Mikel Merino, Pedro Porro y Ferran Torres: la historia de los tapados de España que convirtieron en héroes de la Selección

Los tres jugadores son los autores de goles clave de la selección española durante el Mundial 2026

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Ferran Torres celebrando el gol de la final del Mundial 2026 (REUTERS/Mike Segar)
Ferran Torres celebrando el gol de la final del Mundial 2026 (REUTERS/Mike Segar)

España es mucho más que nombres propios. La historia la ha escrito un equipo unido por un mismo objetivo: coser la segunda estrella al pecho. Sin embargo, en esa misión hubo muchos futbolistas que consiguieron su pequeño hueco individual en la gesta. Mikel Merino, Pedro Porro y Ferran Torres son los nombres y apellidos de los jugadores que se vistieron de héroes para conseguir la copa. Nadie lo esperaba, pero el destino estaba escrito: serían ellos, los tapados, los que se convertirían en los inesperados héroes del Mundial 2026.

Cuando arrancó la cita mundialista el pasado 11 de junio, nadie pensó que esos tres nombres harían historia. Ni siquiera estaban en las apuestas para ser titulares durante el torneo. Uno de ellos tiró de garra y consiguió afincarse en la banda derecha. Los otros dos sumaban desde el banquillo, con minutos en la segunda parte. No necesitaron más para demostrar su valía. Luis de la Fuente sabía lo que podían dar de sí, sabía que podían ser una pieza clave en la conquista de la copa y lo fueron. Lo que poca gente conoce es todo por lo que han tenido que pasar para llevar hasta donde hoy están. Lesiones, dudas, sequías goleadoras o pocos minutos antes del Mundial es lo que ha rodeado a estos jugadores.

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Pedro Porro comenzó el torneo con dudas sobre si sería titular o ese puesto lo ostentaría Marcos Llorente. La fase de grupos sirvió de prueba y error, pero acabó decantando la balanza para el de Don Benito. Dos goles y una actuación impecable es lo que ha dejado el futbolista durante el Mundial 2026. Un premio tras el infierno de los meses previos, donde el Tottenham había coqueteado con el descenso para salvarse in extremis por tan solo dos puntos de diferencia. Con Luis de la Fuente volvió a nacer, volvió a encontrar la felicidad tras meses de angustia con su equipo.

El jugador de la selección española Pedro Porro (REUTERS/Lisi Niesner)
El jugador de la selección española Pedro Porro (REUTERS/Lisi Niesner)

La agonía de Mikel Merino y su lesión en el pie

Una angustia que también vivió Mikel Merino cuando el pasado mes de enero se lesionó. Las dudas sobre si podría llegar al Mundial comenzaron a inundarle y acompañarle durante todo el proceso de recuperación. Fue una fractura por estrés en el hueso del pie lo que le alejó del terreno de juego cuando mejor estaba. Pasó por el quirófano y comenzó su lucha, con el objetivo de llegar al Mundial. No estuvo solo en ese periodo, hubo un hombre que siempre confió en su recuperación y no le dejó solo: Luis de la Fuente. El seleccionador sirvió de apoyo y aliento al futbolista. Con la última jornada de la Premier League llegó su regreso y con la convocatoria su alegría.

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La liberación tardó un poco más, ya que muchos dudaron del nivel que podría mostrar tras tantos meses sin jugar. Poco a poco fue acumulando minutos durante la fase de grupos. 19 ante Cabo Verde, 29 para Arabia y 60 ante Uruguay. Su liberación llegó contra Portugal, donde solo necesitó cinco minutos para ver portería. Su reafirmación fue ante Bélgica, con un segundo tanto. San Mikel Merino estaba de vuelta y España le había devuelto la ilusión y alegría.

El jugador de la selección española Mikel Merino (Reuters/Jessie Alcheh)
El jugador de la selección española Mikel Merino (Reuters/Jessie Alcheh)

La liberación de Ferran Torres

El jugador del FC Barcelona ha sido el que más ha sufrido desde que Luis de la Fuente anunció la lista de convocados, a pesar de que había firmado una temporada impecable con su club. La falta de gol que le recriminaban se convirtió en su peor pesadilla. "Que sea gol, por favor, que sea gol“, llegó a pedir el jugador durante el partido ante Arabia cuando el árbitro revisaba la acción. Fue anulado y su sequía goleadora se extendía. Con la final del Mundial 2026 llegó su liberación.

Fue en el minuto 106, diez minutos antes que el de Iniesta en la final de Sudáfrica. Allí el tiempo se paró para él. Tras un remate hacia atrás de Nico Williams, Ferran estrelló el balón al fondo de la red. Un tanto que valía oro para él y una segunda estrella para el resto de España. Después de la final confirmó la importancia de ese momento: "Una liberación muy grande, he sido una persona muy criticada a lo largo del Mundial pero el destino está escrito y gracias a Dios que siempre me da fuerzas para seguir, como digo... Dios le da las cosas a quien más se lo merece".

Ninguno de los tres jugadores aterrizó en Estados Unidos como héroes de la selección española. Ninguno era la gran estrella. Llegaron de tapados, discretos, perfil bajo para convertirse en las grandes sorpresas de España, los héroes inesperados que hicieron posible lo imposible, que ayudaron para que La Roja pudiera coser su segunda estrella al pecho.

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