Los acusados en el juicio por la contratación de David Sánchez defienden que fue “el mejor candidato”: “Visto desde hoy le hubiera subido el sueldo”

Los ocho cargos y exresponsables de la Diputación de Badajoz acusados en la causa rechazan haber recibido instrucciones para favorecer al hermano del presidente del Gobierno y avalan la legalidad de todo el procedimiento de selección y posterior reorganización de su puesto

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El hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, durante su declaración como acusado en la Audiencia Provincial de Badajoz (Europa Press)
El hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, durante su declaración como acusado en la Audiencia Provincial de Badajoz (Europa Press)

Los ocho cargos y exresponsables de la Diputación de Badajoz acusados en el juicio que investiga la contratación de David Sánchez han coincidido este jueves en un mensaje común ante el tribunal. A su juicio, no hubo irregularidades ni en la creación de la plaza que ocupó el hermano del presidente del Gobierno ni en los posteriores cambios que experimentó ese puesto dentro del organigrama cultural de la institución provincial.

Tras las declaraciones prestadas previamente por el propio David Sánchez, el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, y Luis María Carrero, la vista continuó con la comparecencia del resto de acusados. Todos respondieron exclusivamente a las preguntas de sus abogados y, uno tras otro, fueron desmontando las sospechas que sustentan la acusación, defendiendo tanto la legalidad de los procedimientos administrativos como la utilidad de la labor desarrollada por el músico durante su etapa en la institución.

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Ninguna orden y ninguna irregularidad

Ninguno aseguró haber recibido instrucciones para favorecer a David Sánchez, ninguno afirmó haber detectado anomalías en los procesos de selección y varios fueron más allá al reivindicar su trabajo al frente de distintos proyectos culturales impulsados desde la Diputación.

Uno de los testimonios más relevantes fue el de Félix González, funcionario de Recursos Humanos que actuó como secretario de la comisión asesora encargada de supervisar el proceso selectivo que terminó adjudicando a David Sánchez la plaza de coordinador de actividades de los conservatorios en 2017.

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Su declaración fue directa. Aseguró que no observó ninguna irregularidad durante la tramitación del procedimiento y que su función consistía en garantizar que cada paso se ajustara a la normativa. También afirmó que desconocía quién era David Sánchez cuando se inició el proceso y negó haber recibido indicación alguna para favorecer su candidatura.

En términos similares se pronunció Ricardo Cabezas, responsable provincial de Cultura cuando se produjo la contratación de Luis María Carrero. Según explicó, su participación se limitó a dar el visto bueno a un expediente administrativo sin intervenir en la evaluación de aspirantes.

Cabezas rechazó además una de las hipótesis planteadas durante la investigación: que desde Presidencia se hubiera impulsado la creación de un puesto para una persona determinada. “Conmigo nadie se pone en contacto”, afirmó ante el tribunal. También sostuvo que la creación de nuevas plazas en Cultura resultaba lógica por el elevado volumen de actividad que gestionaba el área. De hecho, aseguró que no veía “temerario” crear ese puesto teniendo en cuenta “el mucho volumen de actividades que realiza el área de Cultura y sus centros adscritos”.

Cómo se crean los puestos

Varias declaraciones estuvieron orientadas a explicar el funcionamiento interno de la Diputación y los mecanismos administrativos que acompañan la creación de nuevas plazas.

David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, en el juicio en el que se le investiga por tráfico de influencias y prevaricación. (Europa Press)
David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, en el juicio en el que se le investiga por tráfico de influencias y prevaricación. (Europa Press)

La exdiputada de Cultura Cristina Núñez recordó que no correspondía a los responsables políticos diseñar puestos concretos, sino que las necesidades partían de los distintos departamentos técnicos y se analizaban posteriormente en las reuniones presupuestarias. Asimismo, explicó que la aprobación definitiva de las plazas dependía del pleno de la corporación provincial.

Durante su intervención también se refirió a un correo electrónico en el que aparecía la palabra “urgencia” vinculada al concurso de la plaza posteriormente ocupada por David Sánchez. Según indicó, se trataba de “una fórmula tipo” utilizada habitualmente para agilizar la cobertura de determinados puestos y no de una actuación excepcional.

Por su parte, Elisa Moriano, directora del Área de Cultura cuando se impulsó la creación del puesto, negó haber mantenido reuniones previas con responsables políticos para diseñar una plaza destinada a una persona concreta. De hecho, insistió en que su perfil era estrictamente técnico y que carecía de capacidad para decidir la creación de puestos de trabajo.

Juana Cintas, exjefa de Recursos Humanos de la institución provincial, declaró que su departamento no juzga la conveniencia política o administrativa de crear puestos de trabajo, sino que se limita a tramitar los procedimientos correspondientes junto al área económica. Recordó que Recursos Humanos y Economía son áreas “transversales” que no valoran “la oportunidad” de crear o modificar plazas.

Asimismo, aseguró que nunca tuvo conocimiento de incumplimientos laborales por parte de David Sánchez ni recibió quejas relacionadas con su desempeño profesional. Según manifestó, nunca conoció “ningún tipo de incumplimiento” en el trabajo desarrollado por el músico.

