Una experta en marca da la clave para el futuro de Tana Rivera y cómo gestionar su fama: “Puede convertirse en una limitación”

Ana Jiménez, experta en construcción de autoridad y marca personal, analiza para ‘Infobae’ el papel de Cayetana Rivera en el universo social actual

Tana Rivera (Europa Press).
Tana Rivera (Europa Press).
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Cayetana Rivera, conocida como Tana, cumple 27 años este viernes 16 de octubre en un momento de cambios personales y de mayor exposición pública. La hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo vuelve a ocupar titulares tras conocerse esta semana su ruptura con el torero Andrés Roca Rey, una noticia que supuestamente no solo ha pillado a la prensa totalmente desprevenida, sino también a ella misma. Sin embargo, más allá de su relación, su evolución plantea una cuestión interesante: cómo construir una imagen propia cuando se pertenece a una de las familias más conocidas de la crónica social española.

Para Ana Jiménez, experta en construcción de autoridad y marca personal, una de las principales fortalezas de Tana reside precisamente en su manera de relacionarse con la fama. “En una época en la que parece que para ser relevante hay que publicar constantemente en Instagram, compartir cada detalle de la vida privada y protagonizar campañas publicitarias, Tana Rivera representa una forma bastante diferente de entender la fama”, reflexiona.

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La especialista considera que la joven conserva algunos códigos de las celebridades tradicionales, cuya popularidad no dependía de una exposición diaria. “Su nombre despierta interés sin necesidad de que esté contando continuamente qué hace, dónde está o con quién pasa el día”, señala. Una característica que, a su juicio, puede convertirse en una ventaja en un entorno donde la sobreexposición parece haberse normalizado.

Tana Rivera en una corrida de Andrés Roca Rey (Europa Press).
Tana Rivera en una corrida de Andrés Roca Rey (Europa Press).

Un apellido que abre puertas, pero también plantea desafíos

Tana parte de una posición privilegiada en términos de reconocimiento. Es hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, nieta de Carmina Ordóñez y de la duquesa de Alba, y pertenece a dos familias estrechamente vinculadas a la historia social española. Su apellido genera interés incluso antes de que se conozcan sus proyectos o aspiraciones profesionales.

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“Tana parte de una ventaja evidente: pertenece a una de las familias más reconocibles de la crónica social española”, indica Jiménez. Sin embargo, un apellido famoso no garantiza que exista una identidad pública propia. “Tener un nombre conocido y conseguir que ese nombre tenga valor por sí mismo son dos cosas muy distintas”, advierte.

La experta considera que este es uno de los grandes retos de la joven. “Cuando naces en una familia tan popular, no tienes que esforzarte demasiado para que la gente sepa quién eres. El reconocimiento viene prácticamente de serie”. Pero esa notoriedad también “puede convertirse en una limitación” si el público termina identificándola únicamente como hija, nieta o pareja de alguien. Por eso, Jiménez insiste en que “una marca personal empieza a adquirir verdadera relevancia cuando consigue que las personas tengan motivos para interesarse por ti más allá de las relaciones familiares o sentimentales que te rodean”.

Roca Rey y Tana Rivera. (Instagram).
Roca Rey y Tana Rivera. (Instagram).

La ruptura con Roca Rey

Su relación con Andrés Roca Rey ha contribuido a reforzar su presencia mediática. La conexión entre ambos resultaba especialmente atractiva para la prensa del corazón por seguir adelante con la saga del mundo taurino: ella procede de una familia con una larga tradición en este ámbito y él es una figura destacada del toreo actual. “Hay relaciones que despiertan interés porque unen a dos personajes muy populares, mientras que otras tienen además un componente simbólico”, comienza explicando la experta.

“No se trata únicamente de dos jóvenes famosos que mantienen una relación, sino de dos personas cuyos nombres están asociados a un mismo mundo, con sus tradiciones, sus códigos y su historia”, apunta Jiménez. Esa conexión explica, en parte, el interés que ha despertado su historia sentimental. No obstante, la especialista considera importante que la relación no se convierta en el centro de la identidad pública de Tana. “Una cosa es que una pareja genere interés mediático y otra muy diferente es que sus protagonistas necesiten esa relación para mantener su relevancia”, afirma.

De hecho, eso mismo se ha convertido en un punto a favor ante las últimas informaciones de ruptura: “No estamos ante una pareja que haya construido toda su popularidad alrededor de compartir su intimidad o de protagonizar constantemente contenido conjunto”. Por lo tanto, no tiene por qué definir su imagen futura. La cuestión será qué hace con la atención que recibe y cómo consigue que el público empiece a identificarla también con sus propias decisiones.

Tana Rivera en una corrida de Andrés Roca Rey antes de irse a Perú(Europa Press).
Tana Rivera en una corrida de Andrés Roca Rey antes de irse a Perú(Europa Press).

Su papel como modelo

Uno de los ámbitos con mayor potencial para Tana es el de la moda. Su estilo y su conexión familiar con este universo, especialmente a través de su madre, encajan con determinados eventos, firmas y propuestas vinculadas a la elegancia. Jiménez considera que no necesita convertirse en una influencer convencional para desarrollar una imagen atractiva para las marcas. “No necesita transformarse en una prescriptora que recomienda productos todos los días para tener atractivo comercial”, explica. A su juicio, le beneficiaría más seleccionar cuidadosamente las firmas y los proyectos con los que decide vincularse.

La joyería es uno de los sectores que la experta considera especialmente interesantes para ella, por su relación con la tradición, la historia, el diseño y la exclusividad. Sin embargo, advierte de que la coherencia debe estar por encima de la cantidad: “Cuando una persona conocida empieza a aparecer asociada a cualquier producto, corre el riesgo de perder parte de aquello que la hacía especial”.

En este sentido, Jiménez diferencia entre una colaboración puntual que refuerza una identidad y una presencia publicitaria constante que puede terminar diluyéndola. “Tana tiene la oportunidad de desarrollar una relación con las marcas basada en la selección y no necesariamente en la cantidad”, sostiene.

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