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El ministro de Justicia de Marruecos, sobre Ceuta y Melilla: “Cada vez que nos reunimos con España planteamos la cuestión. Seguimos reivindicando nuestros territorios”

En una entrevista en la televisión marroquí, Abdellatif Ouahbi asegura que Marruecos “nunca” ha utilizado la inmigración “como una herramienta” de presión frente a España y la Unión Europea

El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, durante una entrevista (Asharq News)
El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, durante una entrevista (Asharq News)
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Marruecos no da por terminada su reivindicación sobre Ceuta y Melilla. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha asegurado que Rabat sigue planteando la cuestión ante España y que mantiene una estrategia a largo plazo para recuperar las dos ciudades autónomas. “Este asunto sigue sobre la mesa. Cada vez que nos reunimos con los españoles planteamos la cuestión”, ha recalcado en una entrevista con la cadena Asharq News.

Ouahbi ha explicado que la política de Marruecos pasa por mantener la reivindicación sin esperar una solución inmediata. “Nuestra política respecto a este asunto es de largo aliento”, ha matizado el ministro, antes de precisar cuál es el objetivo de esa estrategia: “Seguimos reivindicando nuestros territorios y queremos resolver el problema mediante el diálogo”.

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La respuesta ha llegado después de que el periodista le preguntara si la cuestión de Ceuta y Melilla podía volver a abrirse y si Marruecos contemplaba recuperar la soberanía sobre las dos ciudades. Ouahbi ha evitado hablar de plazos o de un mecanismo concreto para hacerlo, pero tampoco ha rebajado la posición de Rabat.

“Nosotros nunca hemos utilizado esta cuestión como una herramienta”

La entrevista se ha producido además casi dos semanas después de la crisis migratoria que sufrió Ceuta, con la situación de los menores marroquíes que permanecen en la ciudad como uno de los asuntos que Madrid y Rabat tienen ahora mismo sobre la mesa. Es precisamente en este contexto cuando Ouahbi ha querido responder a una de las cuestiones que más se han planteado durante la crisis: si Marruecos utiliza la inmigración masiva como una herramienta de presión frente a España.

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El ministro ha rechazado de plano que Rabat emplee la presión migratoria para conseguir concesiones políticas, económicas o territoriales. Ouahbi ha defendido que Marruecos mantiene buenas relaciones tanto con España como con la Unión Europea y que no necesita recurrir a la inmigración para defender sus intereses. “Nosotros nunca hemos utilizado esta cuestión como una herramienta y no tenemos intención de hacerlo”, ha negado.

Su crítica se dirige, en cambio, a lo que considera una contradicción en la política migratoria europea. Ouahbi ha cuestionado que España pida a Marruecos que frene las salidas irregulares mientras, una vez que los migrantes alcanzan territorio español, algunos pueden acceder a una situación legal o a mecanismos de protección. “¿Quieren combatir la inmigración irregular o simplemente lanzar consignas que contradicen lo que hacen en la práctica?”, ha cuestionado.

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, con sus homólogos de Portugal y Marruecos, Rita Júdice y Abdellatif Ouahbi. (Ministerio de Justicia / Europa Press)
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, con sus homólogos de Portugal y Marruecos, Rita Júdice y Abdellatif Ouahbi. (Ministerio de Justicia / Europa Press)

El ministro ha insistido en que Rabat necesita saber qué pretende exactamente España antes de comprometerse a impedir las salidas. En este sentido, ha planteado como contradictorio que se reclame a Marruecos el control de las salidas irregulares mientras las personas que consiguen llegar a España pueden acceder a los procedimientos previstos por la legislación española. “No pueden pedirme que impida la inmigración irregular y, cuando una persona migra irregularmente a España, ustedes le conceden una situación legal allí”, ha reprochado.

Su planteamiento pasa por ordenar la inmigración y establecer canales oficiales y procedimientos comunes. Para Ouahbi, no basta con pedir a Marruecos que controle sus fronteras: España y el resto de países europeos deben participar en una estrategia coordinada que determine qué ocurre antes, durante y después de una entrada irregular.

El ministro ha advertido además de que la inmigración irregular es solo una parte del problema. A su juicio, detrás de estas rutas pueden operar redes que se aprovechan de la vulnerabilidad de quienes intentan llegar a Europa. “Lo que se esconde detrás de la inmigración irregular es más peligroso que la propia inmigración irregular”, ha advertido, antes de enumerar la trata de seres humanos, la explotación sexual de menores, las violaciones y el tráfico de órganos.

Los menores migrantes no acompañados

La inmigración lleva a Ouahbi directamente al otro gran asunto que ha abordado en la entrevista: los menores marroquíes que permanecen en España. El ministro ha reclamado su regreso a Marruecos y ha defendido que deben volver junto a sus familias. “No renunciamos a nuestros niños. Queremos y exigimos que nuestros niños regresen a Marruecos”, ha reclamado.

Ouahbi ha insistido en que estos menores no deben ser contemplados únicamente como personas que han entrado irregularmente en España. En su discurso, son también víctimas de quienes, según sostiene, los engañan y se aprovechan de su vulnerabilidad. El ministro ha defendido que cualquier solución debe tener en cuenta su condición de menores y su vínculo con sus familias.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, responsabiliza a las mafias que trafican con seres humanos por la crisis en Ceuta y recalca que Marruecos "no es ninguna amenaza", sino un "socio absolutamente fiable".

A partir de ahí, su argumento adquiere un componente más político. Ouahbi ha rechazado que los niños marroquíes puedan permanecer en España para cubrir necesidades demográficas del país y ha defendido que Marruecos no tiene que asumir ese papel. “No somos un Estado destinado a resolver el problema demográfico de ningún otro país”, ha sentenciado.

El ministro ha vinculado además el regreso de los menores con su concepción de la familia y con la identidad cultural marroquí. Ha defendido que un niño debe crecer junto a su familia y ha rechazado que sea separado de ella para recibir una educación basada en valores que considera diferentes de los de Marruecos. “No podemos arrancarlo de su familia para educarlo conforme a valores, una moral o unas creencias diferentes de los valores, la moral y las creencias marroquíes”, ha defendido.

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