Barcelona, 15 may (EFE).- Los cuartos de final por el título de la OK Liga que arrancan este viernes se presentan como una redención para Barça y Deportivo Liceo, tras sus eliminaciones en la Copa del Rey y la Liga de Campeones, y como una oportunidad para Reus Deportiu Virginias e Igualada Rigat, que afrontan el reto sin presión y con todo por ganar.
Los cruces, que quedaron definidos tras la disputa de la última jornada, emparejaron al Barça, que ha ganado las dos últimas ediciones disputadas, con el PAS Alcoi.
Los otros enfrentamientos son el Igualada Rigat frente al Parlem Calafell; y por el otro lado del cuadro, el Deportivo Liceo con el Pons Lleida y el Reus Deportiu Virginias con el Noia Freixenet.
El formato del 'play-off' contempla los cuartos de final al mejor de tres partidos, con ventaja de pista para el equipo mejor clasificado en la fase regular.
Con 34 títulos ligueros en su palmarés, el Barça partirá como el gran favorito para revalidar el título logrado la temporada pasada frente al Noia Freixenet (3-1 en el global de la eliminatoria).
El equipo dirigido por David Cáceres afronta las eliminatorias por el título tras proclamarse campeón de la fase regular de la OK Liga, aunque todavía con el recuerdo de las tempranas eliminaciones en la Copa del Rey y en la Champions.
Su rival en primera ronda será el PAS Alcoi, octavo clasificado en la fase regular, que viene de proclamarse primer campeón del tercer torneo europeo, el WSE Trophy Cup, tras ganar por 4-2 en la final al Coutras francés.
No obstante, la igualdad mostrada en los duelos directos esta temporada —con victorias ajustadas del Barça (3-4 en la ida y 4-3 en la vuelta)— deja la eliminatoria abierta.
Todo quedará pendiente también de lo que ocurra en el cruce entre el Igualada Rigat y el Parlem Calafell, cuyo ganador será su rival en semifinales.
Un duelo muy parejo, según refleja la clasificación, con un punto de diferencia entre el cuarto y el quinto. El Igualada parte con una ligera ventaja tras imponerse por 2-4 en el último enfrentamiento liguero, además de llegar con la moral alta tras revalidar el título de la WSE Cup, el segundo torneo europeo.
Por el otro lado del cuadro, el Deportivo Liceo, segundo equipo más laureado de la competición con ocho títulos nacionales, se enfrentará al Pons Lleida, séptimo clasificado y finalista de la última Copa del Rey.
El equipo ilerdense rozó el título copero pero cayó ante el Reus Deportiu Virginias (4-5), y ahora se enfrenta al segundo clasificado de la fase regular, un cuadro gallego que tiene en la Liga la única vía para no marcharse de vacío de títulos esta temporada.
Finalmente, el Reus Deportiu Virginias, tercer clasificado en la Liga y sin nada que perder tras ganar un título seis años después, se medirá al Noia Freixenet, subcampeón de la última edición y uno de los tapados de esta fase final.
El equipo de Carlos Cortijo ha mostrado una trayectoria irregular en el campeonato doméstico, con sus esfuerzos centrados en su intento de conquistar la máxima competición continental 36 años después.
Ahora, pese a caer en semifinales ante el Barcelos portugués (3-1), regresa a la lucha por la Liga con la lección aprendida y los mimbres suficientes para cerrar la temporada con un título. EFE
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