Cae la preocupación por el cambio climático en España cuando más evidentes son sus consecuencias: calor e incendios forestales

Un 63 % de los españoles considera que es una amenaza “muy grave”, una cifra 10 puntos menor a la de 2023. El resto considera que es “algo grave” o que ”no supone ninguna amenaza en absoluto"

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Un turista se refresca en una fuente en Córdoba este lunes. (Rafa Alcaide/EFE)
Un turista se refresca en una fuente en Córdoba este lunes. (Rafa Alcaide/EFE)

Nuestro país se enfrenta desde el domingo a la primera ola de calor del verano, que ya ha dejado avisos rojos por altas temperaturas, termómetros por encima de los 44 grados y noches infernales, con el mercurio sin bajar de los 30 grados. Además, se prevé que este pueda ser uno de los años más cálidos de la historia, impulsado por el inminente fenómeno meteorológico de El Niño.

A esto se suma un contexto de mayor virulencia de los incendios forestales. Los fuegos en España son cada vez más intensos y peligrosos, según señaló el año pasado el informe anual de WWF sobre la evolución de los grandes incendios forestales (GFI), que son los que queman más de 500 hectáreas y cuya proporción ha aumentado en los últimos años.

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En 2025, de hecho, las llamas arrasaron más de 350.000 hectáreas, convirtiéndose en la peor temporada en los últimos 30 años. La situación, lamentablemente, podría repetirse este verano, ya que en lo que va de 2026 la superficie afectada casi se ha triplicado con respecto al mismo periodo de 2025.

Imagen del incendio originado en Villanueva de los Castillejos, ya en el término de Gibraleón (Huelva). (María José López/Europa Press)
Imagen del incendio originado en Villanueva de los Castillejos, ya en el término de Gibraleón (Huelva). (María José López/Europa Press)

Pese a todo ello, todavía muchas personas continúan sin confiar en que el cambio climático antropogénico es un problema preocupante, cuyas consecuencias ya son visibles en la actualidad y que seguirán agravándose con el paso de los años. Según la Encuesta Mundial de Riesgos 2026, de la Fundación Lloyd’s Register y la consultora Gallup, España ha registrado un descenso de más de 10 puntos entre 2023 y 2025 (63 %) en el porcentaje de su población que considera que el cambio climático es una amenaza “muy grave” en los próximos veinte años.

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Otros países en los que ha disminuido la preocupación

España no es el único país que ha experimentado esta tendencia. La encuesta, que se basa en más de 143.000 entrevistas realizadas en 140 países, muestra un grupo de ocho países de renta alta en los que la inquietud por el cambio climático ha disminuido: además de España, se observa un descenso en Kuwait, Reino Unido, Croacia, Irlanda, Dinamarca, Canadá y Nueva Zelanda.

En algunos casos, la opinión pública se ha inclinado más hacia considerar que el cambio climático es una amenaza “algo grave”, mientras que en otros se ha producido un cambio de opinión radical hasta el punto de afirmar que este “no supone ninguna amenaza en absoluto”. De esta manera, se muestra el éxito que están teniendo en un cada vez mayor grupo poblacional los discursos negacionistas.

Vecinos del municipio granadino de Villanueva Mesía, se afanan en labores de limpiezas de calles y viviendas tras la grave inundación sufrida por el desbordamiento del río Genil. (Álex Cámara/Europa Press)
Vecinos del municipio granadino de Villanueva Mesía, se afanan en labores de limpiezas de calles y viviendas tras la grave inundación sufrida por el desbordamiento del río Genil. (Álex Cámara/Europa Press)

El problema de “la mayoría silenciosa”

En el caso de España, además de la disminución con respecto a la preocupación por el cambio climático, existe un escollo extra que impide a los que sí se sienten amenazados actuar para paliar sus consecuencias: solo el 26 % considera que la mayoría de los demás españoles están preocupados por el cambio climático.

Esta cifra revela, en primer lugar, un pesimismo en la concienciación social española y, en segundo lugar, una diferencia de 37 puntos entre la preocupación personal y la percepción de la preocupación social, siendo una de las mayores registradas a nivel mundial. Solamente queda empatada con Uruguay y superada por Reino Unido e Italia (diferencia de 38), Estados Unidos (41) y Portugal (42).

La gran brecha de percepción social genera una “mayoría silenciosa” que termina por no demandar acción ni cambios porque considera equivocadamente que se encuentra sola o que es minoría en esta preocupación.

Imagen de archivo de una marcha en Madrid por la segunda huelga mundial por el clima convocada por Fridays For Future, Alianza por el Clima, Alianza por la Emergencia Climática y 2020 Rebelión por el Clima, a 27 de septiembre de 2019. (Jesús Hellín/Europa Press)
Imagen de archivo de una marcha en Madrid por la segunda huelga mundial por el clima convocada por Fridays For Future, Alianza por el Clima, Alianza por la Emergencia Climática y 2020 Rebelión por el Clima, a 27 de septiembre de 2019. (Jesús Hellín/Europa Press)

“Esta brecha de percepción es crucial”, señala Pedro Conceição, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Cuando quienes apoyan la acción climática creen que son minoría, es menos probable que se pronuncien, actúen o respalden cambios políticos visibles, lo que debilita la acción colectiva que se necesita con urgencia”.

Pese a ello, el mundo en general está cada vez más preocupado

Pese a las cifras por países que revela el informe, que muestran un empeoramiento en algunos casos, el estudio celebra un porcentaje clave: a nivel mundial, el 75 % de la población considera que el cambio climático se trata de una amenaza “muy grave o bastante grave”. Este número es el nivel más alto de preocupación pública mundial registrado por la encuesta desde su inicio en 2019, cuando se situó en poco menos del 69 %.

El calor extremo en verano aumenta en España, con riesgos como golpes de calor y cáncer de piel. Sanidad recomienda hidratación, protección solar y prevención para evitar complicaciones, especialmente en vulnerables.

El aumento se corresponde con que la población de países de ingresos medios sufre cada vez más las consecuencias del aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos.

“Esta es una base sólida para la acción; una acción que puede mejorar la vida ahora y en el futuro”, explica Nancy Hey, directora de Evidencia y Análisis de la Fundación Lloyd’s Register. “Cuando reconocemos nuestra preocupación compartida, podemos avanzar más rápido, juntos, hacia un cambio real y práctico”.

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