El aumento de la temperatura del mar cambia la fauna de nuestras costas: registran por primera vez en Galicia dos especies marinas de aguas cálidas

Investigadores han documentado la presencia de una especie de cangrejo ermitaño nunca antes observada en la región gallega y de la alacha, que podría competir con la sardina

Ejemplar de cangrejo ermitaño de la especie 'Dardanus calidus', como el que ha sido localizado recientemente en Galicia. (H. Zell/Wikimedia Commons)
Ejemplar de cangrejo ermitaño de la especie 'Dardanus calidus', como el que ha sido localizado recientemente en Galicia. (H. Zell/Wikimedia Commons)
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En nuestras costas se está produciendo de forma paulatina un proceso que está modificando la fauna: a medida que el agua de los océanos y mares se calienta, nuestros ecosistemas marinos experimentan una progresiva tropicalización. Este aumento de las temperaturas provoca que especies acostumbradas a aguas más cálidas se aventuren a expandirse a zonas ajenas y puedan acabar llegando a España.

Recientemente, investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) han documentado por primera vez en Galicia la presencia de dos especies de afinidad tropical. Se trata de cinco ejemplares de alacha (Sardinella aurita) y el cangrejo ermitaño Dardanus calidus.

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Los hallazgos, que han sido publicados respectivamente en las revistas Cybium y Biology, aportan nuevas evidentes sobre los cambios que se están produciendo en las comunidades marinas del Atlántico ibérico. Así, se refuerza aún más la hipótesis de que se está ocasionando un progresivo proceso de tropicalización en las costas del noroeste peninsular.

Ejemplar del cangrejo ermitaño 'Dardanus calidus'. (lucasdif/Wikimedia Commons)
Ejemplar del cangrejo ermitaño 'Dardanus calidus'. (lucasdif/Wikimedia Commons)

El primer cangrejo ermitaño ‘Dadanus calidus’ en Galicia

En julio de 2026, en el municipio coruñés de Corrubedo, fue localizada una hembra de esta especie de cangrejo ermitaño, que se encuentra ampliamente distribuido por el mar Mediterráneo y el Atlántico oriental. Esta fue la primera vez que se documentó en Galicia y, además, el registro más septentrional de la especie, pues se ubicó aproximadamente a unos 460 kilómetros más al norte de la zona de la costa de Portugal donde vive habitualmente.

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Los investigadores del IEO matizan que un único registro no demuestra por sí solo que se está produciendo una expansión sostenida de la especie hacia el norte, pero sí que contribuye a un creciente grupo de observaciones que evidencian una reorganización biogeográfica en la región. Se necesitará un seguimiento más específico para determinar si la presencia en aguas gallegas de este cangrejo ermitaño responde a una aparición eventual o a un cambio sostenido en su distribución.

“Galicia se ha convertido cada vez más en una región donde se registran especies marinas de afinidad cálida más allá de sus rangos históricamente documentados en múltiples grupos taxonómicos, incluidos peces, moluscos y macroalgas”, señala Bruno Almón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo y primer autor del estudio. “La aparición de Dardanus calidus en Galicia proporciona un ejemplo adicional consistente con el patrón regional más amplio”.

Ejemplar de alacha. (karimhaddad/Wikimedia Commons)
Ejemplar de alacha. (karimhaddad/Wikimedia Commons)

Tras el estudio del ejemplar hallado en Corrubedo, el cangrejo fue incorporado a la colección de crustáceos marinos del IEO, donde, según señalan los expertos, quedará disponible para futuras investigaciones.

La llegada de la alacha podría afectar a la sardina

Las cinco primeras alachas localizadas en Galicia fueron capturadas a principios de 2026 mediante redes de cerco en el norte de la comunidad autónoma. Este hito, además, supone una ampliación del límite de distribución de la especie conocido en el Atlántico oriental.

En este caso, los investigadores señalan que la expansión de la alacha podría genera una competencia por espacio y alimento con especies ecológicamente similares como la sardina, por lo que supone implicaciones ecológicas que tendrán que analizarse. “Dado que la alacha tiene un valor comercial inferior al de la sardina, un aumento teórico en su abundancia en relación con la de la sardina podría afectar a las actividades pesqueras locales”, explican desde el IEO.

Un hallazgo en Australia está cambiando todo lo que sabíamos sobre la evolución marina. El fósil de un tiburón de 115 millones de años revela que los grandes depredadores de los océanos aparecieron mucho antes de lo que se creía.

“Como especie pelágica menor, cuya abundancia y distribución responden rápidamente a la variabilidad ambiental, la alacha puede constituir un indicador útil de los cambios ecosistémicos que están teniendo lugar en el Atlántico nororiental”, señala Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio.

“A medida que la evidencia se acumula en múltiples grupos taxonómicos, el noroeste de la Península Ibérica se está convirtiendo en una región centinela para comprender cómo las especies marinas responden a las condiciones cambiantes”, señala Almón.

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