
Fátima mira hacia el otro lado del mar con la ropa todavía mojada. Acaba de pasar horas en el agua intentando alcanzar Ceuta y, por vigésima vez, no lo ha conseguido. Tiene 25 años y asegura que volverá a intentarlo. “Tengo amigas que viven en España, lo han conseguido y yo también quiero ir. Aquí no hay futuro”, cuenta a Efe tras su último intento de llegar a nado desde Fnideq, en el norte de Marruecos, hasta la ciudad autónoma española.
Su historia es la de muchos de los jóvenes que estos días se concentran en la costa marroquí esperando una oportunidad para cruzar. Al otro lado, Ceuta afronta una llegada masiva de personas que han conseguido llegar al territorio español tras bordear a nado el espigón fronterizo del Tarajal. Detrás de las cifras hay personas que se enfrentan a una travesía de alto riesgo con un único objetivo: llegar a España.
PUBLICIDAD
El Gobierno de Ceuta cifra en más de 2.000 las personas que han entrado en la ciudad autónoma en los últimos días, según los últimos datos, una cifra que representa alrededor del 2% de la población de Ceuta. La llegada ha puesto bajo presión los servicios de acogida y atención, mientras los equipos de emergencia atienden a personas que llegan tras recorrer varios kilómetros por mar, muchas de ellas con síntomas de agotamiento, hipotermia o lesiones.

Pero antes de llegar a Ceuta, el viaje comienza en Fnideq (Castillejos, en el norte de Marruecos). En sus calles se mezclan grupos de jóvenes que esperan el momento de entrar al agua. Algunos han llegado desde ciudades situadas a cientos de kilómetros, como Casablanca, Fez o Marrakech; otros proceden de pequeños pueblos del interior del país. Durante el día, algunos se confunden con los bañistas de la playa. Otros esperan la noche o el amanecer para iniciar el recorrido. Llevan bañadores o ropa ligera pensada para facilitar la travesía en el mar. Entre quienes esperan en la costa no solo hay hombres jóvenes: también hay mujeres, menores y familias enteras que intentan cruzar junto a sus hijos.
PUBLICIDAD
“No me importa el riesgo, volveré”
Fátima acumula ya veinte intentos de llegar a Ceuta a nado. Cada vez vuelve al mismo punto de la costa de Fnideq con la misma idea: probar de nuevo. “Estuve en el agua seis horas. Cuando llegaba a Ceuta, la Guardia Costera española nos rodeó y la Marina Real marroquí nos detuvo y nos devolvió. Esta noche lo intentaré otra vez”, contó a Efe tras uno de sus últimos intentos. “No me importa el riesgo, volveré”, asegura.
Como ella, muchos de los jóvenes que esperan en Fnideq llegan atraídos por las historias de personas cercanas que lograron establecerse en España. Las experiencias de amigos y familiares, junto a los mensajes difundidos en redes sociales, alimentan la expectativa de una vida mejor al otro lado de la frontera. Pero detrás de ese deseo de llegar a Europa también hay motivos económicos y sociales. Muchos de quienes intentan cruzar hablan de falta de oportunidades, salarios bajos y dificultades para construir un futuro estable en Marruecos.
PUBLICIDAD
“Nosotros también queremos vivir un poco”
Yassin (nombre ficticio), de 32 años, llegó desde una aldea al norte de Rabat. Trabaja en la planta de Stellantis en Kenitra, pero asegura que su salario apenas le permite cubrir las necesidades de su familia: “Ese sueldo que nos dan, te juro por Dios que no dura ni tres días”.
“¿Y cómo vamos a vivir? ¿Qué vamos a dar a los niños? Nosotros también queremos vivir un poco”, explica a Efe. Para él, la emigración no responde únicamente a encontrar un empleo, sino a poder afrontar gastos básicos y tener una mayor estabilidad. “Hay quien tiene a su madre enferma y necesita medicinas; hay quien tiene al padre discapacitado; hay quien perdió al padre y dejó a los niños pequeños”, cuenta.
PUBLICIDAD

Yassin también intentó cruzar y conoce el riesgo de una travesía en la que las condiciones del mar pueden marcar la diferencia. “La gente se sacrifica, cruza nadando en agua fría. ¿Por qué? Porque queremos mejorar un poco nuestra situación”, explica. Él sabe que entrar al agua sin protección puede ser mortal: “Si no tienes un traje de neopreno, créeme, no sirve. Un traje cuesta 600 o 700 dírhams. Sin ese abrigo puedes morir de frío”, asegura.
La búsqueda de una vida mejor
Las historias de Fátima y Yassin reflejan un fenómeno más amplio. Según una encuesta nacional del Haut-Commissariat au Plan (HCP), recogida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 60,3% de las personas en Marruecos que desean emigrar lo hacen por motivos laborales. Otro 15,5% menciona los estudios o la formación y un 8,2% el coste de la vida y el nivel de vida.
PUBLICIDAD

Según el Departamento de los Marroquíes Residentes en el Extranjero (MRE), más de cinco millones de marroquíes viven fuera del país, una cifra equivalente a cerca del 13% de la población. La OCDE señala además otros factores que impulsan el deseo de emigrar, como las diferencias salariales con Europa, las redes familiares ya establecidas en el extranjero, los vínculos históricos y lingüísticos y la falta de empleos de calidad.
Esas y otras muchas razones se convierten cada día en una espera frente al mar. Muchos saben que el recorrido puede terminar en una devolución o incluso poner en riesgo su vida, pero la posibilidad de llegar a España pesa más que el miedo. Para Fátima y para quienes siguen esperando en la costa marroquí, el viaje comienza siempre en el mismo lugar: frente a un mar que separa dos orillas y que, para ellos, también representa una oportunidad.
PUBLICIDAD
*Elaborado con información de Efe
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cupón Diario de la Once: resultados del 29 de octubre
Como cada jueves, aquí está la combinación ganadora del sorteo dado a conocer por Juegos Once

Antes de ser Profesor X, Patrick Stewart interpretó a Largo Caballero en esta película sobre la Guerra Civil española
El actor británico dio vida al dirigente socialista y presidente del Gobierno de la Segunda República en una producción de la BBC estrenada en 1976, ocho meses después de la muerte de Franco

Última hora del accidente de trenes en Toledo, en directo: ascienden a 69 las víctimas mortales por el choque en Urda
En el lugar del siniestro continúan las labores de búsqueda y rescate, mientras se trabaja en retirar los vagones que cayeron por el terraplén

La colisión entre el AVE y el Iryo en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) se produjo a más de 160 km/h, según el primer informe
La AITAT aclara que, por el momento, su investigación se encuentra todavía en una primera fase de recogida de información sobre el terreno y de recopilación de documentación procedente de los distintos sistemas de registro

Super Once: jugada ganadora y resultado del Sorteo 5
Como cada jueves, aquí están los resultados del sorteo dado a conocer por Juegos Once


