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Madrid se ‘cuela’ entre las 25 ciudades más importantes del mundo y se codea con Nueva York, Tokio y Seúl

La capital de España ocupa el puesto 20 en dinamismo comercial y es la tercera de Europa, mientras Barcelona se consolida entre los grandes polos emergentes de talento e inversión

Madrid (Adobe Stock).
Vista panorámica de Madrid (Adobe Stock).
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Madrid ha entrado en el grupo de las 25 ciudades que, según el informe The cities shaping the future, elaborado por Oliver Wyman Forum, están llamadas a desempeñar un papel destacado en la economía mundial. La capital española es la única ciudad de España presente en este ‘top 25’ global y una de las cinco representantes europeas de la clasificación, elaborada a partir del análisis de 1.500 ciudades internacionales.

El estudio analiza más de 50 indicadores para evaluar la posición de las ciudades y se centra en aquellas localidades que, en conjunto, son responsables de más del 75% del producto interior bruto (PIB) mundial. Madrid destaca especialmente por su fortaleza económica y empresarial, un factor que la sitúa entre las grandes capitales internacionales con mayor capacidad para concentrar actividad y atraer inversión.

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Uno de los datos más relevantes del informe es su posición en el índice de dinamismo comercial. Madrid ocupa el puesto 20 a escala mundial y se sitúa como la tercera ciudad europea en esta categoría, únicamente por detrás de Londres y Berlín. En el conjunto de la clasificación internacional queda por detrás de grandes centros económicos como Tokio, Nueva York y Seúl.

Madrid destaca por su músculo empresarial

Para medir el dinamismo comercial, Oliver Wyman Forum tiene en cuenta variables como la densidad de sedes corporativas, la presencia de multinacionales, el tamaño del mercado, el crecimiento de la población durante los últimos cinco años y la dimensión económica de cada ciudad, según recoge Europa Press.

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La posición de Madrid refleja así una combinación de factores que va más allá de su condición de capital política. El tamaño de su mercado, su capacidad para atraer empresas y el crecimiento demográfico reciente contribuyen a reforzar su papel como uno de los principales centros económicos europeos.

El resultado adquiere mayor relevancia en un contexto en el que las grandes ciudades compiten por atraer inversión, compañías y trabajadores cualificados. El informe apunta a una concentración cada vez mayor de actividad comercial, inversión y conectividad en determinados núcleos urbanos, al mismo tiempo que aparecen nuevos polos de crecimiento en Asia y Oriente Medio.

La economía española mantendrá un ritmo de crecimiento "resiliente" a pesar del conflicto en Oriente Próximo y la incertidumbre internacional, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha revisado una décima al alza su previsión de expansión para España en 2026, hasta el 2,2%, aunque también ha incrementado su expectativa de inflación, que alcanzará el 3,3% este año. (Fuente: Europa Press / Comisión Europea /epdata)

La tecnología y la conectividad marcan diferencias

La clasificación también muestra las enormes diferencias que existen entre las ciudades según el ámbito analizado. En conectividad aérea, marítima y por carretera, Shanghai ocupa la primera posición, seguida de Tokio y Hong Kong. En Europa, las ciudades mejor situadas son Londres, Frankfurt, París y Ámsterdam.

El liderazgo tecnológico corresponde a San Francisco, en una clasificación dominada por ciudades estadounidenses y asiáticas. En este caso, Londres es la única ciudad europea que aparece entre las cinco primeras del mundo.

La preparación frente al cambio climático ofrece, en cambio, un mapa diferente. Berna, Gotemburgo y Oslo encabezan el índice de resiliencia medioambiental, con una clara presencia de ciudades del norte de Europa. El sur del continente no consigue colocar ninguna ciudad en las primeras posiciones de esta categoría.

Claves para las ciudades del futuro

A partir de los resultados, Oliver Wyman Forum identifica cinco grandes tendencias que marcarán la competitividad urbana durante los próximos años. Las ciudades que ya ocupan posiciones de liderazgo están consolidando su ventaja gracias a la concentración de actividad económica, inversión y conectividad.

Al mismo tiempo, los mercados emergentes adquieren mayor protagonismo en las cadenas globales de suministro, impulsados en parte por el fenómeno del nearshoring -trasladar servicios o procesos a ubicaciones cercanas geográficamente-. Las ciudades medianas también ganan atractivo gracias a unos costes más reducidos, nuevas oportunidades industriales y un acceso a la vivienda potencialmente más favorable.

La innovación y el talento aparecen como otros dos elementos decisivos. Las ciudades con ecosistemas tecnológicos desarrollados, universidades de referencia y políticas capaces de atraer profesionales cualificados parten con ventaja. A ellos se suma un factor que, según el estudio, será cada vez más importante: la resiliencia climática.

Las ciudades que inviertan en adaptación al cambio climático no solo estarán mejor preparadas para afrontar sus efectos, sino que podrán convertir esa capacidad en una ventaja para atraer empresas y talento.

Antoni Gaudí 100 años
Vista panorámica de Barcelona. (Photo by LLUIS GENE / AFP)

Barcelona, entre los grandes polos emergentes

Barcelona también ocupa una posición destacada en el informe, aunque desde un perfil diferente al de Madrid. La capital catalana figura entre las 20 primeras ciudades del mundo y entra en el ‘top 5’ europeo tanto como centro empresarial emergente como por su capacidad para atraer talento internacional.

Su ecosistema de startups, la presencia consolidada de multinacionales y su capacidad para captar profesionales especializados explican parte de esta posición. El informe también destaca la llegada de nuevas inversiones a sectores como el automóvil, la química y las energías renovables.

Este comportamiento se produce además en un momento en el que Europa trata de recuperar capacidad industrial, reforzar su autonomía económica y aumentar su inversión en sectores estratégicos.

En sus conclusiones, Oliver Wyman Forum resume el reto para las ciudades líderes: “serán aquellas capaces de combinar fortaleza económica con capacidad de innovación, adaptación climática y atracción de talento”.

La consultora plantea también una estrategia para las empresas. Para los líderes empresariales, la clave está en “construir una cartera diversificada de localizaciones que combine presencia en ‘hubs’ globales consolidados con apuestas en ciudades medianas emergentes”.

Para los gobiernos locales y nacionales, la competición será todavía más amplia. El informe advierte de que la batalla por atraer inversión y trabajadores cualificados “se juega ahora en frentes que van más allá de la fiscalidad o las infraestructuras, como la tecnología y la resiliencia climática”.

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