José Luis Picón
Málaga (España), 25 oct (EFE).- El 25 de octubre de 1981, el día en que Picasso habría cumplido 100 años, se expuso por primera vez al público en España el "Guernica" y se completaba así el regreso de una obra que suponía cerrar simbólicamente el círculo de la Guerra Civil y el exilio.
El largo y complejo proceso de negociación con el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York para la devolución del mural fue vivido de cerca por una niña de 6 años, Genoveva Tusell, porque su padre, Javier Tusell, era entonces director general de Bellas Artes en España, como relata en el documental "Guernica: El último exiliado", dirigido por Guillermo Logar.
"Con 6 años te enteras de muy poco. Mi padre hacía continuos viajes a Nueva York, estaba muy ocupado y yo oía todo el rato hablar del 'Guernica'. Terminé por decidir que sería un cuadro que había pintado mi padre", explica Genoveva Tusell a EFE.
Años más tarde se convirtió en historiadora del arte y en 2017 publicó el libro "El 'Guernica' recobrado", que nació "como una necesidad de homenaje" a su padre y para "recuperar esa historia".
"No quería que fuera el libro de 'la hija de'. Tuve la suerte de ser la primera en acceder a toda la documentación depositada en el Archivo Histórico Nacional. Mi padre, como historiador, cuando acabó el asunto lo metió todo en una caja que se llevó al Archivo. Ni un papel se quedó en mi casa ni en un archivo privado", relata.
En esos fondos están "todas las cartas de negociación con el MOMA y con la familia y la documentación que acredita la propiedad española del cuadro", apunta.
Tusell resalta que la recuperación del "Guernica" fue paralela a todo el proceso de la transición política en España y que fue la única obra del artista malagueño para la que este "dejó escrito su destino".
"Picasso, consciente de que era su gran obra maestra, dejó un documento para que volviera a España cuando se restableciera la República y después, por consejo de su abogado, cambió la fórmula y dijo que cuando se restablecieran las libertades democráticas", subraya.
Pero, en 1981, España "debía mostrar que tenía una democracia estable y duradera" y, en la recta final de las negociaciones, se produjo el intento de golpe de Estado del 23 de febrero.
"Sin embargo, la respuesta de España al golpe se convirtió en una forma de hacer ver que la democracia era sólida y en septiembre el cuadro ya estaba aquí", destaca.
Por su parte, Guillermo Logar detalla a EFE que su objetivo inicial con el documental era "poner en valor cómo funcionan los archivos en estas investigaciones y cómo han servido en la historia contemporánea para resolver episodios importantes como la llegada del 'Guernica'".
Según Logar, utilizó el libro de Genoveva Tusell como "esqueleto" de un documental que relata lo que habría sido "una batalla brutal si el MOMA se hubiera negado a devolverlo".
"Más allá de que la obra tiene un simbolismo tremendo, negar que volviera a España habría sido casi un atentado contra la soberanía del país cuando se estaba demostrando que había un sistema democrático más o menos confiable", afirma.
Finalmente, el "Guernica" volvió y, al ser trasladado en un camión desde el aeropuerto, "fue escoltado por la Policía, como si fuera un jefe de Estado, un simbolismo muy bonito", subraya.
Para Tusell, "cerró una etapa en lo cultural, porque muchos de los artistas obligados a abandonar España tras la Guerra Civil no regresaron, como el propio Picasso. El 'Guernica' es la imagen visible de la Guerra Civil, el exilio y la dictadura". EFE
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(Recursos de archivo en www.lafototeca.com cód: 1024044 - 1023918 - 1023161 - 1023452 - 6213180)


