Pauline Kana, la abuela de 100 años que batió un récord Guinness ‘surfeando’ sobre el público y es fan de Messi: “Sentí que podía tocar el cielo”

La centenaria pasó de trabajar en fábricas de armas durante la Segunda Guerra Mundial a convertirse en toda una estrella de las redes sociales

Pauline Kana, la abuela de 100 años que batió un récord Guinness ‘surfeando’ sobre el público. (Instagram/@rosssmith)
Pauline Kana, la abuela de 100 años que batió un récord Guinness ‘surfeando’ sobre el público. (Instagram/@rosssmith)
Guardar

Poco antes de apagar las velas, cuando tenía exactamente 99 años y 274 días, Pauline Kana se sumergió en el rugido de un concierto en Texas. Mecida por los brazos de cientos de desconocidos, descubrió lo que se siente al desafiar a la gravedad. Mientras navegaba por encima de una marea humana en una camilla adaptada, la abuela centenaria cerró los ojos y se dejó llevar por la euforia colectiva. Lo que para cualquiera habría sido una locura propia de la juventud, para ella supuso el hito definitivo de su vida: convertirse oficialmente en la persona más anciana del mundo en hacer crowd surfing.

La historia de Pauline no es la de una estrella de la música ni la de una deportista de élite, sino la de una mujer ordinaria que decidió aprovechar cada segundo de su vejez para romper esquemas. Nacida y criada en una pequeña granja de Ohio como la menor de siete hermanos, su infancia transcurrió entre tareas del campo y un estilo de vida muy alejado de la tecnología actual. “No teníamos televisión ni teléfono”, recordaba Pauline a The Guardian. La centenaria pasó de trabajar en fábricas de armas durante la Segunda Guerra Mundial a convertirse en una estrella viral de las redes sociales décadas después de su jubilación.

PUBLICIDAD

El verdadero giro de guion en su historia ocurrió en 2013, cuando ya bordeaba los noventa años. Mientras jugaba al baloncesto en el jardín con su nieto Ross Smith, este la grabó haciendo un tapón espectacular. El vídeo se volvió un fenómeno en cuestión de horas. A partir de ese instante, abuela y nieto formaron una pareja cómica inseparable que hoy acumula más de cuatro millones de seguidores en Instagram.

Una lista de deseos pendientes

A medida que sus apariciones ganaban popularidad, ambos decidieron grabar un documental sobre la vida de Pauline y redactar una lista de deseos pendientes. El gran reto estaba claro: batir un récord Guinness. La idea de convertirse en la surfista sobre el público más anciana del planeta surgió como una propuesta disparatada. Para llevarla a cabo, contaron con el cantante de country Brantley Gilbert durante un concierto en Bellville, Texas.

PUBLICIDAD

Aunque el plan inicial era deslizarse sobre una tabla adaptada, la flexibilidad del material obligó a utilizar una camilla de rescate para proteger su espalda. Las complicaciones no terminaron ahí: minutos antes de comenzar, el público principal estaba sentado en sillas y disperso. Con rapidez, el equipo cambió de estrategia y dirigió a la abuela hacia la zona del foso, donde la multitud la desplazó dibujando una U entre vítores y aplausos.

“Me lanzaron y me sentí como si estuviera volando. Sabía que tenía que confiar en todos”, relató la anciana al recordar el momento en que miles de manos la sostenían en el aire. Tras superar una barrera de seguridad de tres metros con ayuda de los guardias, Pauline permaneció suspendida durante más de tres minutos. Al regresar al escenario, el recinto entero estalló al grito unánime de “¡Abuela, abuela!”.

Pauline Kana, la abuela de 100 años que es fan de Messi. (Instagram/@rosssmith)
Pauline Kana, la abuela de 100 años que es fan de Messi. (Instagram/@rosssmith)

Sin embargo, su espíritu aventurero no acabó tras entrar en el libro Guinness. Pauline tiene otra pasión: Lionel Messi. Vistiendo la camiseta albiceleste o del Inter Miami, la abuela ha revolucionado las gradas llevando pancartas que van desde el “Messi, ¿quieres casarte conmigo?” hasta exhibir con orgullo su cartel de “Fan de Messi de 100 años”. Su presencia en los campos no ha pasado desapercibida, logrando que el propio argentino la salude desde el césped.

A sus recién cumplidos 100 años, esta abuela sigue viviendo junto a su nieto en Ohio y grabando contenido para motivar a quienes la siguen. Más allá de los récords o de sus escapadas a estadios, Pauline tiene claro cuál es el verdadero propósito de su segunda juventud: “Espero que nuestros vídeos hagan que la gente se dé cuenta de que nunca es demasiado tarde para vivir tu mejor vida. Si quieres hacer algo nuevo, hazlo ahora”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD