Encuentran fósiles de más de 80 especies en un yacimiento de Murcia: lince ibérico, tigre dientes de sable o la tortuga mediterránea más antigua de la Península

En el yacimiento de Quibas, los investigadores han encontrado restos de diversos animales y los registros de seis cambios climáticos glaciares e interglaciares

Guardar
Google icon
Resto fósil de un lince ibérico. Un hueso de fémur se observa sobre un suelo de color arcilloso
Fémur de lince ibérico hallado en el yacimiento de Quibas durante la campaña de excavación de 2021. (Pedro Piñero/Wikimedia Commons)

Algunos de los yacimientos paleontológicos que se estudian en la Península Ibérica representan auténticas cápsulas del tiempo sobre la fauna salvaje que habitó el territorio hace miles o incluso millones de años. Uno de ellos es el de Quibas, ubicado en la localidad murciana de Albanilla, que desde que fue descubierto en 1994 ha sacado a la luz restos fósiles de más de 80 especies de vertebrados e invertebrados.

Los trabajos están desde 2014 liderados por la Universidad de Valencia, con Pedro Piñero (del proyecto Ramón y Cajal) como director. Los cerca de 150 restos de grandes y pequeños mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces se corresponden con la parte alta del Pleistoceno inferior, que abarca desde hace 1,806 millones de años hasta hace 774.000.

PUBLICIDAD

Este enclave es una antigua cueva llena de sedimento rico en fósiles. “Los trabajos de excavación y de investigación del yacimiento permiten abrir una ventana al pasado que revela cómo era el sudeste ibérico en tiempos pretéritos”, explica Piñero. “Estudios recientes ponen de manifiesto su excepcionalidad”.

Un investigador con un casco y ropa de trabajo observa un fósil que sujeta en el mano, dentro de un yacimiento arqueológico
Pedro Piñero en el yacimiento de Quibas. (Universitat de València)

Rinocerontes, tigres y otros mamíferos

Uno de los mayores descubrimiento que se han llevado a cabo en Quibas son los restos de linces ibéricos, ya que son muy escasos los fósiles conservados de las poblaciones más antiguas de esta especie endémica. En este yacimiento se ha recuperado la colección más completa hasta la fecha.

PUBLICIDAD

Los investigadores también han hallado en este enclave pequeños animales como lagartos, serpientes, sapos, ratones, lirones o topos, así como una mandíbula de bisonte. “Hasta ahora solo se habían obtenido fragmentos aislados de este gran mamífero, por lo que este nuevo fósil permitirá avanzar en el conocimiento de la especie”.

Desde la Universidad de Valencia señalan que también se ha recuperado el caparazón de una tortuga mediterránea que representa el ejemplar más antiguo conocido de su especie en la Península Ibérica, una falange distal de tigre dientes de sable, varios restos de un gran rapaz y una segunda falange de rinoceronte etrusco.

Un paisaje de rocas. Al fondo se observa un andamio de metal donde se localiza la entrada al yacimiento de Quibas
Entrada al yacimiento de Quibas, localizado a los pies de una cantera abandonada. (Pedro Piñero/Wikimedia Commons)

El yacimiento de Quibas no solo “ofrece una oportunidad única para avanzar en el conocimiento paleoambiental y faunístico del momento”, sino que también contribuye a comprender los acontecimiento climáticos del inicio de las edades de hielo en la península Ibérica. Se han registrado aquí “hasta seis cambios climáticos glaciares e interglaciares, una secuencia única de alternancia de fases áridas y húmedas en Europa”.

Este proyecto de investigación y socialización cuenta con la coordinación de Jordi Agustí, profesor investigador en el Instituto Catalán de Paleontología, y está financiado por el Ayuntamiento de Abanilla, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través del proyecto Ramón y Cajal de Pedro Piñero, adscrito a la Universidad de Valencia.

Este enclave milenario permite conocer la tradición y costumbres de sus habitantes a través de visitas guiadas que cuenta con la última tecnología

El documental ‘Un safari al Pleistoceno’

El interés por este yacimiento ha impulsado la creación del documental Un safari al Pleistoceno, dirigido por el realizador Alejandro Artés y basado en los estudios del equipo científico de Piñero.

Este cortometraje pionero, que puede verse de forma gratuita, recrea el paisaje de hace un millón de años mediante inteligencia artificial. Según destacan Agustí y Piñero, la producción permite contribuir a “continuar reconstruyendo el complejo puzle de fósiles, especies y enigmas que conserva Quibas, un entorno comparable a referentes como Atapuerca u Orce”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD