El Sistema Nacional de Salud financia un nueva terapia para hipertensión arterial pulmonar

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Madrid, 17 feb (EFE).- El Sistema Nacional de Salud financia una nueva terapia para la hipertensión pulmonar, una enfermedad rara, grave y potencialmente mortal que no tiene cura, que supondrá una reducción drástica del número de pastillas que tienen que tomar estos pacientes a un solo comprimido al día.

Se trata de la terapia combinada en un único comprimido de macitentán y tadalafilo para adultos que ya están siendo tratados con esta misma combinación en varias pastillas, la primera y única de este tipo que se aprueba en la Unión Europea.

Más del 80 % de los pacientes con esta enfermedad tienen que tomar cinco o más medicamentos al día, lo que reduce su adherencia a un 60,9 %, ha señalado en su presentación Pilar Escribano, coordinadora Unidad Multidisciplinar de Hipertensión Pulmonar del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario 12 de Octubre.

La nueva terapia, comercializada por Johnson & Johnson, supone así una "reducción drástica" del número de pastillas que tienen que ingerir al día, ya que se reduce a una sola cada 24 horas, algo que repercute en la calidad de vida especialmente de los pacientes crónicos, que se sienten "menos enfermos, menos medicalizados".

Es de prever que un tratamiento más simplificado favorezca una mayor adherencia, lo cual se asocia con una reducción de las hospitalizaciones; un menor seguimiento de la medicación, por el contrario, puede aumentar el riesgo de muerte, ha puntualizado Joan Albert Barberá, consultor senior del Servicio de Neumología y coordinador del Centro de Referencia Nacional (CSUR) de Hipertensión Pulmonar Compleja del Hospital Clínic de Barcelona.

La Hipertensión Arterial Pulmonar es una enfermedad rara, grave, progresiva y potencialmente mortal, para la que actualmente no existe cura; en esta patología, los vasos sanguíneos que llevan la sangre del corazón a los pulmones sufren alteraciones a nivel del tejido que tapiza su interior, y provocan que se estrechen y se vuelvan menos flexibles.

Eso acarrea una reducción o bloqueo del flujo sanguíneo a través de las arterias pulmonares, que da como resultado un incremento de la presión sanguínea en las arterias; sin embargo, es una “enfermedad invisible” porque sus síntomas son inespecíficos y confundibles con los del asma o EPOC, pero que termina influyendo sustancialmente en la vida de los pacientes. EFE

ada/jdm