El Surne Bilbao ya remontó 19 puntos en Miribilla en la Copa Europa FIBA

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Ramón Orosa

Bilbao, 27 mar (EFE).- El Surne Bilbao Basket, que recibió en Francia un serio correctivo en la ida de semifinales de la Copa Europa FIBA (77-58), ya remontó una vez 19 puntos en Miribillla en una eliminatoria de esa competición, algo que intentará repetir el próximo miércoles en el Bilbao Arena (20.00 horas).

Lo hizo la temporada pasada, en cuartos de final, contra el Legia Varsovia. Y curiosamente justo en el anterior partido europeo en Miribilla a una debacle frente al Chemnitz Niners alemán (73-98) similar a la de este miércoles en su visita al JDA Bourgogne Dijon.

Entonces, tras caer en la ida en Polonia por 83-64, los de negro ganaron en la vuelta por 28 puntos (81-53) en un choque al que salieron desatados y ya en el minuto 13 habían volteado la eliminatoria (38-18).

Con el 40-18 el Legia logró un 0-12 que le dio un poco de aire (40-30), pero los de Jaume Ponsarnau no se arredraron y en el último cuarto concretaron una remontada como la que necesita la semana que viene tras el desplome de Dijon.

Aunque para ello el técnico catalán deberá encontrar a alguien, que este miércoles no tuvo, que se eche el equipo a su espalda como hizo en aquella ocasión Sacha Killeya-Jones (19 puntos y 15 rebotes).

Y también un juego coral radicalmente distinto al del Palais des Sport Jean-Michel Geoffroy, donde los 'hombres de negro' repitieron la historia de la temporada anterior, también a las puertas de la final, ante el Chemnitz. Aunque en aquella ocasión con el agravante de que la debacle fue en Miribilla.

Como entonces, el Surne Bilbao se plantó en la semifinal con opciones, casi hasta favorito y las mantuvo en la primera parte, pero en la segunda sufrió un desplome espectacular.

En Dijon pasó de ganar por 9 puntos al principio del segundo cuarto (16-25) y estar aún por delante en el marcador al descanso (34-36) a perder por 19 (77-58) después de anotar solo 22 en los últimos 20 minutos.

El 23-9 a favor de los locales en el tercer cuarto explicó con claridad, y crudeza, lo que les sucedió a los 'hombres de negro' en la cancha francesa.

Desde que Thijs de Ridder, de los mejores de su equipo en los minutos que pudo estar en la cancha ante sus problemas de faltas, anotó la primera canasta de la segunda mitad (34-38), el Dijon encadenó un parcial de 43-20 que le dejó la eliminatoria casi resuelta para la vuelta del próximo miércoles en Bilbao.

Un año antes la cosa aún fue peor para el conjunto vasco, que cayó por 25 puntos en Miribilla (73-98) ante el Chemnitz después de ir ganando por 15 superada la mitad del segundo cuarto (43-29).

De ahí al final, en 23 minutos y medio, un tremendo 30-69 que dejó sentenciada la semifinal. Se repuso el Surne para la vuelta y hasta ganó en Alemania. Lo hizo por 9 puntos (73-82) e incluso llegó a auparse 12 puntos arriba (70-82), pero ya cuando la remontada era imposible.

Ahora la situación es casi la misma pero con la variación de que la desventaja no es tanta y la remontada la debe llevar a cabo en Miribilla. Y además que el equipo vizcaíno ya sabe lo que es hacer algo así. Aquella vuelta ante el Legia será, sin duda, su referencia y la de su entorno los próximos días.

Para recordarlo están Kristian Kullamae, Melwin Pantzar, De Ridder y Tryggvi Hlinason, que participaron en aquel hito.

Esta semana en el Bilbao baloncestístico pierde importancia hasta la visita liguera al Real Madrid, un choque este domingo en el que el objetivo de los de negro será más no ahondar en las malas sensaciones del partido de Dijon que una victoria que se antoja casi imposible.

Aunque no sería el primer triunfo del Bilbao Basket en cancha del equipo blanco. De lograrlo, los de Ponsarnau darían un primer paso de cara el reto que tienen el miércoles. Hacia una remontada que se antoja casi imposible pero que ya consiguieron hace un año. EFE