La “situación límite” lleva la violencia a Ceuta: el cóctel explosivo de grupos ultras, “desinformación” en redes y descontento social tras un mes de caos

Tras varios episodios violentos, la preocupación se extiende tanto en Moncloa como en el gobierno autonómico y la oposición

Una multitud sostiene una gran bandera de España en una calle junto al mar, cerca de furgones policiales y una humareda
Queman campamentos de los migrantes en Ceuta
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Ceuta atraviesa algunos de los días de mayor tensión que se recuerdan en la ciudad autónoma. Prácticamente un mes después de la entrada de 72.000 personas desde Marruecos en unas horas, la vida no ha vuelto a la normalidad en las calles ceutíes. En torno a 5.000 migrantes, según el Gobierno, siguen esperando a que se resuelva su futuro, con cientos de ellos establecidos en las playas. Los ciudadanos locales organizan protestas pacíficas desde hace semanas, principalmente a las puertas de la delegación del Gobierno. Sin embargo, desde hace días, el descontento se está volviendo violento.

Durante la noche del miércoles, un grupo de ceutíes se dirigió a la playa de El Trampolín para expulsar a los migrantes que la ocupaban en un campamento improvisado. La policía tuvo que mediar para evitar un enfrentamiento, llegando a efectuar disparos disuasivos. Horas después, un grupo de decenas de migrantes lanzó varias piedras de gran tamaño contra un vehículo militar y obligó a cuatro soldados a abandonar el lugar con heridas leves. Y la tarde del jueves, la situación empeoró cuando un grupo de manifestantes violentos alcanzó la playa y quemó varias de las tiendas donde habitaban estas personas.

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Fernando Grande-Marlaska se refiere a los incidentes recientes, pide el fin de la violencia y destaca la colaboración con Marruecos, que califica de "sostenida y eficaz a lo largo de los años".

Tras estos episodios, la preocupación se ha extendido tanto en Moncloa como en el gobierno autonómico y la oposición. El viernes, durante sus comparecencias en el Congreso, los ministros José Manuel Albares y Fernando Grande-Marlaska pidieron el “cese a la violencia”. En la comisión de Interior también lo hizo el diputado ceutí del PP, Javier Celaya, al afirmar que “se equivocan completamente” los que ven en la violencia la solución. Al entrar en el origen de estas movilizaciones o ataques, las teorías se han extendido: el Gobierno echa la culpa a “injerencias” estadounidenses o rusas y grupos ultras que han presumido de su actuación y perfiles en redes sociales, donde llaman a organizarse para expulsar a los migrantes. Otras informaciones, como una publicada por el Diario ABC, apuntan a la posibilidad de la presencia de agentes marroquíes infiltrados que tratarían de alentar a los migrantes, pero las autoridades españolas no se han pronunciado al respecto.

Este video presenta la situación nocturna en la playa El Trampolín de Ceuta. Se documenta la presencia de agentes policiales y grupos de personas en la zona de arena y orilla. Se aprecian amplias áreas cubiertas con desechos y objetos dispersos. Las tomas incluyen multitudes de individuos y edificios con luces visibles en la distancia. Estas imágenes fueron capturadas horas después de altercados entre residentes de Ceuta y migrantes, que incluyeron disparos policiales.

Desinformación y ultras aprovechan el descontento

Las redes sociales y los grupos de WhatsApp ocupan un papel clave en cualquier movimiento social actual. Dentro de ellos aparecen desde perfiles que informan con veracidad a personas que organizan manifestaciones pacíficas y, también, ultras que aprovechan la oportunidad. Cuentas de Instagram y TikTok llaman a sus seguidores a “salvar la ciudad” por sus propios métodos. El grupo ultra Núcleo Nacional avisó de su llegada a Ceuta por estos canales hace un mes, cuando la Policía y Guardia Civil lo frenó en el puerto de la ciudad. Ahora no está confirmado si hay algún grupo ultra tras la movilización de las últimas protestas o si se trata simplemente de vecinos de la localidad.

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Pero la situación se está ‘calentando’, tanto en las calles como en las redes. “Tranquila, que mañana con los de Núcleo Nacional van a ir volando a la frontera”, dicen en uno de estos grupos. “Hay que echarlos a todos a patadas y a tomar por culo, el pueblo salva al pueblo”, dice otro en este mismo grupo, al que ha tenido acceso Infobae. Además, en las últimas horas, varios grupos ultras han reivindicado su actuación en Ceuta. La hinchada neonazi Stukas Sur del Sevilla F.C., como muestra el grupo de Telegram GruppaOF, se atribuyó la quema del campamento de migrantes en Ceuta. El grupo presumió de que pudo viajar sin impedimentos y que la Policía no pudo frenar el desalojo de los migrantes.

Capturas de pantalla de vídeos y de un canal de Telegram que contienen imágenes de disturbios en una playa y textos sobre Ceuta
Varias publicaciones en aplicaciones de mensajería y redes sociales atribuyen a grupos ultras la destrucción de un asentamiento de migrantes en Ceuta.

Pero el descontento social en Ceuta va más allá de los ultras. Se ha extendido a todo tipo de ciudadanos por el paso de las semanas sin percibir soluciones suficientes. La propia ministra Margarita Robles se disculpó por la “sensación de abandono” que sufren muchos de ellos. Este caldo de cultivo es idóneo para estos agitadores y la desconfianza hacia las instituciones es una de sus partes clave, desembocando en situaciones como la de bloquear los medios de la Cruz Roja para que no entregue alimentos a los migrantes.

Agitadores queman campamento en Ceuta y los ultras de Stukas Sur se lo atribuyen

Exigencias y acusaciones políticas contra la violencia

Albares dedicó buena parte de su intervención del viernes a señalar a los responsables de que se extiendan bulos que, según él, llevan a la violencia. Según el ministro, figuras como Elon Musk han empleado en sus redes sociales la crisis de Ceuta para tratar de “desestabilizar a España” mediante la difusión de un relato de “colapso de la seguridad”. Albares atribuyó la crisis a la “desinformación” de “partidos políticos de extrema derecha” y a “Estados que quieren disolvernos como españoles y europeos”. También mencionó la injerencia de Rusia.

El encargado de Exteriores añadió que más de la mitad de los mensajes publicados en X sobre la crisis de Ceuta en los primeros días llegaron desde Estados Unidos. El ministro Marlaska entró en menos detalles, pero sí que apuntó a la extrema derecha por “llamar a la caza de migrantes”. Junto a las comparecencias de los dos ministros, el viernes por la mañana también compareció la Asamblea de Ceuta, con miembros de todos los partidos, para rechazar los actos vandálicos y pedir “protestas pacíficas”, denunciando una “situación límite”. “Nadie puede ni debe tomarse la justicia por su mano”, destaca el texto conjunto.

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