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La experiencia de los primeros viajeros italianos que se encontraron con controles al aterrizar en Barcelona: “Creo que España ha respondido de manera correcta”

La respuesta española a los controles impuestos por Italia deja una escena poco habitual en los aeropuertos españoles, con viajeros haciendo cola para identificarse nada más bajar del avión dentro del espacio Schengen

08/08/2026 Imágenes Controles Vuelos Procedentes De Italia En Barajas Y El Prat.

Agentes de la Policía Nacional haciendo controles a los pasajeros recién aterrizados en España (Europa Press)
08/08/2026 Imágenes Controles Vuelos Procedentes De Italia En Barajas Y El Prat. Agentes de la Policía Nacional haciendo controles a los pasajeros recién aterrizados en España (Europa Press)
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Gianluca no se lo terminaba de creer. Antes de embarcar en Fiumicino rumbo a Barcelona, este turista italiano no pensaba que los controles anunciados entre España e Italia fueran a aplicarse de verdad y, mucho menos, que fueran a afectar a todos los pasajeros de su vuelo. Pero cuando el avión tomó tierra en El Prat, la realidad fue otra. Los viajeros fueron saliendo por filas y, apenas unos metros después de abandonar el aparato, los agentes les fueron pidiendo la documentación. “Efectivamente, nos controlaron”, contó entre risas a La Repubblica. No hubo retrasos ni problemas. Simplemente, después de años viajando entre ambos países sin pasar por un control fronterizo, los pasajeros tuvieron que volver a sacar el DNI o el pasaporte del bolsillo antes de seguir su camino.

Para Gianluca, el momento tuvo además un significado especial. Su pareja es española y sus hijos tienen doble nacionalidad, por lo que la libre circulación dentro de la Unión Europea forma parte de su vida cotidiana. También a ella le pidieron la documentación. “Como familia debemos mucho a Schengen. Mi pareja es española y nuestros hijos tienen doble nacionalidad. Hoy ha sido un salto al pasado: también le pidieron el documento a ella”, explicó al diario italiano. “Nada problemático, todo muy rápido. Sigue siendo, sin embargo, un muro ideológico que no tiene ningún sentido”.

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Su vuelo desde Roma fue uno de los primeros en poner a prueba sobre el terreno el pulso entre España e Italia por los controles. Y lo que se encontraron los pasajeros fue una situación que, aunque no provocó grandes complicaciones, sí cambió por completo la salida habitual de un vuelo entre dos países del espacio Schengen: agentes esperando a pie de avión, documentos en la mano y viajeros haciendo cola para ser identificados antes de continuar hacia la terminal.

El Ministerio del Interior de España informó de que los controles afectaron durante la jornada a entre el 5% y el 10% de los viajeros. No se aplicaron, además, de la misma manera en todos los vuelos. Hubo pasajeros a los que se pidió la documentación nada más bajar del avión y otros que pudieron salir del aeropuerto sin que nadie se la reclamara.

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Pasajeros en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat (David Zorrakino / Europa Press)
Pasajeros en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat (David Zorrakino / Europa Press)

“¿Pero qué significa Schengen?”

La escena empezaba a intuirse ya en Fiumicino, aunque no todos los viajeros que hacían cola para embarcar estaban al tanto de lo que estaba ocurriendo. Una mujer que esperaba para facturar un vuelo de Iberia con destino a Madrid llegó a preguntarle a su marido: “¿Pero qué significa Schengen?”. Cuando le preguntaron por los controles, quitó importancia al asunto: “No sé nada, de todas formas hay que viajar con los documentos. No cambia si los controlan”.

Para algunos pasajeros, la respuesta llegó pocas horas después, al aterrizar en España. Luca viajaba con su familia en ese mismo vuelo y relató a La Repubblica que la policía los esperaba prácticamente a pie de pista. “Nos pidieron los documentos inmediatamente, a veinte metros de la puerta del avión, en la pista. Controlaron a todos, uno por uno”, explicó. El control fue rápido. Los pasajeros no tuvieron que esperar y, según su relato, no hubo ningún problema con los agentes. “El único inconveniente que tuve fue con la maleta en las cintas, pero no tiene nada que ver con inmigración”, precisó.

Luca interpretó la decisión española como una respuesta a las medidas adoptadas por Italia y consideró que se trataba de una acción innecesaria. “Creo que España ha respondido de manera correcta a una acción inútil, hecha solo por propaganda”, afirmó. Su familia salió de las últimas del avión, pero eso tampoco les hizo perder tiempo: “Salimos los últimos, pero no esperamos”. Pese a todo, dejó una última valoración: “El mensaje, sin embargo, no es positivo”.

También hubo situaciones intermedias. El español Jorge Villoslada describió a La Repubblica como “muy extraña” la escena que se encontró en El Prat. Según explicó, la policía preguntaba a los pasajeros qué hacían en España. Él enseñó su documento y pudo continuar, mientras que quienes no llevaban documentación española fueron trasladados a una sala para ser identificados.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, espera que Italia "reaccione" y que tenga "claro" que el espacio Schengen está garantizado, sin haber sido violado por ningún inmigrante llegado desde Ceuta. (Europa Press)

De Barcelona a Ibiza: no todos se encontraron con los agentes

La situación tampoco fue idéntica en todos los destinos españoles. Simone, un italiano de 27 años, llegó este viernes a Ibiza justo antes de que comenzaran allí las nuevas medidas. Él y sus amigos pudieron abandonar el aeropuerto sin enseñar la documentación. El joven da por hecho que el viaje de vuelta a Italia será distinto. “No nos pidieron los documentos. Probablemente mis amigos y yo tendremos que enseñarlos a la vuelta a Italia”, contó a La Repubblica.

A Simone le llamó la atención, sobre todo, que una situación así pueda darse dentro de Europa. “Hace un cierto efecto, me recuerda un poco a la idea de ir a Estados Unidos, a otro mundo”, explicó. Y añadió: “En cambio, estamos en nuestra casa, en Europa. Es paradójico”.

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