Juan José Ebenezer, mecánico: “Una de las peores formas de comprobar los discos de freno es la que llevas haciendo toda la vida”

El diagnóstico tradicional de los discos de freno, basado en la revisión de la rebaba lateral, puede inducir a error y dejar pasar un desgaste peligroso, según explica el mecánico y creador de contenido en redes sociales

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Juan José Ebenezer, mecánico, explica la forma correcta de comprobar el estado de los discos de freno (@juanjoseebenezer)
Juan José Ebenezer, mecánico, explica la forma correcta de comprobar el estado de los discos de freno (@juanjoseebenezer)

“Una de las peores formas de comprobar los discos de freno es la que seguramente llevas haciendo toda la vida, y realmente eso te puede llevar a error y a cargarte discos aunque parezca que están bien”, advierte Juan José Ebenezer, fundador de Talleres Ebenezer y creador de contenido en redes sociales, en una publicación reciente en su perfil de TikTok, @juanjosebenezer, en el que cuenta con más de 350 mil seguidores.

“Porque aunque el disco sea metálico y lo que normalmente se cambia son las pastillas, el disco también sufre un desgaste, porque las pastillas están siempre comprimiendo ese disco para que el coche frene y también tienen desgaste”, explica. “El problema”, continúa, “está en que la forma típica y habitual de diagnosticar si un disco de freno está bueno o está malo es en ese escalón que tiene aquí en el lateral”.

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Localizado el escalón - una rebaba -, la prueba que suele hacerse es muy sencilla: con una moneda o con el dedo, se comprueba lo pronunciado que es el relieve producido por desgaste: “Si la rebaba es bastante grande, decimos que el disco está para cambiarlo, porque el disco quiere decir que ha perdido esa parte, ese escalón que tiene internamente y que se ha quedado más fino”. Esta prueba, sin embargo, no es demasiado fiable: “Eso, olvídalo”, indica el especialista.

Se puede comprobar el nivel de desgaste de un disco de freno con el dedo o una moneda, pero esto debe ser solo orientativo y, según el mecánico Juan José Ebenezer, no es la forma adecuada de comprobar el estado de la pieza (@juanjoseebenezer)
Se puede comprobar el nivel de desgaste de un disco de freno con el dedo o una moneda, pero esto debe ser solo orientativo y, según el mecánico Juan José Ebenezer, no es la forma adecuada de comprobar el estado de la pieza (@juanjoseebenezer)

La forma correcta de comprobar si hay que cambiar un disco de freno

Según explica, aunque “la mayoría de discos de freno se desgastan con ese escalón, en muchos otros vehículos no, ya que ahí va a depender de cómo la pastilla acople con el disco”, detalla. “Si la pastilla es muy grande y el disco - la zona que fricciona - es más pequeño, se va a desgastar por igual; se va a quedar plano si es exactamente igual de tamaño. Ahora, si la pastilla, por norma general, es un poquito más pequeña, entonces sí, la pastilla se va a encastrar dentro y va a quedar ese escalón”. “Es algo orientativo en algunos vehículos, pero lleva a error y lleva, muchas veces, a decir que un disco de freno está bueno, y mucha gente cree - que esto ya me parece increíble - que cogen con la radial, le quitan este escalón y dice ‘así aguanta más’. Así no estás haciendo nada, simplemente quitándole el escalón para que cuando vendas el coche, que esto lo veo mucho de segunda mano, (...) llegue una persona y haga así con el dedo diga ‘ah, está bien el disco’. Y así no se comprueban los discos ”.

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El peligro de todo esto es la fragilidad que provoca en el disco, no que deteriore su capacidad de frenar. Continuará frenando de la misma manera hasta que, por fuerza de uso y presión estructural, simplemente acabará partido y dejará de haber freno. Frenar supone que las pastillas compriman con mucha fuerza el disco, lo que provoca que este se caliente, y “esa temperatura, sumada a la carga del vehículo”, provocará que el metal del disco “sufra muchísimo, muchísimo y muchísimo y pueda llegar a partirse con más facilidad”. Pero “un disco de freno va a frenar exactamente igual, esté nuevo o no esté nuevo (...), hasta que un día tengas que hacer una frenada de emergencia, una frenada un poco más brusca, y ya no aguanta esta tensión y el metal se parta y se raje. Ahí es cuando entra el peligro, porque automáticamente, del tirón, pasas de tener freno a no tener freno, y en la rueda que se ha roto, ahí el coche queda libre. Eso es muy peligroso”.

“La forma correcta de comprobar los discos de freno” es, según el mecánico, “midiendo el grosor y en algunos casos el peso del propio disco”, incluso si hace falta “quitar el disco y pesarlo”, por medir el grado de desgaste que ha experimentado ya y conocer así su fragilidad. “Ojito con esas cosas”, concluye el especialista, porque “hablamos de seguridad y de que la vida que está dentro es tuya, de tu familia o de quien sea. Con estas cosas no se juega: estas cosas se comprueban como te estoy diciendo”.

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