Tres entrantes hechos con calabacín para darle un toque gourmet a tus comidas: son fáciles de hacer, saludables y muy originales

Una forma diferente de disfrutar esta verdura, con propuestas sencillas y llenas de sabor que encajan tanto en una comida especial como en una reunión familiar

Cómo conservar el calabacín
Calabacín. (Adobe Stock)
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El calabacín es una de esas verduras que nunca defraudan y que, con un poco de imaginación, puede convertirse en el protagonista de platos muy especiales. Su sabor suave y su textura permiten combinarlo con todo tipo de ingredientes, desde quesos y verduras hasta carnes o salsas, para preparar recetas que entran por los ojos y conquistan desde el primer bocado.

Si tienes una comida especial, una celebración en casa o una reunión familiar a la vista, los entrantes son una buena oportunidad para sorprender a tus invitados sin complicarte demasiado. No hace falta recurrir a elaboraciones difíciles ni pasar horas entre fogones para conseguir un resultado vistoso y con un gran sabor.

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Estas tres recetas con calabacín son fáciles de preparar, tienen un toque gourmet y te ayudarán a dar un giro original al menú, tanto si buscas algo ligero como si prefieres una propuesta más contundente.

Rollitos de calabacín rellenos de queso crema y atún

Rollos de calabacín fáciles de hacer
Rollos de calabacín rellenos de queso crema y atún. (Magnific)

Los rollitos de calabacín rellenos de queso crema y atún son una alternativa original para abrir una comida familiar con un aperitivo diferente. Esta receta combina la suavidad de una verdura muy versátil con un relleno cremoso y lleno de sabor, en una presentación que recuerda a los pequeños bocados que se sirven en los restaurantes. Además, su preparación es más sencilla de lo que parece y no requiere pasar demasiado tiempo en la cocina.

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Para elaborarlos, basta con cortar el calabacín en láminas finas y cocinarlas ligeramente a la plancha, hasta que estén tiernas y se puedan enrollar sin romperse. Después, se rellenan con una mezcla de queso crema y atún, que aporta una textura untuosa y un contraste de sabores que funciona muy bien con el gusto suave del calabacín. El resultado son unos bocados fáciles de servir y de comer, perfectos para colocar en el centro de la mesa como entrante o incluir en una selección de aperitivos para compartir.

Calabacín con tomate y mozzarella

Calabacines rellenos con tomate fresco, mozzarella y albahaca (Adobe Stock)
Calabacines rellenos con tomate fresco, mozzarella y albahaca (Adobe Stock)

El calabacín al horno con tomate y mozzarella es otra propuesta sencilla con la que conseguir un entrante vistoso sin necesidad de complicarse en la cocina. La combinación de estos tres ingredientes da lugar a un plato de inspiración mediterránea en el que la suavidad del calabacín se mezcla con la jugosidad del tomate y la textura cremosa del queso. Además, al cocinarse en el horno, las verduras se ablandan y la mozzarella se funde, creando una mezcla muy apetecible.

Para prepararlo, solo hay que cortar el calabacín, colocarlo en una bandeja y hornearlo ligeramente. Posteriormente, añade el tomate y el queso para no modificar su textura y mantener su frescura.

Bastones de calabacín crujientes

Bastones de calabacín con horno
Bastones de calabacín crujientes con pan rallado. (Magnific)

Los bastones de calabacín al horno con pan rallado son una alternativa crujiente y original para quienes buscan un entrante diferente sin recurrir a las típicas patatas fritas. El calabacín, cortado en bastones y cubierto con una capa de pan rallado, adquiere un aspecto dorado por fuera mientras conserva su interior tierno. Además, al prepararse en el horno, no hace falta freírlos, por lo que resultan una opción interesante para quienes quieren disfrutar de una alternativa menos calórica.

Su elaboración es sencilla y permite tenerlos listos sin demasiadas complicaciones. Basta con cortar el calabacín en tiras, rebozarlas con pan rallado y hornearlas hasta que estén doradas. Se pueden servir recién hechos, como entrante para compartir en una comida familiar o como acompañamiento de otros platos. Para darles todavía más protagonismo en la mesa, también se pueden presentar con alguna salsa para mojar, como una de yogur o de tomate casera.

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