La violencia vuelve a tomar Mali cuando pasan dos años del fin de la misión de la UE: España pide un “papel protagonista” pero sin una estrategia clara

La Unión Europea ha alertado sobre la “expansión del yihadismo” en el Sahel tras los avances de los rebeldes en varias ciudades

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Inauguración de las reformas de la misión en 2023 (EMAD)
Inauguración de las reformas de la misión en 2023. (EMAD)

Mali vive un nuevo episodio de escalada violenta. El JNIM (parte de Al-Qaeda) y el Frente de Liberación de Azawad (FLA) se lanzaron a las calles a finales de abril para desestabilizar a la Junta Militar que asumió el gobierno. Sus ataques lograron alcanzar al general Sadio Camara, el ministro de Defensa, asesinado hace varios días. Los rebeldes avanzan en las principales ciudades, como la capital Bamako o la región de Kidal, recuperada por las autoridades malienses, con ayuda de Rusia, hace tres años y que ahora vuelve a ser dominada por el JNIM.

La Unión Europea ha alertado sobre la “expansión del yihadismo” en el Sahel, mientras que el Gobierno de España reclama que el bloque comunitario vuelva a tener un “papel protagonista”. Al consultar al Ministerio de Defensa, responden que “no hay ninguna novedad”. El cómo recuperar el rol europeo en el país africano sigue siendo una incógnita. Hace prácticamente dos años, el 18 de mayo de 2024, las tropas españolas se retiraron de Mali, marcando el fin de la misión de la UE.

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Funeral del ministro de Defensa, Sadio Camara. (Reuters)
Funeral del ministro de Defensa, Sadio Camara. (Reuters)

España reclama protagonismo de Europa en Mali

Margarita Robles, ministra de Defensa, ha reiterado la posición española. “Europa tiene que ser protagonista en la defensa de nuestros valores y del multilateralismo. No nos olvidemos del Sahel y de la situación en Mali, que está viviendo un incremento muy importante de la potencia del yihadismo”, aseguró esta semana en una comparecencia. “Vamos a apoyar la presencia de la UE y toda misión que se haga”, declaró también el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, a finales de 2025 desde Bruselas.

La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, ha asegurado que se estudia el retorno de una misión europea para prevenir nuevos conflictos y abordar las causas profundas de la migración y la delincuencia organizada. El enfoque preventivo definido en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2021 guía la posición española, que apuesta por profundizar la colaboración bilateral con el gobierno maliense y afianzar los intereses de seguridad frente al avance del yihadismo en el Sahel. Sin embargo, ese retorno no termina de ser diseñado y en Mali la violencia no frena.

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El repliegue europeo y el especial interés de España

El teniente coronel Norberto Martín, que formó parte del despliegue español en Mali, señala a Infobae que la retirada de la misión dejó un vacío que fue rápidamente ocupado por Rusia. “Pensaron que los franceses no les estaban ayudando y a lo mejor los rusos les ayudaban más”, explicó Martín en una conversación realizada con este medio hace unos meses. La realidad es que el ejecutivo maliense optó por no renovar la misión, debido a que no conseguían los resultados esperados. En ese contexto creció la influencia de Afrika Korps, el grupo ruso sucesor de Wagner que asumió el papel que tenía Europa.

Yago Rodríguez, analista de defensa, afirma en uno de los últimos vídeos de su canal Cosas Militares que “en aquel momento, en todo Mali solo quedaba una guarnición europea, la española”, lo que respondía a motivos muy concretos. Entre ellos, figuran la necesidad de intentar reconstruir las relaciones Madrid-Bamako para evitar un dominio absoluto de Moscú o la intención de frenar el avance del yihadismo en la región antes de que pudiera amenazar España. Pero, por encima de todo, Yago apunta a “contribuir a estabilizar el Sahel y, por tanto, al control de los flujos migratorios”.

Según el analista, la ministra Margarita Robles asumió riesgos considerables, pese al desinterés electoral por Mali, porque existía un “convencimiento muy poderoso” de que la misión tenía un impacto directo en la seguridad nacional. Ahora, con el país africano envuelto en una nueva oleada de ataques, España recupera su preocupación por las consecuencias de la situación actual.

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