Agregar Infobae enGoogle

La psicología lo confirma: estos 4 hábitos reducen tu bucle de pensamiento

Prestar una atención excesiva a ciertos pensamientos puede desgastarnos mentalmente, alerta el psiquiatra Javier Quintero

El doctor Javier Quintero en una publicación en sus redes (@drjquintero / Montaje Infobae)
El doctor Javier Quintero en una publicación en sus redes (@drjquintero / Montaje Infobae)
Guardar

Dar vueltas una y otra vez a un problema puede convertirse en un bucle difícil de interrumpir. La preocupación constante nos lleva a anticipar escenarios negativos, revisar mentalmente situaciones pasadas y prestar una atención excesiva a pensamientos que no siempre aportan una solución. Frenar esa dinámica no significa dejar de pensar, sino aprender a relacionarse de otra manera con lo que pasa por la cabeza.

La forma en que se responde a esos pensamientos puede contribuir a reforzar o debilitar ese círculo. Expresar una preocupación, por ejemplo, no es lo mismo que repetirla sin buscar una salida. Del mismo modo, imaginar continuamente que algo saldrá mal puede hacer que ese escenario ocupe cada vez más espacio. Para quienes sienten que no consiguen desconectar de sus pensamientos, identificar estos patrones puede ser un primer paso.

PUBLICIDAD

Así lo plantea el psiquiatra Javier Quintero en una publicación en TikTok (@drjquintero) en la que propone cuatro hábitos para reducir ese bucle de pensamiento. “El primero, deja de alimentar la queja”, señala. El especialista diferencia entre expresar el malestar y quedarse atrapado en la repetición: “Una cosa es expresar cómo te sientes y otra bien diferente es repetir el mismo problema una y otra vez sin buscar soluciones”. Según explica, insistir de forma reiterada sobre una misma cuestión puede reforzar esa idea: “Cuanto más lo haces, más refuerzas esa idea”.

El reto de cambiar el foco: “¿Y si sale bien?"

El segundo hábito que propone el doctor Quintero consiste en cuestionar el enfoque exclusivamente negativo ante la incertidumbre. Cuando aparezca el pensamiento “¿y si sale mal?”, recomienda incorporar otra pregunta: “¿Y si sale bien?”. El psiquiatra considera que el cerebro tiende a prestar especial atención a los aspectos negativos y a los peores escenarios, por lo que plantea entrenarse también para contemplar posibilidades favorables.

PUBLICIDAD

La tercera estrategia pasa por poner en duda si todos los pensamientos merecen el mismo nivel de atención. Ante la aparición de una idea negativa, el psiquiatra propone preguntarse: “¿Este pensamiento realmente merece mi atención?”. Su planteamiento parte de una premisa sencilla: “No todos los pensamientos merecen que le dediques tu tiempo”. La cuestión, por tanto, no sería únicamente qué se piensa, sino también cuánto espacio se concede a cada pensamiento.

¿Puede la genética determinar tu salud mental? Un gen define cómo respondemos ante el estrés.

Evitar “ensayar catástrofes” mentales

El cuarto hábito se centra en evitar “ensayar catástrofes”. Imaginar de manera constante los peores desenlaces puede hacer que la mente termine preparándose para ellos como si fueran los escenarios más probables. “Si imaginas constantemente los peores escenarios, tu cerebro empieza a prepararse para ellos como si fueran los más probables”, explica.

El psiquiatra Quintero cierra su mensaje con una idea de posibilidad de cambio: “La buena noticia es que la forma en la que piensas también se puede entrenar”. En esa línea, sostiene que reducir la atención que se presta a determinados pensamientos negativos puede restarles influencia: “Cuanto menos alimentes esos pensamientos automáticos, menos poder tendrán sobre tu vida”. Sus cuatro propuestas buscan, en definitiva, romper la dinámica de pensamientos repetitivos en lugar de seguir reforzándola.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD