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Ceuta da cifras superiores a las del Gobierno y pide “auxilio” mientras niega la colaboración de Marruecos, que “no es un país fiable” y “no reconoce la soberanía” española

Así lo ha expresado el presidente de la ciudad autónoma en una entrevista para TVE en la que cifra en 6.000 el número de personas en situación irregular que quedan todavía en Ceuta y en 80.000 las entradas totales

Un resumen cronológico de la crisis migratoria que sacudió la ciudad española de Ceuta, mostrando la llegada masiva de migrantes desde Marruecos, la declaración de emergencia nacional, el despliegue del ejército y las medidas adoptadas por el Gobierno.
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El jueves pasado entraron de golpe decenas de miles de personas a Ceuta. De la mañana a la tarde, según el Gobierno, de forma completamente impredecible - cuestión puesta en duda por numerosos actores, políticos y no, desde el propio presidente ceutí Juan Jesús Vivas hasta el exdirector del CNI Jorge Dezcallar -, hasta 50.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma.

Durante la madrugada del viernes y a lo largo del día continuaron produciéndose las llegadas, alcanzando el sábado, según las últimas cifras ofrecidas por Vivas, las 80.000 personas —Interior cuenta 10.000 menos—, aunque no queda claro si esta cifra se refiere al total de personas que entraron en la ciudad antes de marcharse o si se trata de la cantidad de personas que llegó a acumularse en la ciudad al mismo tiempo.

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Entre los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, que trataban de mantener a los recién llegados en zonas concretas de la ciudad para después redirigirles hacia la frontera; y la reticencia de la población local a ofrecer sustento a los miles de jóvenes, entre el viernes y el sábado el flujo de personas atravesaba la frontera en las dos direcciones a la vez, entre las personas que seguían llegando y las que se vieron obligadas a marchar.

6.000 personas en situación irregular todavía en Ceuta

Según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, a mediodía del miércoles aún quedan unas 6.000 personas en la ciudad en situación irregular. Durante una entrevista en TVE, Vivas ha señalado la dificultad para conocer el dato exacto y lo ha vinculado a una “notable carencia de medios” en la gestión de la crisis.

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“¿Cómo es posible que todavía no sepamos el número de personas que hay en Ceuta? ¿Cómo es posible que todavía no se hayan identificado a las personas que están aquí? ¿Cómo es posible que todavía no se hayan iniciado los correspondientes expedientes de expulsión a través de la frontera del Tarajal y al amparo de los establecidos en la ley de extranjería?”, se ha preguntado. En su opinión, esta falta de información pone en evidencia que “no se están poniendo los medios adecuados para atender esta situación de crisis”.

Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, insiste en que es fundamental otorgar a la frontera de la ciudad el carácter de frontera exterior de la Unión Europea en África para evitar que se repitan crisis. Esto implicaría mejores infraestructuras, dotaciones de personal y medios tecnológicos.

Ceuta contabiliza 10.000 entradas más que Interior

Sobre las cifras totales, Vivas ha hablado de la llegada de “80.000 personas”, una estimación que difiere de la facilitada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien sitúa en 70.000 los migrantes retornados y en 2.000 los que todavía seguirían en la ciudad. En cuanto a los menores, el presidente ceutí ha explicado que los centros de acogida han pasado de atender a unos 750 menores a 1.100, lo que supone, según sus palabras, “un 2.600% por encima de su capacidad”. “Es una situación absolutamente insostenible”, ha recalcado.

En relación al proceso de triaje de los adultos, se ha señalado que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta se encuentra “absolutamente colapsado” y que “hay más personas fuera del centro que en el centro”. La “inmensa mayoría” de quienes cruzaron la frontera durante la entrada masiva son ciudadanos marroquíes y, al estar Marruecos considerado país seguro según la legislación de extranjería, el objetivo es que los expedientes de expulsión se tramiten con agilidad. “Nosotros lo que queremos es que estos expedientes se tramiten rápidamente, cuanto antes, se resuelva cuanto antes la expulsión y que estas personas sean expulsadas por la frontera del Tarajal”, se ha subrayado.

Vivas ha expresado dudas sobre la colaboración de Marruecos en este episodio, punto que desde el Ejecutivo han reiterado numerosas ocasiones desde el jueves. “Creo que no se ha producido esa colaboración. Es más, creo que Marruecos no es un país fiable”, ha declarado. Según su análisis, la frontera y la seguridad españolas “están en manos de un país tercero que no reconoce la soberanía de Ceuta”. Marlaska, por su parte, decía lo contrario este fin de semana, defendiendo a Marruecos, precisamente, como “un socio absolutamente fiable” y que “no es una amenaza”.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, responsabiliza a las mafias que trafican con seres humanos por la crisis en Ceuta y recalca que Marruecos "no es ninguna amenaza", sino un "socio absolutamente fiable".

El presidente ceutí también se ha mostrado escéptico ante la explicación del Gobierno central, que atribuye la entrada masiva a la actividad en redes sociales y al papel de las mafias. “¿Alguien puede pensar que se pueden movilizar 80.000 personas sin que las autoridades locales, me refiero a las de Marruecos, lo perciban? ¿Esto es posible? La verdad es que el sentido común indica que no es posible”, ha señalado.

No solo las marroquíes: Jorge Dezcallar, exdirector del CNI, decía esta semana en Cadena Ser que le “extrañaría muchísimo” que el Centro Nacional de Inteligencia, el que “mejor conoce el Magreb”, no tuviese constancia de que el movimiento migratorio estaba por producirse. “Si hay un país al que el CNI conoce bien, es Marruecos”, afirmó.

En la misma entrevista, Vivas ha pedido “socorro” y “auxilio” al Gobierno para gestionar la situación “absolutamente límite” que vive la ciudad autónoma. Ha explicado que el Real Decreto Ley 2/2025, que obliga a las comunidades a aceptar a estos menores, “se está aplicando” y que los menores están siendo trasladados a la Península, pero ha advertido que el escenario es diferente porque “la integridad territorial de España ha sido violentada, ha sido vulnerada y esto es una situación absolutamente excepcional”.

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