Javier Quintero, psiquiatra, sobre los pensamientos negativos: “Probablemente hay una frase que se repite en tu cabeza mucho más de lo que piensas”

El experto señala que hay que aprender a identificar, cuestionar y cambiar estos mensajes que no se ajustan a la realidad

Una mujer pensativa mientras mira por la ventana (Freepik)
Una mujer pensativa mientras mira por la ventana (Freepik)
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Cada día, el ser humano se enfrenta a un diálogo interno que nunca cesa, un total de aproximadamente 60.000 pensamientos que pueden ser funcionales o disfuncionales. Gran parte de ellos, debido a que solemos estar predispuestos a detectar errores y peligros, son negativos.

Este proceso puede acabar derivando en rumiaciones mentales cuando los mensajes que nos envía nuestro cerebro quedan enquistados en la mente. Además, aunque muchos estén distorsionados por una negatividad absoluta, pueden acabar quedando fijados en nuestras ideas, haciéndonos creer que aquello catastrófico y absoluto que nos decimos en la pura realidad de lo que ocurre.

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El psiquiatra Javier Quintero (@drjquintero) señala que este es un proceso frecuente en muchas personas. En muchas ocasiones, además, el mensaje es el mismo: “¿Qué es lo peor que te dices a ti mismo cada día? Piénsalo, porque probablemente hay una frase y se repite en tu cabeza mucho más de lo que piensas”.

Los pensamientos negativos pueden convertirse en rumiaciones mentales. (Freepik)
Los pensamientos negativos pueden convertirse en rumiaciones mentales. (Freepik)

Estos pensamientos negativos pueden materializarse mediante frases como “Siempre tengo mala suerte”, “No soy lo suficientemente bueno” o “Todos piensan mal de mí”. El problema, tal y como señala el experto, es que, “cuanto más te repites algo, más fácil es que acabes tratándolo como si fuera verdad”.

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Cuestionar los pensamientos negativos y cambiarlos por otros más reales

Para dejar de caer en estas dinámicas, Quintero recomienda seguir un ejercicio que consta de tres pasos: “Detecta, comprueba y cambia”. En primer lugar, es importante detectar el momento en el que aparecen estos mensajes negativos; identificarlos es el primer paso para comenzar a cambiarlos.

“Durante la próxima semana, presta atención a estos pensamientos. Cada vez que aparezca uno, identifícalo y apúntalo. ¿Qué frases te estás repitiendo del tipo todo me sale mal?“, explica el psiquiatra.

Después llega el momento de comprobar, de analizar cuánto de verdad hay en dicho mensaje: “¿De verdad siempre me sale todo mal?“. De esta manera, se cuestiona el pensamiento que se estaba instalando, un punto clave para evitar que termine por percibirse como una verdad absoluta. ”Busca situaciones concretas que contradigan esta hipótesis. Seguro que encontrarás cosas que sí te han salido bien".

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Por último, el especialista pone el foco en la importancia de cambiar el pensamiento, pero no persiguiendo el positivismo vacío, que no solucionaría el problema de fondo, sino cambiando el diálogo interno por uno más ajustado a la realidad, en el que no haya cabida para las palabras absolutas y en el que se cuestione la veracidad de los mensajes negativos.

Para ello, Quintero recomienda preguntarnos también si este nuevo pensamiento puede ser real: “Frente a ‘todo me sale mal’, pregúntate: ‘¿hay cosas que me salen bien?’ Estoy seguro que también puedes encontrar ejemplos que demuestren que esto es cierto”.

A partir de este momento, resulta clave comenzar a instalar esta nueva dinámica. “Cada vez que este pensamiento aparezca en tu cabeza, intenta sustituirlo por una forma más ajustada a la realidad”, explica el experto. “No se trata de engañarte y pensar que todo va a ir bien. Se trata de dejar de asumir que todo lo que piensas es verdad”.

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