El papa León XIV arranca su visita a Francia con un alegato contra el “paraíso de las máquinas” y la eutanasia: “Existe una necesidad urgente de educación”

La primera parada del viaje ha tenido como escenario el Palacio del Elíseo, donde enfocó su discurso en los riesgos de la tecnología sin control moral

El papa Benedicto XVI ofrece un discurso durante un acto oficial en el Palacio del Elíseo en París. Junto a él se observa al presidente francés Nicolas Sarkozy sentado en el escenario frente a una audiencia de autoridades religiosas y civiles.
Guardar

Las campanas de las iglesias de Francia repicaron durante siete minutos cuando este viernes aterrizó el avión del papa León XIV, comenzando así su visita de cuatro días al país galo, en el primer viaje de un pontífice por este Estado laico desde hace 18 años. El líder eclesiástico fue recibido en el aeropuerto parisino de Orly poco antes de las 10 de la mañana, hora local, por el presidente Emmanuel Macron y esposa Brigitte. Macron calificó de “gran honor” la visita de León XIV, en un discurso de acogida en el que señaló que el laicismo y la religión no son contradictorios: “Cuando la República decidió, hace poco más de 120 años, separar la Iglesia y el Estado, dio forma a una modalidad de laicismo claramente francesa que no niega en absoluto la religión”, afirmó el mandatario francés.

La primera parada del viaje ha tenido como escenario el Palacio del Elíseo, donde el papa enfocó su discurso en los riesgos de la tecnología sin control moral, en un momento en el que crece el debate sobre los riesgos de la inteligencia artificial y la necesidad de regular su desarrollo. “Si hemos de evitar perder nuestra humanidad en medio de un paraíso de las máquinas que invade y condiciona nuestra vida cotidiana, existe una necesidad urgente de educación en el discernimiento ético”, afirmó el papa, en declaraciones recogidas por la agencia AFP.

PUBLICIDAD

No es la primera vez que el pontífice se enfoca en este tema. Ya había dedicado en mayo su primera encíclica, Magnifica Humanitas, a la inteligencia artificial, que pidió “desarmar” para “impedirle el dominio sobre lo humano”.

Macron coincidió con la visión del papa y, en su propio discurso en el Elíseo, defendió la creación de una organización internacional que regule los modelos más avanzados de esta tecnología. “La inteligencia artificial debe ser un servidor y no un amo. La revolución digital debe impulsar y no encadenar”, sostuvo el mandatario francés.

León XIV y Emmanuel Macron, en el Palacio del Eliseo. (Teresa Suarez/Reuters)
León XIV y Emmanuel Macron, en el Palacio del Eliseo. (Teresa Suarez/Reuters)

Críticas a la eutanasia y la gestación subrogada

El pontífice también dirigió su discurso contra prácticas que considera desviaciones científicas sin control ético. Así, condenó “las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos” y “la oferta de una muerte programada”, en referencia a la eutanasia. “La tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano”, sentenció. El cuestionamiento llega después de que Francia aprobara en julio el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en determinados casos, tras haber sido el primer país en inscribir el derecho al aborto en su Constitución.

PUBLICIDAD

Además, el papa pidió a Francia sostener un rol activo en la escena internacional. “Ante los rumores de guerra y las diversas crisis que afligen a nuestro mundo, Francia está llamada a seguir siendo una infatigable defensora de la paz y del multilateralismo, particularmente dentro de nuestra querida Europa”, expresó León XIV.

El papa riega un olivo en la sede de la Unesco durante su visita a Francia. (Remo Casilli/Reuters)
El papa riega un olivo en la sede de la Unesco durante su visita a Francia. (Remo Casilli/Reuters)

Tras el Elíseo, el papa visitó la sede de la Unesco, cuya titular lo definió como un “socio indispensable” en el debate sobre inteligencia artificial. Después recorrió 2,5 kilómetros en su papamóvil hasta la catedral de Notre Dame, donde se convirtió en el primer papa en inspeccionar las obras de renovación tras el incendio de 2019. La jornada del viernes cerrará con una vigilia en el Estadio de Francia, en Saint-Denis, con la asistencia prevista de 80.000 jóvenes de entre 17 y 35 años.

El viaje de León XIV se produce en momentos en que solo alrededor del 5% de los 69 millones de residentes de Francia acude regularmente a misa, de acuerdo con una encuesta del año pasado. Pese a esa caída, los bautismos de adolescentes y adultos crecen desde hace cinco años. El papa visitará París, Lourdes y Metz.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD