes, por eso la solidaridad internacional es esencial”. Por su parte, Hurrem Somnez, responsable de Relaciones Internacionales del Colegio, señaló que “la abogacía es un compromiso con la dignidad humana y la verdad”, subrayando la importancia del trabajo colectivo y la necesidad de dar voz a quienes no la tienen, incluso frente al poder establecido.
El premio en la categoría ‘Comunicación’ correspondió al espacio Espacio Por Derechos, una iniciativa de CONVIVE – Fundación Cepaim, considerado por la organización como un laboratorio cívico que se ha consolidado como altavoz contra la desinformación y los ataques a la convivencia en distintos países de Europa. Rosalía Guntín, vicepresidenta primera del patronato, recogió el premio entregado por Juan Carlos Campo, magistrado del Tribunal Constitucional, e hizo hincapié en que “nuestra participación en foros internacionales es fundamental. Al estar en contacto directo con quienes sufren vulneraciones de derechos, podemos aportar una voz basada en la experiencia real y la perspectiva de quienes viven estas situaciones”.
Tal como detalló la Abogacía Española, la ceremonia reunió a destacadas figuras del mundo judicial y social. Entre los asistentes se hallaban el vocal del Consejo General del Poder Judicial, Luis Martín Contreras; José Antonio Montero, Antonio del Moral, magistrado del Tribunal Supremo; José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional; José Manuel Bandrés, magistrado del Tribunal Supremo; Rosana Lledó, fiscal de la Audiencia Nacional; Fernando Ledesma, consejero de Estado; María Teresa Jiménez-Becerril y Patricia Bárcena, adjuntas primera y segunda del Defensor del Pueblo respectivamente; Verónica Ollé, directora general para el Servicio Público de Justicia; Noemí Alarcón, vicepresidenta del Consejo de la Abogacía Europea, y Joaquín Merchán, presidente del Consejo de Graduados Sociales.
Los Premios Derechos Humanos Carlos Carnicer, entregados por la Fundación Abogacía y Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española, tienen como fin respaldar el compromiso profesional de quienes defienden los derechos fundamentales y la dignidad de las personas, así como promover el ejercicio colectivo y la cooperación internacional en protección de defensores de derechos y colectivos vulnerables.


