Las reservas globales de petróleo se acercan a mínimos históricos antes del pico de demanda en verano, según la AIE

Toril Bosoni, responsable de mercados petroleros de la Agencia Internacional de la Energía, advierte de que el ritmo actual de caída de existencias podría llevar las reservas a niveles críticos

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Una mujer sostiene una boquilla de combustible en una gasolinera. (REUTERS/Abdul Saboor)
Una mujer sostiene una boquilla de combustible en una gasolinera. (REUTERS/Abdul Saboor)

El mercado petrolero global podría enfrentar una crisis de abastecimiento en pleno verano, según ha alertado este martes Toril Bosoni, de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en declaraciones recogidas por Reuters. La jefa de la división de industria y mercados del organismo advierte de que, de mantenerse el ritmo actual de caída de existencias, las reservas mundiales podrían tocar mínimos históricos precisamente cuando la demanda estacional alcance su punto más alto.

Fatih Birol, director de la AIE, ya alertó hace dos semanas en la reunión del G7 celebrada en París que las reservas comerciales de petróleo se agotaban a un ritmo acelerado por la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, y que solo durarían unas pocas semanas más. Birol reconoció que la liberación de reservas estratégicas había inyectado 2,5 millones de barriles diarios al mercado, pero advirtió que esa fuente tampoco era inagotable.

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El panorama que describe la AIE en su último informe mensual es el de un mercado roto. La oferta mundial quedará 1,78 millones de barriles diarios por debajo de la demanda total en 2026, una cifra que contrasta con el superávit de 410.000 barriles diarios que el organismo proyectaba en su estimación anterior y con el excedente de cerca de 4 millones de barriles diarios que anticipaba en diciembre.

La guerra con Irán es el factor determinante. La AIE calcula que el conflicto reducirá la oferta en unos 3,9 millones de barriles diarios a lo largo del año, más del doble de los 1,5 millones que estimaba en su previsión anterior. Al mismo tiempo, la demanda también retrocede: el organismo prevé ahora una caída de 420.000 barriles diarios en 2026, frente a los 80.000 que proyectaba antes, presionada por la destrucción de consumo que generan los precios elevados y la desaceleración económica.

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El escenario base del organismo contempla una reanudación gradual del tráfico por el estrecho de Ormuz a partir del tercer trimestre. Aun así, las pérdidas acumuladas de suministro desde los productores del Golfo ya superan los 1.000 millones de barriles, con más de 14 millones de barriles diarios retenidos. “Una crisis de suministro sin precedentes”, según las propias palabras de la agencia.

(Noticia en ampliación)

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