Todo lo que se sabe del funeral de Astrid de Noruega: de la fecha concreta al protocolo de luto que ha establecido el rey Haakon VIII

La princesa falleció el pasado 11 de septiembre a los 94 años y tan solo dos semanas después que su hermano Harald V

Astrid de Noruega
Astrid de Noruega y los detalles del funeral. (Det Norske Kongehuset)
Guardar

La Casa Real de Noruega ha hecho pública la fecha oficial para el funeral de la princesa Astrid, hermana mayor del difunto rey Harald V. La ceremonia de despedida se celebrará el próximo miércoles 23 de septiembre a las 13:00 horas en la iglesia de Ris, situada en Oslo. El fallecimiento de la princesa, acontecido el pasado 11 de septiembre a los 94 años de edad, tuvo lugar apenas dos días después de que la nación despidiera al monarca en su funeral de Estado, sumiendo a la institución monárquica noruega en un periodo de doble luto institucional.

Ante la imposibilidad de que toda la ciudadanía acuda presencialmente al templo, la corte ha confirmado que las honras fúnebres serán retransmitidas en directo a través de internet y distribuidas a los medios de comunicación del país. Paralelamente, por disposición directa del soberano, el rey Haakon VIII (53 años), las banderas del Palacio Real ondearán a media asta a lo largo de toda la jornada fúnebre, repitiendo el protocolo de luto oficial que ya se decretó el mismo día en que se confirmó el deceso de la princesa Astrid.

PUBLICIDAD

La elección de la iglesia de Ris posee una marcada relevancia afectiva dentro del entorno privado de la difunta. En el cementerio anexo a este templo descansan desde 2015 los restos mortales de su marido, Johan Martin Ferner, fallecido a los 87 años. El anuncio de la ubicación para las exequias indica que la primogénita del rey Olav V y de la princesa Marta será sepultada junto a su marido, respetando el deseo de descanso eterno junto a su compañero de vida.

Ceremonia en Ris y protocolo de luto nacional

La decisión de organizar el funeral en la iglesia de Ris evidencia la voluntad de despedir a la princesa Astrid en un marco de sobriedad e índole personal. El recinto acogerá tanto a la familia real en pleno como a representantes de la vida pública del país. La transmisión digital y televisiva permitirá a los ciudadanos noruegos seguir en tiempo real el último adiós a una figura altamente estimada por su cercanía y compromiso constante con la sociedad.

PUBLICIDAD

El féretro del rey Harald V recorre Oslo, acompañado por la familia real.

El protocolo dispuesto por la Casa Real mantiene las pautas solemnes implementadas tras la muerte del rey Harald V, acaecida dos semanas antes del óbito de su hermana. El rey Haakon VIII ha ordenado el despliegue de la bandera a media asta en el balcón principal de la residencia oficial en Oslo, consolidando la imagen de duelo que ha marcado las últimas semanas en la capital noruega. La cercanía temporal de ambos fallecimientos ha requerido una reorganización de la agenda oficial y de los actos de homenaje previstos por la institución real.

La trayectoria de Astrid de Noruega

La princesa Astrid desempeñó un papel estructural clave en la vida pública noruega durante más de medio siglo. Tras el temprano fallecimiento de su madre, la princesa heredera Marta, en 1954, Astrid asumió de forma efectiva las funciones representativas de primera dama junto a su padre, el rey Olav V. A lo largo de las décadas posteriores, mantuvo una constante presencia en actos oficiales, organizaciones benéficas y patronazgos, consolidándose como uno de los apoyos institucionales más sólidos tanto para su padre como para su hermano.

La princesa Astrid de Noruega y el príncipe Haakon en el 50 aniversario de "Dysleksi Norge", la Asociación Noruega de Dislexia
El homenaje a la princesa Astrid de Noruega. (Agencia de prensa NTB)

Incluso en la fase final de su vida y a pesar de sufrir serios contratiempos de salud en los meses previos, incluida una hospitalización por neumonía en marzo de 2026 y la implantación de un marcapasos en el Rikshospitalet de Oslo en mayo, la princesa continuó cumpliendo con sus deberes oficiales. Muestra de esta dedicación fue su presencia en recepciones en el Ayuntamiento de Oslo e incluso su firme acompañamiento en el velatorio de su hermano días antes de su propio fallecimiento. La pérdida de la última hija viva de Olav V marca el cierre definitivo de una generación fundamental en la historia contemporánea de la monarquía noruega.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD