Condenado un agente de Barajas que consultó datos ilegalmente para obtener unos paquetes

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Madrid, 23 nov (EFE).- La Audiencia de Madrid ha condenado a dos años de cárcel a un guardia civil que prestaba servicio en el aeropuerto de Barajas por consultar ilegalmente datos de un trabajador al que propuso sacar dos bultos de una mercancía a cambio de 60.000 euros, cosa que no llegó a ocurrir.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, la sección 15 de la audiencia madrileña condena a un cabo de la Guardia Civil del equipo de explosivos que estaba destinado en el aeropuerto de Barajas en 2021 por un delito de revelación de secretos, mientras el absuelve del delito de coacciones por el que estaba también acusado.

Le condena a dos años de cárcel y a pagar una multa de 2.700 euros al considerar probado que el 16 de marzo de 2021 entró en una aplicación llamada SIGO para efectuar numerosas consultas en la base de datos de Tráfico, cuando no estaba autorizado por su actividad.

Así encontró datos personales y patrimoniales de un trabajador de una empresa del aeropuerto situada en la terminal de carga, al que llamó el 19 de marzo de 2021 presentándose como José, diciéndole que conocía a dos jefes suyos y que "necesitaba que le hiciera el seguimiento de una mercancía", a lo que el trabajador se negó.

Días después el acusado fue en persona al puesto de trabajo de ese empleado, reiterando que conocía a dos jefes suyos y también a su exmujer y a su hijo, "y le ofreció sacar dos bultos que vendrían camuflados en una mercancía", ofreciéndole a cambio 60.000 euros.

El acusado llegó a explicar que esos bultos vendrían en dos cajas como sobrante de una partida comercial, y que él mismo pasaría a recogerlas en el muelle del almacén.

El trabajador se negó, y aunque el acusado volvió a llamarle no le atendió, según la sentencia, que detalla que no queda probado que el acusado coaccionara al trabajador para conseguir sus fines.

Las magistradas que firman el fallo no creen la versión exculpatoria del acusado, que no coincide con las pruebas que sí le incriminan.

La sentencia recoge el testimonio del guardia civil que instruyó el atestado, que explicó cómo entró en el sistema de datos ilegalmente y cómo entabló contacto con el trabajador, y quien detalló que en esos días -en concreto el 20 de abril- el acusado fue detenido en una operación de tráfico de drogas y blanqueo de capitales, lo que "acrecienta la sospecha de que estaba relacionado con el tráfico de drogas", sin que este extremo se haya demostrado. EFE