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Un capitán de yate en Ibiza revela cuánto puede ganar en verano: “Entre 3.000 y 12.000 euros al mes; las propinas que recibimos dependen de varios factores”

El sueldo varía en función del tipo y tamaño de la embarcación, mientras que las propinas pueden alcanzar los 1.200 euros en un solo día

Un capitán con uniforme opera controles en el puente de mando de un yate, con pantallas de radar y cartas náuticas. La costa de Ibiza es visible al fondo.
Un capitán de yate en Ibiza revela cuánto puede ganar en verano. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Mientras los turistas pagan miles de euros por disfrutar de unos días a bordo de un yate en Ibiza, hay profesionales que pasan el verano al frente de estas embarcaciones y pueden convertir la temporada alta en una oportunidad especialmente rentable. Merlin, capitán de yate en la isla, ha explicado cuánto puede llegar a cobrar y qué factores influyen en sus ingresos, entre ellos las propinas que dejan los pasajeros: “No es lo mismo tener a un americano que a un español que deja poco o nada”.

Cada verano, Ibiza se consolida como uno de los grandes destinos del turismo de lujo. Sus puertos se llenan de grandes embarcaciones y yates de alquiler que recorren las aguas de la isla con pasajeros dispuestos a disfrutar del Mediterráneo. Detrás de cada travesía hay una tripulación encargada de atender a los clientes y velar por su seguridad, con el capitán como máximo responsable a bordo.

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Merlin explica que no existe una cifra fija para todos los profesionales del sector, ya que el sueldo depende de diferentes factores. “El sueldo varía mucho”, señala en una entrevista con el Diario de Mallorca. Según detalla, un capitán de yate puede cobrar entre 3.000 y 12.000 euros al mes, aunque la cantidad puede aumentar. “Hay que tener en cuenta que no es lo mismo un yate privado a uno de chárter, donde hay que incluir las propinas”, subraya.

Un yate español navega en el mediterráneo.
Yate de lujo frente a la costa de Formentera, España (Canva)

El tipo de embarcación es, precisamente, uno de los elementos que puede marcar la diferencia en los ingresos. También influye su tamaño y las responsabilidades que conlleva estar al frente de ella. “No es lo mismo un buque de 10 metros que uno de 40 metros”, apunta el capitán.

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Las propinas pueden cambiar los ingresos

El salario no es la única fuente de ingresos para quienes trabajan en los yates. Las propinas que dejan los clientes pueden convertirse en un importante complemento y, en algunas ocasiones, alcanzar cifras especialmente llamativas. Merlin asegura que puede llegar a recibir 1.200 euros de propina por un solo día.

“Las bonificaciones que recibimos dependen de varios factores”, explica Merlin. Entre ellos destaca el “nivel de atención y servicio que damos al cliente”, aunque la cantidad final no está garantizada y puede variar en función de cómo haya sido la experiencia de los pasajeros. También influye el número de trabajadores a bordo, ya que la propina debe repartirse entre toda la tripulación. “Cuantos más seamos, hay que dividir entre más”, sostiene.

Vista lateral de un gran velero blanco de dos mástiles amarrado en un muelle adoquinado. El cielo es azul claro, el agua tranquila.
Un velero descansa amarrado en un muelle. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nacionalidad de los pasajeros es otro elemento que, según Merlin, puede marcar diferencias. Las costumbres respecto a las propinas no son iguales en todos los países y eso puede repercutir directamente en lo que recibe la tripulación. “No es lo mismo tener a un americano que está acostumbrado a dejar entre un 10 y un 20% en propina a un español que deja poco o nada”, afirma.

La experiencia de los pasajeros, el tipo y tamaño de la embarcación y el número de tripulantes terminan marcando la diferencia en los ingresos de estos profesionales. Así, en plena temporada alta, trabajar como capitán de yate en Ibiza puede convertirse en una opción especialmente rentable, sobre todo cuando al sueldo se suman las propinas de unos clientes acostumbrados a pagar por una experiencia de lujo.

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