El aumento de la temperatura del Mediterráneo amenaza un coral único en Almería: “Hemos estado viendo muchas colonias totalmente blanqueadas”

Este fenómeno que está ocurriendo en todo el mundo podría provocar la pérdida de estos corales, que son clave para muchas especies marinas

Colonias de madrépora mediterránea blanqueadas en las costas de Almería. (Programa MedCoral)
Colonias de madrépora mediterránea blanqueadas en las costas de Almería. (Programa MedCoral)
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El aumento de la temperatura en los mares y océanos está llevando a los corales a convertirse en víctimas del cambio climático. En España, las colonias no se libran de este fenómeno. La Asociación Hombre y Territorio (HyT), dedicada a la investigación y divulgación del medio marino y terrestre, ha alertado recientemente sobre el blanqueamiento que están sufriendo los corales en las aguas de Almería, en el norte del mar de Alborán.

En concreto, han constatado que este evento que podría llevar a la muerte a estas colonias si las condiciones persisten se está produciendo en el coral Cladocora caespitosa, conocida comúnmente como madrépora mediterránea o coral almohadilla.

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“Hemos estado viendo muchas colonias totalmente blanqueadas y otras que empiezan a blanquearse o parcialmente blanqueadas”, ha explicado el biólogo especializado en corales y buceador Alexis Terrón en un vídeo publicado por el Programa MedCoral en sus redes sociales.

Coral 'Cladocora caespitosa'. (PLatsoudis/Wikimedia Commons)
Coral 'Cladocora caespitosa'. (PLatsoudis/Wikimedia Commons)

El cambio climático amenaza la madrépora mediterránea

Según ha señalado el experto, el blanqueamiento de Cladocora caespitosa se está produciendo por el aumento constante de la temperatura en el mar. “Estamos a finales de octubre y tenemos una temperatura del mar de 24 o 25 grados”, ha indicado. “Para esta época es bastante inusual”.

Terrón indica que no todo está perdido para la madrépora mediterránea: “Esto no quiere decir que la especie vaya a morir definitivamente, simplemente que el alga que tiene asociado a sus tejidos, ha salido del pólipo”. Así, si las condiciones que están causando el blanqueamiento se revierten, es decir, que se recupere la temperatura del mar, el coral puede recuperarse; “si no, perderemos todas estas colonias”.

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Este fenómeno que está experimentando la Cladocora caespitosa es especialmente significativo porque es una especie de coral catalogada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como “en peligro de extinción”. Es, además, endémica del mar Mediterráneo y es la única especie de coral en este enclave capaz de formar verdaderos arrecifes coralinos y grandes colonias compactas.

Riesgo extremadamente elevado de colapso de los corales

El estrés térmico derivado del cambio climático es una amenaza cada vez más constante para los arrecifes de coral de todo el mundo. Según la primera evaluación mundial realizada por la UICN, casi todos los ecosistemas de aguas poco profundas evaluados en el planeta se enfrentan a un riesgo extremadamente elevado de colapso de aquí a 2075, y el 96 % de ellos se clasifican como “en peligro crítico”.

El pueblo de Segovia que tiene su propio arrecife de coral de hace más de 80 millones de años.

“Los arrecifes de coral son uno de los indicadores vitales más claros de la salud de los océanos. Albergan a una cuarta parte de todas las especies marinas y actúan como sistema de alerta temprana sobre el estado de los mares”, indica la doctora Grethel Aguilar, directora general de UICN. “Su declive está privando a innumerables especies del alimento, el refugio y las zonas de reproducción de las que dependen, al tiempo que amenaza la seguridad y los medios de vida de las comunidades costeras y socava sectores económicos clave como la pesca, la acuicultura y el turismo costero”.

Pese a esto, todavía no es demasiado tarde para su recuperación, pero para ello se requieren “medidas decisivas para hacer frente al cambio climático y detener un mayor calentamiento de los océanos”. Aguilar indica que, por tanto, son necesarias “reducciones ambiciosas de las emisiones, esfuerzos más enérgicos de protección y restauración, y una inversión sostenida en ecosistemas costeros resilientes y en las comunidades que dependen de ellos”.

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