El declive del lobo en Europa permite la expansión de un nuevo depredador que ya se ha visto en España: el chacal común o dorado

Un reciente estudio internacional destaca que la especie podría llegar a ocupar el 75 % del territorio del continente

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Ejemplar de chacal común o dorado. (Giles Laurent, gileslaurent.com, Licencia CC BY-SA/Wikimedia Commons)
Ejemplar de chacal común o dorado. (Giles Laurent, gileslaurent.com, Licencia CC BY-SA/Wikimedia Commons)

Desde hace milenios, el ser humano practica la caza del lobo, lo que ha llevado a un serio declive de este animal. En muchas zonas de Europa, de hecho, sus poblaciones se han visto gravemente reducidas, lo que ha abierto la puerta a la expansión de otro cánido depredador: el chacal común o dorado (Canis aureus).

Esta especie de amplia distribución euroasiática ya ha comenzado su proceso de colonización desde los Balcanes hacia Europa occidental, llegando incluso a España, donde se han detectado algunos ejemplares. Según un estudio internacional publicado recientemente en la revista Nature Ecology & Evolution, el chacal común podría llegar a ocupar el 75 % del territorio europeo, un espacio que es seis veces superior al actual.

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De hecho, su mayor expansión se prevé en Francia y en la península Ibérica, potenciado en gran medida por el hecho de que el declive del lobo, que compite de forma ventajosa con el chacal y lo depreda, abre una oportunidad para este otro cánido.

Ejemplar de chacal común o dorado. (Giles Laurent, gileslaurent.com, License CC BY-SA/Wikimedia Commons)
Ejemplar de chacal común o dorado. (Giles Laurent, gileslaurent.com, License CC BY-SA/Wikimedia Commons)

Para llevar a cabo el estudio, el equipo de científicos ha analizado las investigaciones existentes sobre los aullidos de chaval recopilados entre 2001 y 2017 en 8.991 ubicaciones de 13 países europeos. Hace ya dos años, además, la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM) indicaba que ya había registros de la presencia de esta especie en 33 países europeos, con poblaciones estables en al menos 20 de ellos.

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El ‘efecto escudo humano’

Los seres humanos moldean los patrones de biodiversidad a través de sueltas accidentales o deliberadas, mediante actividades como el transporte y el comercio... Sin embargo, también pueden hacerlo con otra dinámica que muchas veces no se tiene en cuenta: la modificación de las interacciones bióticas. Este es precisamente el caso del chacal: al reducirse la presencia del lobo, aumentan las oportunidades para esta otra especie, que coloniza nuevos territorios de forma natural.

Así, no solo influye el cambio climático, como se pensaba, aunque este también tiene un papel fundamental en dicha expansión, por ejemplo, al reducirse la duración de la capa de nieve.

Crédito: Gentileza, estudio Potential Tool Use by Wolves (Canis lupus): Crab Trap Pulling in Haíɫzaqv Nation Territory, publicado en Ecology and Evolution

El estudio publicado en Nature Ecology & Evolution se centra además en el “efecto escudo humano”: la presencia del hombre proporciona una especie de refugio local al proteger a la especie de la amenaza de depredadores superiores. Así, debido a que el lobo evita el contacto con las personas, el chacal se acerca a las zonas urbanizadas cuando hay lobos en los alrededores, reduciendo el riesgo de que sean depredados.

El estudio señala que la recuperación del lobo en Europa, que en algunos países del continente se ha puesto en marcha y continúa, podría reducir las áreas adecuadas para la expansión de los chacales hasta en un 18 %. Sin embargo, se espera que este “efecto escudo humano”, sumado al cambio climático y la modificación del paisaje, mantengan la expansión de la especie por todo el continente.

Chacales observados en España

La elevada capacidad para recorrer grandes distancias del chacal dorado, sumada a su plasticidad ecológica y a los cambios ambientales provocados por el cambio climático, parece pronosticar que en los próximos años continúe distribuyéndose hacia el norte, centro y sur de Europa. De hecho, se han localizado ejemplares incluso en el Ártico noruego.

Chacal avistado en 2024 en Zaragoza. (Revista Galemys)
Chacal avistado en 2024 en Zaragoza. (Revista Galemys)

En España, el chacal ya ha dejado verse. En 2023 se encontró un ejemplar muerto por atropello en la provincia de Álava; en 2024 fue capturado en cámaras de fototrampeo cerca de la ciudad de Zaragoza, siendo la segunda cita confirmada de la especie en la península Ibérica.

En el artículo publicado en la revista Galemys en 2024 a raíz de este segundo avistamiento, los autores señalan que, de asentase el chacal en España, “supondrá un nuevo reto para los responsables de la gestión de la biodiversidad”. Así, deberían analizarse la convivencia con otras especies competidoras, la introducción de potenciales nuevas enfermedades, las posibles pérdidas económicas para el ganado o sus funciones ecosistémicas, ya que podría contribuir a la eliminación de desechos o al control de plagas agrícolas. Todo esto, por el momento, es una incógnita.

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