Por qué es importante limpiar las zapatillas en verano y cómo hacerlo según los expertos

Es importante tener en cuenta factores como los materiales del calzado o la frecuencia de uso

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Primer plano de manos de una persona limpiando una zapatilla blanca y gris con un cepillo y jabón espumoso. Hay una toalla gris y productos de limpieza.
Una persona limpia una zapatilla blanca y gris en primer plano con un cepillo y jabón espumoso, destacando el cuidado del calzado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con el verano a la vuelta de la esquina y el aumento progresivo de las temperaturas, es fundamental prestar aún más atención a la higiene personal. Durante estos meses, los pies son una de las zonas del cuerpo que más suelen sudar, algo que puede favorecer la aparición de hongos, mal olor y otras molestias si no se mantienen unos cuidados adecuados.

Por todos estos motivos, es importante cuidar nuestro calzado en esta estación. Al fin y al cabo, pasa muchas horas en contacto directo con los pies y puede acumular humedad, bacterias y suciedad con el paso de los días.

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Además de la higiene, limpiar los zapatos también ayuda a mantener el calzado en buenas condiciones. Por otra parte, eliminar la suciedad contribuye a reducir los malos olores y a mejorar la transpiración del propio zapato, lo que favorece una mayor comodidad y salud para los pies durante los meses de calor.

Cómo limpiar los zapatos

La Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) recomienda mantener el calzado limpio y seco como una medida fundamental para prevenir infecciones por hongos, ya que la humedad retenida en el interior de los zapatos favorece su desarrollo.

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En el caso del calzado deportivo o de tela, los especialistas aconsejan comenzar retirando los cordones y las plantillas, ya que son las partes que más sudor y bacterias acumulan. Estas piezas pueden lavarse por separado con agua tibia y jabón neutro, dejándolas secar completamente antes de volver a colocarlas.

El youtuber compartió en Infobae a la Tarde cómo el coleccionismo, la reventa y el impacto de artistas y deportistas convirtieron al calzado deportivo en un símbolo de identidad, pertenencia y refugio económico para miles de jóvenes

Para la limpieza del zapato como tal, se recomienda cepillar suavemente la superficie exterior para eliminar el polvo y la suciedad adherida. Después, se puede pasar un paño ligeramente humedecido con agua y jabón neutro, evitando empapar el material para no dañar su estructura ni favorecer la acumulación de humedad en el interior.

En el caso del calzado de cuero o piel, la limpieza sigue una lógica similar, pero con especial cuidado en no dañar el material. Igual que en el calzado deportivo o de tela, se recomienda comenzar retirando los cordones para facilitar el acceso a todas las zonas del zapato.

Después, se elimina la suciedad superficial con un cepillo suave, prestando atención a la suela y a las costuras. Pasa un paño que no esté apenas mojado, dado que puede estropear la piel y deformar los materiales.

Cuando el cuero esté completamente seco, es aconsejable aplicar alguna crema específica para calzado de piel o cuero, ya que ayuda a nutrir el material, mantener su elasticidad y protegerlo frente a la sequedad.

Cada cuánto limpiar los zapatos

Los especialistas recomiendan adaptar la limpieza del calzado a su uso. En el caso de zapatos de uso diario, lo ideal es airearlos después de cada jornada y realizar una limpieza superficial una vez a la semana. El calzado deportivo, al acumular más sudor, requiere una limpieza más regular, especialmente en plantillas y la zona interior.

Los zapatos de uso ocasional pueden limpiarse cuando se ensucien o tras varios usos. En todos los casos, es clave dejar que se sequen completamente entre usos para evitar humedad, malos olores y la proliferación de hongos.

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