
Muerdes una rodaja de melón y, en cuestión de segundos, empiezas a sentir picor en los labios o en la garganta. No tienes una alergia alimentaria diagnosticada, pero sí alergia al polen. Y no es casualidad. Los alergólogos advierten de un aumento de las alergias cruzadas, un fenómeno por el que el sistema inmunitario reacciona ante ciertos alimentos porque sus proteínas se parecen a las de algunos pólenes.
Detrás de estas reacciones está un mecanismo conocido como “mimetismo molecular”. El organismo, ya sensibilizado frente a un alérgeno como el polen de gramíneas o de abedul, produce anticuerpos que también reconocen como peligrosas proteínas similares presentes en frutas, verduras o frutos secos.
PUBLICIDAD
“El sistema inmunitario no distingue bien entre la proteína original y la del alimento, disparando una respuesta inflamatoria ante ambos”, explica el doctor Pedro Ojeda, presidente de la Comisión de Comunicación de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus.
Este fenómeno se ve favorecido por factores ambientales como el cambio climático, que alarga e intensifica las temporadas de polinización, y la contaminación atmosférica, que puede modificar la estructura de los pólenes y aumentar su capacidad alergénica, contribuyendo así a que estas reacciones sean cada vez más frecuentes.
PUBLICIDAD
Picor en la boca al comer frutas
La forma más habitual de estas alergias cruzadas es el llamado síndrome de alergia oral. Sus síntomas aparecen de forma inmediata tras la ingesta del alimento y suelen limitarse a la boca, con picor en labios, lengua o garganta, hormigueo o una leve inflamación.
“A diferencia de una alergia alimentaria primaria (donde la reacción suele ser sistémica, rápida y potencialmente grave, como una anafilaxia), las reacciones cruzadas suelen ser leves y limitadas a la cavidad oral”, señala el doctor Ojeda. Sin embargo, advierte de que esto no debe llevar a la banalización del problema, ya que en algunos casos pueden existir reacciones más graves.
PUBLICIDAD

En determinados casos, especialmente en personas sensibilizadas a proteínas como las LTP (proteínas transportadoras de lípidos, presentes en la piel y tejidos de muchas frutas, verduras y frutos secos), las reacciones pueden ser más severas y afectar a todo el organismo. En estos pacientes, además, pueden influir factores como el ejercicio físico, el calor, el estrés, la menstruación o la toma de antiinflamatorios, que pueden intensificar la reacción. “En estos casos puede bastar con simplemente recomendar pelar las frutas, cocinarlas ligeramente hasta tener que realizar una evitación estricta”, explica el especialista.
Aumento de casos de alergias cruzadas
El incremento de las alergias cruzadas se relaciona con el aumento global de las enfermedades alérgicas respiratorias. A más personas sensibilizadas al polen, mayor es también la probabilidad de reacciones cruzadas con alimentos.
PUBLICIDAD
Según Ojeda, factores ambientales como el cambio climático y la contaminación atmosférica actúan como catalizadores: “Posiblemente, otros factores derivados del tipo de dieta, el uso indiscriminado de detergentes o los contaminantes ambientales pueden estar contribuyendo a dañar las barreras cutáneo-mucosas”.

Una de las asociaciones más frecuentes se da entre los pólenes de gramíneas y frutas como el melocotón, la manzana o la cereza. El polen de Parietaria se relaciona con vegetales como el melón o el pepino, mientras que el polen de abedul se asocia a la manzana y los ácaros del polvo a los mariscos crustáceos.
PUBLICIDAD
Cuándo acudir a un especialista
“El diagnóstico ha cambiado gracias al diagnóstico molecular por componentes, que permite analizar exactamente a qué proteína específica reacciona el paciente”, explica el doctor Pedro Ojeda. Esta herramienta permite diferenciar entre una sensibilización sin riesgo clínico y una alergia real, evitando así restricciones alimentarias innecesarias y ajustando las recomendaciones a cada paciente.
Ante cualquier síntoma tras la ingesta de alimentos, incluso si es leve, los especialistas recomiendan acudir al alergólogo y evitar el autodiagnóstico. El estudio puede incluir pruebas cutáneas, análisis de sangre específicos y, en casos seleccionados, pruebas de exposición oral controlada en entorno médico, siempre bajo supervisión especializada. “La clave es disponer de un diagnóstico certero y de recomendaciones individualizadas”, concluye el especialista.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Kiko Rivera se lleva de su excursión a Cantora las pertenencias que Paquirri dejó en el testamento a Francisco y Cayetano Rivera
Sandra Aladro ha desvelado en ‘El tiempo justo’ que el DJ se habría llevado hasta siete cabezas de toro que pertenecieron a su padre

Luz verde al mayor pacto de la vivienda en España: 7.000 millones para frenar la crisis inmobiliaria
Gobierno y comunidades autónomas sellan el nuevo Plan Estatal 2026-2030 para aumentar el parque público, frenar la subida del alquiler y blindar las casas protegidas frente a la especulación

“Haz una llamada”: la campaña contra la adicción digital que permite a los niños llamar a casa desde bares y tiendas
La iniciativa navarra se ha extendido a Cataluña y a Boadilla del Monte para evitar dar un primer móvil demasiado pronto

Un hombre de 37 años apuñala a su expareja en Zaragoza
El agresor ha sido detenido y la mujer permanece ingresada en el hospital, fuera de peligro

Air France y Airbus, condenadas a pagar la multa máxima por la muerte de 228 personas en el accidente del vuelo Río-París de 2009
El Tribunal de Apelación de París revoca la absolución dictada en 2023 y considera a ambas compañías responsables de la tragedia aérea en el Atlántico