“Era el mejor candidato”

La valoración profesional de David Sánchez ocupó buena parte de las declaraciones. Manuel Candalija, exdirector de Cultura e integrante de la comisión que evaluó a los candidatos, explicó con detalle cómo se desarrolló el proceso de selección. Según relató, hubo una primera sesión para analizar méritos y proyectos y una segunda dedicada a las entrevistas personales.

Candalija reconoció que algunos aspirantes llegaban con buenas referencias e incluso él mismo tenía “muy buenas expectativas” sobre uno de ellos, aunque finalmente no ofreció una buena actuación durante las pruebas. En cambio, destacó el proyecto presentado por David Sánchez, centrado en el desarrollo de iniciativas operísticas dentro de los conservatorios provinciales.

Recordó que aquella propuesta le sorprendió inicialmente por su ambición. “La ópera es el culmen de las artes escénicas”, explicó al recordar una iniciativa que pretendía integrar música, escena y formación dentro de los conservatorios. Sin embargo, aseguró que terminó considerándola la iniciativa más sólida de las presentadas. “Me pareció un proyecto muy interesante, el más interesante de los que se presentaron”, afirmó. Y añadió que el tiempo terminó avalando aquella propuesta porque “luego lo consiguió, hay que reconocer que lo consiguió”.

Los magistrados del juicio al hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez (Europa Press)
Los magistrados del juicio al hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez (Europa Press)

El exdirector también respondió a las críticas formuladas por otra candidata al puesto, Cristina de Frutos, quien había denunciado un trato desigual durante el proceso. Según explicó, la aspirante presentó un proyecto de apenas “una hoja y media” y evidenció cierto desconocimiento sobre la administración local y el funcionamiento de los conservatorios. Además, aseguró que no acreditó documentalmente los idiomas que alegaba dominar.

Candalija rechazó igualmente las acusaciones sobre un supuesto absentismo laboral. “Sí, sí que trabajaba. A mí nadie me dijo lo contrario”, señaló. También se mostró en desacuerdo con quienes sostienen que David Sánchez se desentendió de sus funciones.

En la misma línea, Elisa Moriano defendió además la limpieza del proceso selectivo. “El trato fue igualitario para todos los aspirantes”, aseguró. A partir de ahí, añadió, se eligió “al candidato más idóneo”. Más adelante insistió en que, a la vista de los currículos y de la experiencia aportada por los once candidatos que concurrieron al proceso, David Sánchez “era el mejor”.

La transformación del puesto y el trabajo en Cultura

La segunda gran cuestión abordada durante la jornada fue la transformación del puesto de coordinador de conservatorios en la posterior jefatura de la Oficina de Artes Escénicas.

Francisco Martos, diputado de Cultura entre 2019 y 2025, negó que aquella modificación se realizara para adaptar el cargo a los gustos o intereses personales de David Sánchez. Según explicó, su participación se limitó a firmar la propuesta correspondiente dentro de los procedimientos habituales de gestión.

Martos fue además uno de los comparecientes más elogiosos respecto al trabajo desarrollado por el hermano del presidente del Gobierno. Hasta el punto de afirmar que, visto con perspectiva, incluso le habría incrementado la retribución. “Visto desde hoy le hubiera subido el sueldo”, afirmó al valorar el volumen de trabajo que asumió durante aquellos años.

La defensa de la actividad profesional de David Sánchez encontró también respaldo en Emilia Parejo, directora del Área de Cultura entre 2019 y 2023. Parejo destacó especialmente los proyectos operísticos impulsados durante aquellos años y recordó que la provincia de Badajoz nunca había desarrollado antes una iniciativa de esas características.

“Nunca se había hecho una ópera en Badajoz”, recordó. A su juicio, poner en marcha aquel programa ya suponía un éxito por sí mismo. “Era un proyecto superambicioso, es un éxito solo la idea”, afirmó.

David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, declara ante la Audiencia Provincial de Badajoz. En su testimonio, explica cómo se enteró de una plaza en el área de Cultura de la Diputación y aclara un malentendido sobre si la plaza ya estaba adjudicada o solo publicada.

La exdirectora rechazó igualmente que David Sánchez abandonara las funciones relacionadas con los conservatorios cuando asumió nuevas competencias. “No se desvincula, es evidente”, respondió al ser preguntada sobre esa cuestión. Al contrario, sostuvo que fue incorporando responsabilidades a medida que aumentaba la dimensión de los programas culturales que coordinaba. “Era un proyecto que crecía, era un proyecto exitoso”, señaló.

Durante su declaración también defendió que el cambio de denominación del puesto fue conocido por todos los grupos políticos presentes en la Diputación, incluidos los representantes del Partido Popular. “Todos los diputados sabían que la plaza que se iba a cambiar de nombre era la que ocupaba David Sánchez y a nadie le pareció mal”, afirmó. Según añadió, tampoco se presentaron alegaciones ni recursos durante el procedimiento administrativo.

La sesión dejó así una posición coincidente entre los ocho acusados: la contratación de David Sánchez, la evolución posterior de su puesto y su desempeño profesional se desarrollaron, según sostuvieron ante el tribunal, dentro de los cauces ordinarios de la Diputación de Badajoz y sin que ninguno de ellos apreciara irregularidades en unos procedimientos que ahora se encuentran bajo examen judicial.

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