Las Urgencias de La Paz se saturan y hay 38 pacientes en una habitación con 12 camas: “Una enfermera acabó llorando porque no daba abasto”

Trabajadores del hospital madrileño denuncian a ‘Infobae’ el colapso del servicio

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Las Urgencias del hospital de La Paz vuelven a saturarse un verano más y los trabajadores del hospital denuncian el colapso del servicio.

El verano vuelve a traer, un año más, escenas de saturación en los hospitales públicos españoles. Desde el servicio de Urgencias del Hospital Universitario La Paz, los trabajadores han denunciado a Infobae la mala situación que viven en los últimos días. La falta de personal, unida a un aumento del número de pacientes, ha generado una “grave situación” de colapso en la planta, que “pone en grave riesgo” a los pacientes.

En un escrito remitido al juez de guardia la tarde del lunes, los sanitarios certificaron la saturación de las habitaciones. A última hora, llegó a haber 38 pacientes en una habitación de tan solo 12 camas, con únicamente dos enfermeras y dos técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) para atenderles. “Una enfermera acabó llorando porque no daba abasto. Hoy, llevamos toda la mañana con camas en el pasillo”, certifica Guillén del Barrio, portavoz del sindicato Trabajadoras en Red (TERE) de La Paz.

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El problema tiene varias causas, explica Del Barrio. En primer lugar, el sanitario cita la falta de contrataciones que puedan suplir tanto las bajas como las vacaciones de verano de los trabajadores. Según CSIF, la Comunidad de Madrid lleva una vez más con escasez de personal en casi todas las categorías profesionales a este periodo estival.

Dos imágenes muestran una multitud de pacientes en los pasillos del hospital de La Paz de Madrid
Trabajadores de La Paz denuncian la saturación del servicio de Urgencias. (Montaje Infobae)

“En Urgencias, hubo un día que tuvimos nueve personas que avisaron que estaban de baja. Otro día pasó con seis personas y en el resto del hospital la situación es muy similar. Muchos días hay menos personal del necesario teniendo el mismo número de pacientes, porque no es posible contratar a personal, no ya de refuerzo, sino personal para cubrir las bajas por accidentes”, cuenta Del Barrio.

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Ante la imposibilidad de contratar más personal, el hospital les ofrece realizar horas extra remuneradas, “pero como el personal está absolutamente agotado, muchos de esos turnos pagados no hay nadie que los coja”, lamenta.

Sin camas para tanto paciente

La falta de personal implica un cierre de camas de hospital. En el hospital de Del Barrio, según CSIF, el servicio de Cirugía solo dispondrá de 27 camas durante los meses de julio y agosto, y la unidad de Agudos de Geriatría solamente podrá acoger a 19 pacientes en los tres meses de verano.

Eso hace que los pacientes pasen más tiempo del que deben en Urgencias, con sus respectivos riesgos. “Una paciente que lleva 11 días en urgencias sin ingresar, otro lleva ocho. Varios pacientes llevan seis días. Estamos muy preocupados", asegura el portavoz del sindicato.

A ello se une el deterioro de la atención primaria, según Del Barrio. “El número de pacientes que acuden a esta urgencia aumenta todos los meses porque en atención primaria no tienen recursos suficientes para atender a todos sus pacientes. No es lo mismo que te atiendan en un centro de salud que en un hospital”, dice.

El último barómetro sanitario del CIS expone que los pacientes madrileños tardan, de media, 9,30 días en acceder a su médico de familia, por debajo de la media nacional (10,27 días). Este retraso hace que la ciudadanía pase de sufrir patologías leves a enfermedades más graves, recuerda Del Barrio. “Nos estamos encontrando casos de pacientes que tienen una infección respiratoria leve, que empiezan con un tratamiento leve, la infección empeora y les dan cita para ponerles un antibiótico en el centro de salud para dentro de 10 o 12 días”, dice.

En concreto, recuerda el caso reciente de una paciente suya. “Acabó ingresada en urgencias dos o tres días por una situación que normalmente, si te pudiera haber visto tu médico de cabecera, consiste únicamente en que te receten un antibiótico y te lo tomes en tu casa. Este es un ejemplo muy rápido que resume que tener una atención primaria que no da abasto es un malgasto de los recursos, porque sin atención primaria la gente enferma de mayor gravedad y más a menudo y requiere más ingresos”, dice.

El resultado para las urgencias es claro: “Tenemos pacientes en los pasillos y el personal al límite. Si alguien ahora mismo se tuerce un tobillo, no hay nadie a quien contratar para sustituirle”, lamenta.

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