Menores tutelados en Ceuta ven claro que seguirán los intentos de entrar en España

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Rafael Peña

Ceuta, 17 sep (EFE).- Dos de los menores tutelados por el gobierno ceutí, que entraron a nado este verano desde Marruecos, tienen claro que muchos menores y jóvenes van a seguir intentando entrar en Ceuta, bien a nado o saltando la doble valla fronteriza cuando se relaje la presión migratoria.

Así lo cuentan Amín y Abdelhuajed, dos menores marroquíes de la población fronteriza de Castillejos y desde donde ambos se lanzaron al mar hace poco menos de un mes sorteando el espigón fronterizo del Tarajal y lograron su objetivo de llegar a Ceuta.

Amín, de 17 años, se encuentra cerca de un supermercado de la ciudad en las inmediaciones de la estación marítima y cuenta a EFE estar acogido en las dependencias del campamento provisional de Piniers, que es gestionado por la fundación SAMU.

"En Marruecos no hay ningún futuro porque no tenemos trabajo y prácticamente estamos todo el día en la calle", ha reflexionado este joven que no iba a clases en su país y que su ilusión es llegar a ser peluquero al igual que otros jóvenes que han cruzado a nado la aduana.

 Muchas horas nadando

Ni Amín ni su amigo Abdelhuajed, de 16 años, saben cuántas horas estuvieron nadando pero sí reflexionan que se lanzaron al agua con trajes de neopreno "que les prestaron unos amigos" y estuvieron en el mar "más de seis o siete horas seguro", cuenta a EFE Aldelhuajed.

En ambos casos, los dos jóvenes tienen claro que seguirán las entradas. "Este domingo no lo han conseguido otros amigos pero volverán a intentarlo porque sólo quieren salir de Marruecos", afirman ambos, que están informados de la tensión que se ha vivido en las últimas horas en el entorno fronterizo.

"Ahora hay muchos policías pero cuando se lanzaron -ellos- al agua no había casi nadie, aunque tampoco pudieron ver mucho debido a que hacía mucha niebla", han declarado mirándose uno a otro y sonriendo por una travesía donde "pasaron mucho miedo" hasta que se unieron a otro grupo de nadadores y llegaron a la playa ceutí del Tarajal.

Los dos menores esperan poder salir a la península ya que no quieren ni regresar a su país ni quedarse en Ceuta. "Yo quiero ir a Barcelona", cuenta Amín, mientras que Abdelhuajed va más lejos: "Mi intención es poder llegar a Bruselas, donde tengo algunos conocidos".

Amín y Abdelhuaje forman parte de los 523 niños y niñas que acoge este martes la ciudad autónoma a raíz de las entradas que se produjeron sobre todo durante el mes de agosto, principalmente en tres días de máxima presión.

Según los datos facilitados a EFE por el Gobierno ceutí, la ciudad tiene censados a 523 menores después de haber estabilizado las entradas a lo largo del mes de septiembre, si bien hay un exceso de ocupación del 477 por ciento.

Actualmente, el Gobierno ceutí se ha visto obligado a habilitar hasta ocho recursos habitacionales para poder atender la alta demanda de menores, la práctica totalidad de los cuales han entrado a nado desde Marruecos por los espigones fronterizos.

El grueso de estos niños está acogido en la zona conocida como Piniers -situada junto a la frontera-, la cual gestiona la empresa Samu, así como también en una nave del polígono industrial del Tarajal, denominada 'Nueva Esperanza' y que también gestiona la misma empresa.

También está el centro de realojo temporal de 'La Esperanza', que tiene su totalidad de plazas colapsada desde hace varios meses. EFE

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