
El patrullero de Vigilancia de Zona ‘Tagomago’ ha concluido una operación de presencia y control marítimo en el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán después de más de 1.000 millas náuticas recorridas. La unidad de la Armada ha monitorizado el tráfico naval y unidades de interés en una de las rutas marítimas con mayor tránsito de Europa, por la que pasan más de 300 barcos cada día. Una de las actuaciones más relevantes fue su seguimiento a tres buques rusos.
La misión se desarrolló bajo control operativo del Mando de Operaciones y dentro de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión, conocidas como OPVD. Estas actividades persiguen mantener la vigilancia en las aguas de soberanía, responsabilidad e interés nacional, además de reforzar la capacidad de respuesta ante eventuales amenazas. Con base en el puerto de Málaga, el patrullero desarrolla de forma habitual tareas de vigilancia marítima en ambas zonas. Las aguas del Estrecho constituyen un punto de paso entre el Atlántico y el Mediterráneo y concentran rutas comerciales, pesqueras y militares, lo que exige coordinación entre las unidades desplegadas.
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El fin del despliegue del ‘Tagomago’ (P-22) se produce días después de que el patrullero realizara el seguimiento de un buque de desembarco anfibio de la Flota del Báltico rusa y dos mercantes durante su tránsito por el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. En aquella operación, el buque militar ruso navegaba como escolta de los cargueros. En los últimos meses ha crecido la presencia del Kremlin en el Mediterráneo y en otras aguas cercanas a países europeos.
Coordinación con la Guardia Civil y otros patrulleros
Durante la operación, el patrullero ‘Tagomago’ actuó junto a los patrulleros ‘Atalaya’ e ‘Isla de León’, además de mantener contacto con embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y de la Compañía de Mar del Ejército de Tierra. El comandante del buque, el teniente de navío Miguel López Garay, subrayó la importancia de esa cooperación. “La colaboración entre unidades permite distribuir esfuerzos, mantener una presencia más ampliada y facilitar la respuesta ante las diferentes situaciones que pueden surgir”, afirmó en una publicación del EMAD.
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El mando relacionó esa coordinación con la actividad del entorno del estrecho de Gibraltar. “Es una zona marítima tan transitada y compleja, como es el entorno del estrecho de Gibraltar, donde transitan más de 300 barcos cada día, uno cada cinco minutos”, explicó el militar. La Armada señala que estas patrullas refuerzan el Conocimiento del Entorno Marítimo, dirigido a identificar y seguir movimientos de interés en aguas nacionales. También permiten vigilar el cumplimiento de los acuerdos internacionales y de las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Los buques integrados en este mando realizan las OPVD bajo control operativo del Mando de Operaciones. Su función es ampliar la vigilancia marítima, contribuir a la protección de las aguas de interés nacional y detectar riesgos con antelación. El MOM forma parte de los Mandos Permanentes de las Fuerzas Armadas, junto a los mandos terrestre, aéreo, espacial y ciberespacial. Unos 850 militares participan cada día en estas operaciones.
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