El futuro de Keir Starmer, en el aire tras el revés electoral del laborismo británico: “Los resultados son muy duros y no hay forma de suavizarlos”

Las elecciones locales han traído malas noticias para el primer ministro y su partido, que pierde cientos de escaños en Inglaterra ante Reform UK y afronta una crisis interna mientras crecen las voces que piden su dimisión

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El primer ministro británico, Keir Starmer, y su esposa, Victoria Starmer, llegan a un colegio electoral para votar durante las elecciones locales en Londres, Reino Unido. 7 de mayo de 2026. REUTERS/Hannah McKay
El primer ministro británico, Keir Starmer, y su esposa, Victoria Starmer, llegan a un colegio electoral para votar durante las elecciones locales en Londres, Reino Unido. 7 de mayo de 2026. REUTERS/Hannah McKay

Las elecciones locales en Reino Unido han dejado a Keir Starmer en una posición complicada. Hartlepool, una ciudad que ya había puesto en aprietos al laborismo en el pasado, vuelve a convertirse en el epicentro de las dudas sobre el futuro del líder laborista. Hace cinco años, una derrota en una elección parcial en esa ciudad llevó a Starmer a pensar en dimitir. Ahora, después de perder todos los escaños del concejo ante Reform UK, la historia vuelve a repetirse.

Jonathan Brash, el diputado laborista de la zona, lo decía claro en declaraciones a The Guardian: “Creo que lo mejor que podría hacer el primer ministro ahora es dirigirse a la nación mañana y establecer un calendario para su salida. Así podríamos tener una transición ordenada, una que, por cierto, asegure que todo el talento dentro del Partido Laborista pueda presentarse si así lo desea”. A Downing Street han llegado asesores nuevos y la consigna es ver si la postura de Brash es compartida por otros parlamentarios.

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Starmer asume la “responsabilidad por los resultados, que otros laboralistas consideran “desgarradores”

Mientras tanto, la dirección del partido se muestra cauta. El viceprimer ministro, David Lammy, salió a pedir calma y unidad: “No se cambia de piloto durante el vuelo”, dijo. Reconoció que “los gobiernos a veces, especialmente los que ya están en funciones, lo tienen difícil, pero por supuesto reflexionaremos sobre lo que escuchamos del electorado. Hay mucha frustración”. Starmer sabía que las elecciones locales y autonómicas podían ser un golpe duro, y ha dicho públicamente que asume la “responsabilidad” tras las primeras derrotas conocidas. “Los resultados son duros, son muy duros, y no hay forma de suavizarlos... días como estos no debilitan mi determinación de traer el cambio que prometí”, ha dicho, según la AFP, a miembros de su partido en Londres. Sobre la pérdida de tantos escaños, añade “eso duele, y debe doler, y asumo la responsabilidad”.

Reform UK, el partido de Nigel Farage, ha sido el gran ganador. En la noche del jueves sumó más de 200 escaños en concejos ingleses y apunta a convertirse en la principal oposición en Escocia y Gales. John Curtice, uno de los encuestadores más reconocidos del país, lo resumía así: “La situación ha sido tan mala como cualquiera podía esperar para los laboristas, o incluso peor”.

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Los primeros resultados de las elecciones locales celebradas este jueves en Reino Unido, donde serán elegidos 5.000 concejales en más de un centenar de autoridades locales, desvelan las primeras derrotas del Partido Laborista, que con 37 de los 136 consistorios escrutados ya ha perdido su control en siete de ellos, mientras que el ultranacionalista Reform UK le gana terreno. (Fuente: Labour Party/Reform UK/10 Downing Street)

Las pérdidas laboristas no se han limitado a Hartlepool. Concejos históricos como Tameside, Redditch y Tamworth también han cambiado de manos. En Wigan, otra plaza tradicionalmente laborista, los 20 escaños en juego pasaron a Reform UK. Y en Salford, el partido solo consiguió mantener tres de los 16 que defendía. Rebecca Long-Bailey, diputada por Salford, calificó los resultados de “desgarradores”. En Londres, el panorama fue algo mejor para el partido: mantuvieron el control de Hammersmith y Fulham y resistieron el avance de los Liberal Demócratas en Merton. Hayward lo explicaba así: “Probablemente son un poco peores fuera de Londres, pero algo mejores dentro de la capital, que parece que será diferente al resto del país”.

No solo el laborismo pierde terreno. Los conservadores han cedido 122 escaños ante Reform, aunque lograron recuperar el concejo de Westminster. Los Liberal Demócratas esperan un nuevo avance y los Verdes confían en mejorar sus datos cuando termine el recuento.

El sistema bipartidista británico parece cada vez más fragmentado. Reform UK y los Verdes ganan espacio, mientras los partidos tradicionalmente mayoritarios se dejan votos por el camino. Farage, por su parte, celebraba los resultados asegurando que han “superado ampliamente” sus expectativas y ve en esto un “cambio histórico en la política británica”. Starmer, por ahora, mantiene su intención de continuar y liderar al partido de cara a las próximas elecciones generales.

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