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¿Son suficientes las vacaciones de los jugadores para evitar lesiones? “La clave está en cómo se trata a los jugadores cuando llegan al club y cómo gestionan las cargas”

Tras la Eurocopa 2024, se produjo una epidemia de lesiones que llevó a los jugadores a una situación límite. Ahora la historia se repite con el Mundial y surge la duda de qué hacer para evitar colapsar la enfermería de los clubes

El momento en que Rodri se lesiona durante un partido de la Premier (Reuters/Jason Cairnduff)
El momento en que Rodri se lesiona durante un partido de la Premier (Reuters/Jason Cairnduff)
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Cada vez son más frecuentes las temporadas con calendarios atropellados, donde todo se comprime para poder disputar todos los torneos agendados. El verano llega con los compromisos internacionales bajo el brazo, lo que alarga la campaña de muchos futbolistas, obligados a mantener un nivel de exigencia elevado. Tras ello, las ansiadas vacaciones. ¿Y después? El ciclo vuelve a empezar y los futbolistas se vuelven a ver envueltos en una vorágine de trabajo que no cesa.

Hace dos años, muchos jugadores se vieron envueltos en una larga temporada como la que terminó hace unas semanas debido al Mundial 2026. Entonces se disputaba la Eurocopa 2024, un torneo de una exigencia similar a la cita mundialista. Incluso algún futbolista hizo doblete y se apuntó también a los Juegos Olímpicos que tomaron el relevo al torneo europeo. La acumulación de partidos, los minutos sobre el terreno de juego y el escaso descanso llevaron a los protagonistas a una situación límite. La idea de ir a huelga empezó a extenderse entre los jugadores. Fue Rodri la primera persona que puso esta posibilidad sobre la mesa y sus compañeros no dudaron en secundarla.

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“Pregúntale a cualquier jugador y te dirá lo mismo. Si esto sigue así, no nos quedará otra opción. Es algo que nos preocupa”, afirmaba el jugador tras ser preguntado sobre la medida que pretendían tomar. Y añadía: “Creo que es demasiado. Alguien tiene que cuidar de nosotros, porque somos los protagonistas de este deporte, o negocio, o como quieras llamarlo. No todo es dinero o marketing; también es la calidad del espectáculo”. La advertencia no fue escuchada, la huelga tampoco se llevó a cabo, pero las consecuencias del cargado calendario hicieron mella.

Eder Militao sufre una lesión durante un partido ante Athletic Bilbao (AP Foto/Álvaro Barrientos)
Eder Militao sufre una lesión durante un partido ante Athletic Bilbao (AP Foto/Álvaro Barrientos)

Rodri, Carvajal, Le Normand, Yamal y Dani Olmo fueron los españoles que se sumaron a la enfermería tras una larga temporada con sus respectivos clubes y la Eurocopa, que conquistaron tras imponerse a Inglaterra en la final. No fueron los únicos: Alaba, Camavinga, Eder Militao y Mendy también causaron baja en las filas blancas. Una situación que vuelve a plantear dudas, tras cerrar una temporada similar a la de entonces. ¿Son necesarias más vacaciones? ¿Son suficientes las actuales para evitar las lesiones nada más empezar la temporada? Para responder a estas preguntas, Infobae se ha puesto en contacto con Félix Martínez, readaptador y preparador físico del Instituto Médico Arriaza.

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“No es posible decir que son suficientes tres semanas o no, sino que se trata de una cuestión muy individual”, comienza explicando este experto. Cada jugador, como relata, tiene una situación. “No es lo mismo, por ejemplo, un Oyarzabal, que ha jugado todo con su club y ha jugado todos los partidos del Mundial, con una carga importante desde el punto de vista emocional y físico, que otros jugadores que salen desde el banquillo para reforzar segundas partes o que ni siquiera han jugado la cita mundialista”, asegura.

Bajo esta premisa, considera que dos semanas podrían ser suficientes “para conseguir una desconexión desde el punto de vista psicológico”, pero son insuficientes para recuperar completamente el organismo de una temporada tan exigente. La parte positiva es que estos jugadores “no se desadaptan desde el punto de vista de las capacidades condicionales”. Sin embargo, es clave que los clubes sepan adaptar a cada jugador la carga de trabajo cuando se incorporen al equipo. Aunque no es lo único a lo que prestar atención.

Lamine Yamal tras sufrir una lesión (REUTERS/Albert Gea)
Lamine Yamal tras sufrir una lesión (REUTERS/Albert Gea)

“Por otro lado, la clave también está en cómo los clubes tratan a los jugadores cuando llegan. No es lo mismo que Borja Iglesias llegue y se incorpore con cierta velocidad a la dinámica del equipo, ya que no ha tenido minutos en el Mundial, que otro jugador que sí los ha tenido”, considera. Félix Martínez explica que es importante hacer una activación progresiva, minorizando la carga, individualizando la carga con respecto a sus compañeros. “Posiblemente, las primeras semanas tengan que hacer sesiones al margen del grupo, porque el equipo ya viene de semanas de entrenamientos”, añade.

