Bilbao, 18 abr (EFE).- Miles de personas se han dado cita este Viernes Santo en la localidad vizcaína de Balmaseda para asistir a su tradicional Pasión Viviente, la representación más célebre en Euskadi de las últimas horas de sufrimiento que padeció Jesús antes de ser crucificado.
En una mañana de temperatura agradable, los asistentes, muchos de ellos con sus teléfonos móviles en la mano para grabar la representación, han ocupado desde primera hora las calles de la villa encartada para seguir en silencio el Via Crucis Viviente.
El joven Fabio Orrantia, que este año ha dado vida a Jesucristo, ha recorrido las calles de la localidad con la cruz a cuestas camino del Calvario. Los asistentes han podido conmoverse con el realismo de su interpretación.
Organizados por la Asociación Vía Crucis Viviente de Balmaseda, creada en 1974 con la finalidad de preservar y mantener viva esta tradición originaria del siglo XIX, 350 vecinos de Balmaseda han representado a los distintos personajes de las distintas escenas.
Además, otros tres centenares de vecinos se han ocupado de distintas tareas relacionadas con la celebración.
La de este viernes es la jornada principal de la Pasión Viviente de Balmaseda. Durante la mañana se han representado las escenas, entre otras, del ahorcamiento de Judas, el juicio de Cristo ante el gobernador romano Pilato, su flagelación y los encuentros con la Virgen María y la Magdalena, así como la crucifixión.
Los actos de la jornada culminarán por la tarde con la procesión del Entierro y la del Silencio. EFE
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