Un fósil encontrado en un yacimiento de Teruel adelanta en tres millones de años el origen de la familia de las comadrejas

Las piezas dentales halladas, de hace 6,5 millones de años, muestran adaptaciones propias de una dieta altamente carnívora

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Ejemplar de comadreja actual. (Ekaterina Romanova/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Ejemplar de comadreja actual. (Ekaterina Romanova/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

Hasta el momento, los investigadores habían situado el origen de la familia de las comadrejas en hace unos 3,5 millones de años. Fósiles de estos animales hallados en yacimientos del Plioceno en Polonia y Alemania eran considerados los más antiguos.

Sin embargo, un nuevo estudio duplica su historia evolutiva. La Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha liderado una investigación, cuyos resultados han sido publicados en la revista Paleontology, en la que se describe un nuevo género y especie de carnívoro de la subfamilia Mustelinae (a la que pertenecen las comadrejas, los hurones y los visones): Galanthis baskini.

Esto se ha conseguido gracias al análisis de unos fósiles del final del Mioceno, de hace unos 6,5 millones de años, encontrados en el yacimiento de Las Casiones, ubicado en la provincia de Teruel. El estudio permite “comprender mejor cuándo y cómo surgieron las comadrejas y sus parientes cercanos, así como las adaptaciones que les permitieron ocupar nuevos nichos ecológicos y la evolución de los ecosistemas del hemisferio norte”, señalan desde la UCM en un comunicado.

Un pequeño hueso marrón de mandíbula y una mandíbula completa junto a una moneda de un céntimo
Fragmento de mandíbula de 'Galanthis baskini' de Las Casiones y mandíbula completa de la especie actual 'Mustela nivalis' (comadreja menor). (Alberto Valenciano/UCM)

De tamaño similar al carnívoro más pequeño

La investigación ha revelado que Galanthis baskini ya presentaba un tamaño corporal muy reducido, de unos 134 gramos, similar a la comadreja menor (Mustela nivalis), que es en la actualidad el carnívoro más pequeño. Sus piezas dentales ya muestran adaptaciones propias de una dieta altamente carnívora.

Según ha señalado Alberto Valenciano, profesor ayudante doctor de Paleontología de la UCM, “el hallazgo sugiere que la reducción de tamaño y las adaptaciones para capturar pequeños vertebrados aparecieron muy pronto en la historia evolutiva de este grupo, probablemente en relación con cambios ambientales y con la expansión de ciertos roedores durante el final del Mioceno”.

Los fósiles que han sido estudiados fueron excavados en la década de 1990. Estos trabajos, dirigidos por el investigador Luis Alcalá, fueron realizados por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Para llevar a cabo la investigación se han empleado técnicas clásicas de anatomía comparada y métodos de análisis avanzados, como la microtomografía computarizada, que ha permitido reconstruir en tres dimensiones el interior de los dientes y de la mandíbula, así como observar estructuras anatómicas invisibles desde el exterior.

Ejemplar de comadreja. (big-ashb/Wikimedia Commons)
Ejemplar de comadreja. (big-ashb/Wikimedia Commons)

Daniel De Miguel, coautor y profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, señala que “esta investigación es un claro ejemplo de la gran riqueza fosilífera de mamíferos en Aragón, reconocida a nivel mundial: nuestro equipo lleva décadas contribuyendo a la excavación de yacimientos y al estudio de los fósiles de mamíferos”.

La historia evolutiva de las comadrejas

El estudio —en el que también han participado las universidades de Zaragoza y Valencia, el Instituto de Evolución en África, el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, el Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology de la Academia China de Ciencias y la Universidad de Washington— revisa además la clasificación de otro mustélido fósil procedente de China y de edad similar al que han denominado Zdanskyictis.

“Este nuevo análisis permite establecer relaciones evolutivas más claras dentro de la familia, situándolo cerca de los linajes que dieron lugar a las nutrias (Lutrinae) y a los ictoniquinos (Ictonychinae), un grupo que incluye especies actuales como el turón jaspeado, la comadreja africana o el grisón”, destaca Jorge Morales, investigador del MNCN.

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Según ha señalado Morales, el siguiente paso será encontrar nuevos fósiles que permitan reconstruir con mayor detalle la evolución temprana de las comadrejas y sus parientes. Valenciano añade que, de forma paralela, “el equipo continúa investigando el registro fósil de los mamíferos carnívoros del Mioceno y el Plioceno en la región mediterránea y en África, con el objetivo de reconstruir con mayor precisión la evolución temprana de distintas familias de carnívoros”.

Actualmente se están desarrollando nuevos estudios y excavaciones en yacimientos de Aragón, Madrid y la Comunidad Valenciana, así como en distintos puntos de Egipto, Kenia, Namibia, Sudáfrica, Turquía y China.