Además, considera que los jugadores que vienen que jugar muchos minutos en el Mundial podrían prescindir de los partidos amistosos de pretemporada porque “ya vienen de cuestiones competitivas y altamente sobrados en cuanto a minutos, porque lo que se les podría descargar de esa parte durante sus primeras semanas de incorporación”. Según Félix Martínez, en los primeros días lo importante es priorizar una buena movilidad, buena estabilidad, unos niveles básicos de fuerza y una buena coordinación. “Todo eso para asumir con garantía, por un lado, la recuperación total y, por otro lado, una progresión lógica hasta que este jugador, pues pueda estar en posibilidad de competir sin ese riesgo de lesión”.

Las cargas medibles de los jugadores

En los equipos se miden dos tipos de cargas de los jugadores. Por un lado, la externa, que es lo que se puede medir como los metros recorridos, la velocidad, los impactos, los sprints... Por otro lado, la interna, como el nivel de cortisol, los niveles de estrés, de testosterona, de CPK (creatina fosfoquinasa), que son cuestiones bioquímicas. “Es muy importante tener ese control muy individualizado, porque un jugador puede que no tenga un aparente riesgo desde el punto de vista de carga externa, pero sí tener un nivel de cortisol muy elevado, unos niveles de testosterona muy bajos o unos parámetros bioquímicos alterados”.

También se tiene muy en cuenta el número de viajes, el jet lag, la fatiga acumulada, el estrés que puede sufrir un jugador que está pendiente de fichar por otro club. “Son parámetros que hay que tener muy en cuenta para saber si ese día el jugador se encuentra en condiciones para poder entrenar”, detalla. Para conocer esos niveles de estrés y calidad del sueño, los clubes hacen un cuestionario de bienestar que se llama wellness test. Con esas preguntas, el club sabe cómo se percibe el futbolista a sí mismo para poder amoldar el entrenamiento a las exigencias de su cuerpo en ese momento.

El caso de Lamine Yamal, Nico Williams o Víctor Muñoz

Al Mundial 2026 llegaron tres jugadores lesionados, aunque con expectativas de poder recuperarse durante el torneo. Lamine Yamal, Nico Williams y Víctor Muñoz fueron los afectados. Estos jugadores afrontan una situación diferente al resto. Solo el azulgrana pudo jugar minutos en la cita mundialista, aunque su incorporación al equipo será similar en los tres casos. “En estos casos, el proceso de incorporación al equipo debería ser continuista. Es más, a esos jugadores hasta les viene bien menos tiempo de descanso, porque un descanso prolongado puede ser contraproducente para el término de sus recuperaciones”, afirma.

Evitar lesiones es un aspecto muy individual que depende de cada caso. Aunque, tomando la Eurocopa como ejemplo, considera que existe un denominador común que es una mala gestión individual de la carga y volver a exponer a los jugadores a una cantidad de esfuerzos y un volumen de trabajo inadecuado. “Lo que determina el mayor riesgo de lesión son las horas de exposición y la cantidad de carga. Si esas dos cuestiones no están correlacionadas con las necesidades y el momento del jugador, las lesiones proliferan”.

Una vez iniciada la temporada, es importante tener “una buena capacidad de rotación”. Tener dos o tres jugadores por posición permitiría dar descanso a los jugadores, esa es la clave de una “buena dirección y planificación: saber que los calendarios no dan tregua”. E insiste: “Es mejor perder a un jugador dos partidos para que juegue otro y le dé ese aire, gestionar esas cargas durante dos partidos, que perderlo cuatro meses y tener que ir al mercado de fichajes”. Una cuestión que no todos los entrenadores están por la labor de realizar, ya que son presos de los resultados. Su continuidad depende de ellos y, para lograrlo, es necesario poner a los mejores.

Thibaut Courtois sufre una lesión en el Mundial 2026 (Reuters/Gary Vasquez)
Thibaut Courtois sufre una lesión en el Mundial 2026 (Reuters/Gary Vasquez)

Mientras el calendario sigue apretando, cada vez son menos los veranos vacíos de competiciones, donde los jugadores llegan a junio e inician sus vacaciones. Una situación que se está convirtiendo en una utopía para muchos. La opción, como detalla el experto, es saber manejar las cargas, escuchar a los jugadores y tener un control individualizado de todos ellos. Solo así se podrá, en cierta medida, evitar las epidemias de lesiones que ya se vivieron durante el año 2024.

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