Un vuelo con destino Londres aterriza de emergencia en Roma por una batería externa en una maleta

La normativa vigente obliga a las aerolíneas a actuar con máxima precaución cuando se detecta cualquier anomalía relacionada con dispositivos

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 Un avión de EasyJet aterriza de emergencias. REUTERS/Paul Hanna
Un avión de EasyJet aterriza de emergencias. REUTERS/Paul Hanna

Un vuelo de la aerolínea EasyJet se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Leonardo da Vinci-Fiumicino de Roma tras detectarse la presencia de una batería externa activa en una maleta facturada. El incidente ocurrió en el vuelo EZY2618, que había partido desde Hurghada, un destino turístico egipcio a orillas del Mar Rojo, y tenía como destino final la ciudad de Londres. La alarma se activó cuando uno de los pasajeros informó a la tripulación que había dejado un dispositivo electrónico cargando con una batería externa dentro de su equipaje, lo que llevó a la activación inmediata de los protocolos de seguridad.

La decisión de desviar la aeronave se tomó mientras el avión ya se encontraba en vuelo, a una altitud de 10.980 metros (36.000 pies), según reportes del sistema de seguimiento FlightAware. El capitán, tras recibir el aviso, optó por priorizar la seguridad de todos a bordo y solicitó el aterrizaje de emergencia en el aeropuerto romano. Las autoridades aeroportuarias de Fiumicino coordinaron la operación de forma rápida y efectiva, garantizando la protección de los pasajeros y la tripulación. La maniobra se realizó como medida de precaución y en cumplimiento estricto de la normativa aérea internacional.

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El aterrizaje de emergencia se produjo a las 23:33 del martes, tras un vuelo de tres horas y media desde el punto de origen. Una vez en tierra, los pasajeros fueron desembarcados sin incidentes y recibieron atención inmediata. La compañía ofreció alojamiento en un hotel y una cena, mientras se reorganizaba la continuación del viaje a Londres para la mañana siguiente. El suceso no dejó heridos ni daños materiales, pero alteró significativamente el itinerario original del vuelo y generó inquietud entre los viajeros.

Normas de seguridad sobre baterías externas

El uso y transporte de baterías externas, también conocidas como power banks, está regulado por normas internacionales de seguridad aérea. Se permite llevar estos dispositivos a bordo, pero deben encontrarse apagados durante el viaje y nunca pueden utilizarse para cargar dispositivos dentro del equipaje facturado. La prohibición responde al riesgo de sobrecalentamiento o combustión, especialmente en la bodega del avión, donde el acceso es restringido y la detección de incidentes es más compleja.

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En el caso del vuelo EZY2618, la alerta se originó precisamente porque un pasajero dejó su dispositivo cargando en la maleta registrada, algo expresamente prohibido. EasyJet subrayó tras el incidente que la seguridad de los pasajeros constituye su máxima prioridad y recordó que estas reglas buscan prevenir situaciones de peligro que puedan comprometer la integridad del vuelo. La aerolínea pidió disculpas a los afectados por las molestias ocasionadas, pero insistió en que el cumplimiento de los protocolos es innegociable ante cualquier sospecha de riesgo.

La normativa vigente obliga a las aerolíneas a actuar con máxima precaución cuando se detecta cualquier anomalía relacionada con baterías de litio, consideradas potencialmente peligrosas por su capacidad de generar calor extremo o incendiarse ante fallas. Por esta razón, no solo está prohibido cargar dispositivos en la bodega, sino que también se recomienda transportar las baterías externas en el equipaje de mano, apagadas y protegidas contra cortocircuitos.

Consecuencias para los pasajeros y detalles del vuelo

El trayecto del vuelo EZY2618 incluyó varias horas de incertidumbre hasta que la tripulación decidió la maniobra de aterrizaje de emergencia. Durante el tiempo en el aire, la comunicación entre el pasajero, la tripulación y el comandante fue clave para activar el protocolo correspondiente. Una vez tomada la decisión, el avión descendió de forma controlada y aterrizó sin contratiempos en el aeropuerto de Fiumicino, uno de los principales de Europa.

Un avión aterriza de emergencia.  (REUTERS/Enrique Calvo)
Un avión aterriza de emergencia. (REUTERS/Enrique Calvo)

Los pasajeros, tras ser desembarcados, recibieron asistencia de la compañía aérea, que gestionó su alojamiento y alimentación mientras esperaban la reanudación del viaje. El vuelo original fue cancelado y los viajeros retomaron la ruta hacia Londres al día siguiente, llegando finalmente al aeropuerto de Londres Luton. El incidente no solo impactó la agenda de los pasajeros, sino que también activó la revisión de procedimientos internos en la aerolínea para reforzar el cumplimiento de las normas sobre dispositivos electrónicos.

El caso de este vuelo representa un ejemplo concreto de cómo una simple distracción en el manejo de dispositivos electrónicos puede desencadenar acciones de gran envergadura en la aviación comercial. El cumplimiento de las reglas sobre transporte y uso de baterías externas no solo es una exigencia legal, sino una medida que puede evitar situaciones de emergencia y garantizar la seguridad de todos a bordo.

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